Enfermedades más comunes de las plantas

Hongos, virus, bacterias y plagas son los principales causantes de que las plantas enfermen, para lo que se necesitan medidas preventivas y unos cuidados esenciales  para ayudarlas a recuperarse.

 

La mayoría de las enfermedades que afectan a las plantas están provocadas por los hongos, para lo que se utilizan fungicidas que pueden acabar con ellos.
Cuando se trata de bacterias y otros virus, resulta más complicado combatirlos, y la medida más eficaz es la de la prevención.

Las plagas son más comunes en las plantas de exterior, aunque las de interior tampoco están completamente a salvo.

La llegada del buen tiempo y las altas temperaturas suele venir acompañado también de molestas plagas y enfermedades, que con ciertos cuidados se pueden prevenir.

Es conveniente observar la planta para comprobar que no ha sido infestada por los hongos. Hay que podar y eliminar aquellas hojas que se muestren más debilitadas, ya que serán las más indefensas ante los ataques.
También hay que tener cuidado con el riego. Es necesario proporcionar el agua conveniente a la planta. Si no la riegas puede secarse y debilitarse, pero también puede ser contraproducente regarla en abundancia y encharcarla de agua.

Procura mantener la tierra limpia, proporcionándole el abono necesario y eliminando cualquier desecho donde pueden instalarse los parásitos.

¿Cuáles son las enfermedades más comunes en las plantas?
Botritis: se trata de una enfermedad provocada por el hongo Botrytis, que produce un moho de color grisáceo sobre las hojas y las flores. Suele aparecer cuando hay una excesiva humedad, por lo que es recomendable vigilar las plantas del exterior si ha llovido en abundancia.

Pulgón, mosca blanca e insectos escama: otras de las enfermedades más comunes de las plantas es cuando se ven invadidas por parásitos que le chupan la savia. En el caso de la mosca blanca, además segregan una sustancia dulce que atrae otros parásitos como la fumagina o la negrilla.

Virosis y Bacteriosis: hongos, bacterias y virus pueden infestar la planta dejando manchas en las hojas que, en ocasiones pueden producir un mal olor.

Raíces podridas: en algunas ocasiones, un exceso de riego puede provocar que se pudran las raíces, sobre todo en aquellas plantas que requieren poca agua para subsistir. Aunque también existen hongos que afectan precisamente a la raíz y por eso resulta más difícil de detectar a primera vista. Los síntomas más frecuentes son el cambio de color en las hojas, que se tornan más amarillentas y se marchitan rápidamente. En caso de que las raíces de una planta se hayan podrido, resulta muy complicado salvarla y la tierra en la que ha sido plantada también resulta inservible, porque en ella pueden seguir habitando los hongos, que podrían volver a hacer enfermar una planta si se reutiliza.

Tanto si plantas tus propias semillas, como si compras la planta en un centro especializado, es fundamental observar cuidadosamente las hojas para comprobar que n tienen ningún visitante no deseado.
Los viveros y tiendas profesionales se esmeran en el cuidado de las plantas para ofrecerlas sanas al consumidor. Los profesionales te pueden orientar sobre qué medidas preventivas puedes tomar para alejar a tus plantas de posibles enfermedades, así sobre cómo actuar en caso de que haya contraído alguna. Un tratamiento apropiado, realizado a tiempo, hará que tu planta supere la enfermedad y sobreviva.

Cómo prevenir las plagas de cara a la primavera

Aunque todavía llevemos bufanda y guantes en febrero, la primavera está más cerca de lo que imaginamos. Por eso es muy importante estar prevenidos para combatir las plagas que amenazan nuestro huerto y nuestras plantas con la llegada de esta estación.

Prevenir-plagas-en-primavera

Ya conocemos el dicho de “más vale prevenir que curar”. Por eso, es mejor estar precavidos ante la llegada de la primavera y esas molestas plagas que la pueden acompañar y hacer daño a nuestras plantas y cultivos.

La llegada del calor hace proliferar algunos parásitos que se instalan cómodamente en las plantas, entorpeciendo su crecimiento o provocándoles daños que, en ocasiones pueden ser irreparables.

Algunas de estas plagas están protagonizadas por pulgones, orugas, gusanos o cochinillas que, a pesar de su especial interés por estropear nuestras plantas, podemos tomar determinadas medidas que nos ayuden a combatirlas y eliminarlas.

¿Qué hacer para prevenir las plagas?

Lo primero que hay que hacer es evitar que aparezcan o, al menos, dificultar su aparición.

Para ello, es importante mantener unas condiciones higiénicas óptimas. No hay que descuidar la atención a las plantas y cultivos. Procura que no queden restos de comida ni basura cerca de las plantas e intenta sellar aquellos puntos por donde tengan un acceso más fácil ciertos insectos, roedores u otros seres que no son bienvenidos.

También puedes utilizar repelentes naturales que tú mismo puedes fabricar o también adquirir en centros de jardinería especializados.

Por ejemplo, un remedio casero muy práctico, eficaz y habitualmente utilizado para rehuir la presencia de la plaga del pulgón, es el cilantro. Se trata de una hierba que, además de ser utilizado como condimento culinario, también es un efectivo repelente. Puedes hervir cilantro en agua y meter su infusión en un pulverizador. Se convierte en un insecticida ecológico muy útil.

Otros productos que también pueden ser eficaces repelentes, empleando la misma técnica para que se convierta en spray son el ajenjo y las hojas de sauco. Espolvorea las hojas con este pesticida y ahuyentarás a visitantes tan poco agradables como pulgones, cochinillas, hongos o gusanos.

Vigila y remueve

Tienes que convertirte en un atento vigilante. La amenaza no solo se encuentra en las partes más visibles de la planta. Espolvorear las hojas puede ser una medida preventiva muy eficaz, pero también es recomendable que inspecciones la tierra.

Prevenir-las-plagasAlgunas de las plagas más comunes aprovechan la época invernal para germinar en el suelo y hacer su estelar aparición en primavera.

Por ello, puedes aprovechar este mes para hacer algún trasplante, remover la tierra y cambiar los cultivos de lugar. Así, además de estropear el escondite de estas plagas, también puedes favorecer el crecimiento de tu cultivo potenciando los nutrientes de la tierra.

También hay plantas que son repelentes naturales de ciertos insectos. Así que también puede ser una buena idea que incluyas una de estas plantas cerca de tus cultivos.

La lavanda, por ejemplo, es una planta muy bonita que además de decorar te sirve para repeler moscas y mosquitos.

La lucha contra la mosca blanca

La mosca blanca es una plaga que genera muchos problemas en la mayoría de los cultivos. Aprende cómo combatirla y deshacerte de esos pequeños insectos tan dañinos.

Mosca blanca

En realidad, la mosca blanca no es una mosca como tal, aunque se la conoce con ese nombre por su aspecto; son de color blanco y con pequeñas alas, que recuerdan la fisionomía de la mosca.

Es una plaga que puede atacar tanto a plantas de interior como de jardín. Les gusta la humedad y las temperaturas altas, por ello, es más frecuente que se reproduzca durante las estaciones de verano y primavera. Se reproducen con mucha rapidez. Dejan sus huevos en el envés de las hojas, desde donde absorben su savia y provocan que las hojas pierdan su color y acaben secándose.

Como hemos dicho, la plaga de la mosca blanca ataca tanto a plantas de interior como de exterior, y sus “víctimas” preferidas son hortalizas como la calabaza, el calabacín o la col, así como el tomate.

¿Qué hacer para luchar contra la mosca blanca?

En primer lugar y como se puede aconsejar para tratar cualquier otra plaga, lo más importante es prevenir. Además de observar diariamente tus plantas para poder detectar a tiempo cualquier anomalía, es recomendable que consultes a los profesionales del sector, para que te aconsejen sobre las mejores medidas de cuidado y atención. La humedad puede ser un motivo que genere problemas en tu plantación, pero en algunos casos es por exceso y en otras por defecto.

Cuidados plagasSi ya has detectado que tu planta ha sido invadida por la mosca blanca, puedes utilizar diferentes medidas de control que te ayuden a eliminarla.

Algunos productos son el Aceite de Neem o el jabón potásico, ambos son naturales y ecológicos, y que puedes adquirir fácilmente. No son contaminantes ni tienen contraindicaciones para las plantas.

También puedes utilizar trampas, filtros, mosquiteras o tiras adhesivas cromáticas que atrapan estos insectos. Todos estos productos los puedes comprar en tiendas especializadas, aunque también puedes intentar hacer una trampa tú mismo.

 

Las trampas cromáticas tienen que ser de color amarillo, ya que es una tonalidad que atrae a los insectos. Se acercarán a ellas y quedarán pegados o atrapados. Estos métodos son más efectivos como medio preventivo, pues si las hojas ya están infestadas, resultará más útil y eficaz otro método más combativo.

Otro método para luchar contra la mosca blanca es el que hacen otros insectos, que resultan beneficiosos para las plantas pero letales para esta plaga.

Por ejemplo, el eretmocerus eremicus es un insecto parásito que se alimenta de las larvas de la mosca blanca. Entre las especies de avispas parásitas, está la escarsia formosa y la eretmocerus mundus, que también se alimentan de las larvas y de la sustancia que suelta la mosca.

La plaga de la mosca blanca es muy común, pero no es invencible. Solo hay que poner atención, cuidado y observación, así como utilizar medidas preventivas para ahuyentarla y, en caso de que infeste nuestras plantas, emplear algunos de los métodos mencionados para combatirla.

¿Las babosas y caracoles invaden tu jardín?

El clima húmedo y cálido de los últimos meses de verano causan un pico de invasión de babosas y caracoles paseándose en el jardín. La mayoría de ellos nos mantienen el jardín consumiendo restos de plantas muertas, pero algunos tienen un gusto especial por las tiernas hojas de nuestras plantas. 

caracol

Algunas especies de babosas y caracoles pueden causar daños considerables a tu jardín, pero echar pesticidas son destructivos y suelen ser tóxicos para otros animales – ¿Cuáles son tus opciones? ¿Cómo se puede combatir caracoles y babosas de una manera respetuosa con el medio ambiente?

Aquí tienes seis consejos para evitar que se conviertan en una molestia.

1. Evitar que las babosas y caracoles en tu jardín

Optar por las plantas que tanto las babosas y caracoles odien, como la aguileña, caléndulas,  salvia, hiedra,  violas  y todas las especies de helechos. No coloques plantas vulnerables cerca de las zonas húmedas. Riega las plantas temprano por la mañana, ya que hacerlo por la tarde dejará el suelo húmedo por la noche perfecto para las babosas y caracoles. Tener el jardín limpio también ayuda, para ello retira en invierno las hojas y zonas donde se ocultan las babosas y caracoles para destruir la hibernación babosas y caracoles y sus huevos, lo que reducirá sustancialmente la población de babosas y caracoles.

2. Atraer a los depredadores naturales

Un jardín que es atractivo para los erizos, pájaros, musarañas, ranas y sapos ofrecen menos oportunidades para las babosas y caracoles, así que crear un acogedor jardín con suficientes escondites y refugios, es una buena idea. Da la bienvenida a las aves a tu jardín con golosinas, tales como piensos de aves pronto tendrán que picar en estas plagas también.

3. Anillos protectores

Las plantas que son atacadas fácilmente por las babosas y caracoles pueden ser protegidas mediante la colocación de una barrera natural de granos de café, cáscaras de cacao, cáscaras de huevo molidas o conchas de mar rodeándolas. El ajo es venenoso para las babosas y caracoles;  rocía las plantas con extracto de ajo.

4. Atraerlos a un escondite

Las babosas y caracoles aparecen en la noche y días húmedos por lo que puedes cogerlos fácilmente con la mano. También puede atraerlos mediante la creación de escondites que tu mismo has colocado, como por ejemplo la piel invertida de la mitad de un pomelo, naranja o de melón, debido al aroma tentador acudirán por la noche. Una vez capturados, babosas y caracoles pueden ser liberados a cierta distancia, donde no pueden hacer ningún daño.

5. Trampa de babosas y caracoles

Las trampas con cerveza u otras bebidas que contienen levadura se utilizan para combatir las babosas. Las babosas son atraídas por el olor y se deslizan en el líquido donde se ahogan. Las trampas de babosas se pueden comprar en centros de jardinería, pero un tarro de mermelada funciona igual de bien. No entierre las trampas. Los escarabajos de tierra a menudo caen en las tinajas enterradas, y son un enemigo natural de la babosa.

6. Cinta antibabosas

Se puede comprar la cinta antibabosas en el centro de jardinería. Esta cinta contiene cobre, lo que significa que las babosas y caracoles reciben una pequeña descarga si cruzan y se escurren fuera rápidamente. Puede pegar la cinta en el borde de macetas, contenedores o troncos de árboles.

 

Si tienes más consejos, por favor, compártelos con nosotros en un comentario o en Facebook .

Los pájaros en el jardín

Los pájaros son muchas veces los culpables de grandes destrozos en el jardín, ya que se comen todas aquellas plantas que nosotros cuidamos tan delicadamente.

Gorrión en el jardín

Gorriones y mirlos son las aves que más se pasean por nuestros jardines, terrazas y huertos, dándole gracia al jardín con sus trinos y cantos, aunque se ha de pagar un precio por ello, ya que estos al pasar por nuestro jardín buscan alimento comiéndose los brotes tiernos de muchas plantas, semillas, frutas y verduras que tanto esfuerzo nos han dado sacar adelante.

Para evitar que esto suceda, aunque no es la mejor solución, no cabe la menor duda de que colocar un espantapájaros tiene algo de decadente y romántico que inspira a poetas y músicos. Si lo instalas ahora en el huerto, es posible que disuada a algún pájaro al acercarse, pero también que juegue con él, como sucedía en El Mago de Oz. Otras buenas soluciones antipájaros son las redes tupidas sobre los ramajes de los árboles frutales o las mallas de gallinero sobre las hortalizas.

Lo mejor es, si nos gusta su compañía, es disponer de comederos con alimento para aves, como alpiste. Así evitaremos que dañen nuestras plantas y si puede ser ayudarles colocando una pileta de agua para que puedan beber y bañarse y así estén a gusto en nuestro jardín.

De todas formas cubre bien los semilleros con alguna malla antipájaros pues sino nos destrozarán todo lo que hayamos plantado.

10 trucos para prevenir plagas y enfermedades en nuestras plantas

Las plagas y enfermedades en nuestras plantas en cuanto aparecen son un duro dolor de cabeza, para prevenir este problema lo mejor será seguir estos consejos, que seguro nos previenen de algún disgusto.

 plantas autoctonas

1-     Cuando vayamos a nuestro centro más cercano a comprar nuestras plantas de jardín hay que fijarse bien que estas no estén en mal estado, no se vean signos aparentes de enfermedades y sobretodo que no tenga insectos en sus hojas. Nunca debemos coger aquellas que estén en mal estado, a pesar que creamos que nosotros la vamos a mejorar cuando este en casa, no hay que ser bondadoso con ellas, pues puede que la planta este así por algún virus.

2-     Vigila que la planta tenga un buen desarrollo, bien criada, con raíces fuertes, pero no apelotonadas, con tallos vigorosos, sin cortes ni roturas. Es decir que sean de buena calidad.

3-     Escoge plantas adaptadas a tu clima, no intentes meter plantas tropicales, ya que serán más débiles y son más propensas a enfermar pues no están bien adaptadas y pueden contagiar a las demás.

4-     Elige plantas autóctonas en mayor medida, estas están mejor adaptadas a las plagas que rondan por tu zona, pues han desarrollado mecanismos de defensa frente a las plagas que hay por donde vives y además, es el clima idóneo para los insectos aliados que se alimentan de las plagas de tus plantas.

5-     Así mismo, conoce tu tipo de suelo, pues puede que si tu suelo es muy arcilloso una planta, a pesar de que sea autóctona, no se desarrolle bien porque le van los suelos arenosos.

6-     Intenta prevenir en todo lo posible el césped, sustitúyelo por grava o elige césped adecuado para tu zona, ya que se encuentran céspedes para sombra, para climas húmedos, secos, entre otros. Pues un césped que no prospera bien, es una fuente de mil enfermedades y parásitos.

7-     No plantes muy denso, ya que esto hace que las plantas compitan por la luz y los elementos y se debilitan por luchar para continuar con sus funciones vitales, haciéndolas más vulnerables, debido a un mal crecimiento.

8-     Controla los riegos, un exceso o una falta puede desencadenar en enfermedades, virosis o patologías vegetales serias.

9-     No mojes las plantas pues favoreces la aparición de hongos y aleja los goteros de las plantas de los troncos, pues puede ser un perfecto hogar para bacterias y hongos.

10-  Cuando una planta muera sin motivo aparente, evita plantar en el mismo lugar una planta hasta no pasado un tiempo, pues seguramente en él aun queden bacterias que atacarán de inmediato al nuevo ejemplar.

Olivos en peligro: Xylella fastidiosa

Xylella fastidiosa es una bacteria con un enorme potencial patógeno sobre gran número de plantas con gran potencial de daño económico.

Xylella fastidiosa

Foto de www.efsa.europa.eu

Cada vez nos alertan mas con la Xylella fastidiosa, una bacteria fitopatógena con gran potencial de daño económico,  que está atacando a Italia de una forma fuerte. Ataca sin curación en la actualidad a diversas plantas de cultivo como la vid, el olivo, el almendro, el ciruelo, el melocotón y el limonero así como otros que no producen frutos, como el laurel.

Esta bacteria se trasmite mediante insectos que se alimenten del xilema de las plantas. Una vez que el insecto pique y chupe en una planta infectada, adquiere la bacteria que permanece en las estructuras de alimentación del insecto y lo transmitirá a la siguiente planta que pique para nutrirse.

Originaria del norte de California, donde se descubrió hacia final del Siglo XIX, hasta la fecha no existe ningún antídoto que sea eficaz.

Desde que se detectó en el olivar del sur de Italia (Pulla) en 2013, la propagación de la plaga en esa plantación ha sido muy veloz. En 2015 hay millones de olivos afectados y 230.000 hectáreas afectadas.

El césped en invierno

El frío puede provocar daños en tu césped, ¿Qué hago para que no sufra tanto?

cesped en invierno

Estos días la nieve puede dejar nuestro césped cubierto de un bonito manto blanco, y las plantas que lo forman han estado protegidas del frío por la propia nieve que actúa como aislante del propio frío, ya que la nieve mantiene la temperatura a 0ºC. Sin embargo la escarcha es mucho más complicado. La escarcha que cubre el césped como si fuera un manto cristalino y tarda en derretirse, genera grandes daños, especialmente en las zonas donde no llega el sol.

Si esta escarcha no se derrite con facilidad, deberemos actuar para que nuestro césped no sufra y amarillee. Basta con conectar los aspersores por las mañanas para derretir el hielo que se ha formado y de esta forma derretimos la escarcha. Esto sucederá todas las noches en las que haya heladas y que deberemos realizar cuando esto ocurra.

¿el mejor momento?, hacia el mediodía, cuando la temperatura es más suave y el deshielo será más sencillo. 

Ojo, no se te ocurra hacerlo en los días fríos, pues esa agua puede congelarse y añadir más hielo a nuestro césped.

Otro cosa que debes evitar es pisarlo cuando este esta congelado, pues el crujir de nuestras pisadas hace que se rompa el césped, junto el hielo, con lo que facilitaremos la entrada de hongos y cualquier otra enfermedad.

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Tipos de fitosanitarios para las plantas

Las plantas, como cualquier ser vivo, sufren el ataque de plagas y enfermedades.  Por eso es importante conocer el ataque que afecta a la planta así como los fitosanitarios existentes para saber cuál es el más adecuado en cada caso.

Plantas sanas

Por lo general podemos encontrar dos grandes grupos: Los hay químicos y los biológicos.  Estos productos para proteger a los vegetales puede ser compuestos químicos, derivados de extractos de plantas y elementos químicos que pueden ser muy dañinos o biológicos, cuyo impacto medioambiental es menor.

Dependiendo del ataque podemos distinguir entre plaguicidas,  para plagas de insectos o fungicidas, para el ataque de hongos, aunque hay otros más raros como los acaricidas, para los ataques de ácaros como la famosa araña roja.

Plaguicidas 

Sirven para combatir cualquier plaga de insectos (insecticidas), ojo no vale para los ácaros. Por su forma de actuación pueden ser: sistémicos, es decir que son absorbidos por la planta una vez aplicados o de contacto, que aniquilan al atacante cuando los toca, y de ingestión, que actúan cuando el producto o la planta tratada son ingeridos.

Por lo general los insectos que más suelen atacar y que habrá que combatir con un plaguicida son los chupadores o masticadores  (pulgón, cochinillas, mosca blanca, orugas y piojillos) son los insectos más dañinos para las plantas.

Entre los ácaros destaca especialmente la araña roja, que se trata con acaricidas, y para los caracoles y babosas existen los helicidas.

Existen fitosanitarios para tratar varias plagas a la vez, y otros específicos. En el centro de jardinería te aconsejarán el más adecuado.

Fungicidas 

Se utilizan para luchar contra las enfermedades provocadas por hongos, bacterias y virus, que pueden causar desde pudriciones hasta clorosis, manchas, deformaciones, etc… Son más difíciles de detectar que los insectos y ácaros, y complicados de diagnosticar y tratar. Los más comunes son el oídio, la roya y el mildiu. 

Prevenir el ataque de hongos y bacterias es más fácil que curar la planta una vez enferma.  Para ello hay que controlar el exceso de humedad y las condiciones de cultivo.

Herbicidas

Son productos que prohíben el desarrollo de las malas hierbas, que compiten con las plantas por los nutrientes, el agua y la luz del sol, y son portadoras de plagas y enfermedades.

Fitosanitarios ecológicos 

Tanto la industria como la vieja sabiduría de los jardineros han hecho que en los últimos años se apliquen fitosanitarios más naturales y ecológicos, respetando el medioambiente y existiendo para todo tipo de plagas y enfermedades, incluso se comercializan productos a base de extractos naturales que cumplen la misma función que los productos químicos.

 

Para que resulten eficaces, los productos fitosanitarios deben utilizarse con tino, respetando escrupulosamente las indicaciones del fabricante, especialmente en cuanto a dosis y manipulación. En exceso pueden resultar muy perjudiciales.

El Picudo rojo de las palmeras

El gorgojo rojo, también conocido como picudo rojo (Rhynchophorus ferrugineus)es el causante de la muerte de tantas palmeras, sobretodo del género Phoenix, principalmente por Phoenix canariensis y, en menor grado, por Phoenix dactylifera.

Palmera afectada

El adulto es un escarabajo de color pardo rojizo anaranjado con lunares oscuros sobre la parte superior del tórax. Sus larvas que están en el interior de las palmeras pueden superar los 5cm de longitud durante su último estadío y poseen una gruesa cápsula cefálica de color marrón oscuro brillante provista de poderosas mandíbulas.

El picudo rojo completa su ciclo en el interior de la palmera, bien en la corona o bien en diferentes zonas del estípite (tronco de las palmeras). Cuando la entrada de este insecto es por la corona, las hojas jóvenes y centrales no se desarrollan bien y los foliolos presentan mordeduras y aspecto caído. En estado más avanzado, las hojas se rompen y caen. Si afectan a la yema apical, la palmera muere.

Si la entrada se produce a través de las heridas del estípite, los daños son menos drásticos y se podría controlar al principio de la infección.

Para el control del picudo rojo, las medidas preventivas son muy importantes para evitar al picudo rojo.

1. Evitar las podas en verde o intensas, la palmera libera una sustancia (Kariomona) que produce atracción sobre el picudo. Es recomendable:

a) Evitar la poda en la época de mayor actividad de la plaga, limitándola a los meses más fríos.

b) Realizar podas únicamente en ramas viejas, secas y enfermas.

c) No realizar podas drásticas.

d) En el caso de cortar hojas verdes, se debe sellar los cortes con un mástic.

2. Evitar plantar nuevas palmeras en las zonas infestadas.

3. Realizar capturas masivas con trampas y atrayentes sintéticos con esta labor se consigue atraer a los adultos del insecto hacia las trampas para así, evitar su dispersión.

4. Es conveniente realizar tratamientos preventivos cada 45 días.

5. Si la infestación es severa, lo más adecuado es arrancar y destruir de forma controlada la palmera.

Palmera canaria

Control biológico

– Empleo del hongo Beauveria bassiana, que es parásito del picudo rojo.

– Empleo de nematodos entomopatógenos. Steinernema carpocaspsae es un nematodo que ha demostrado ser eficaz para el picudo rojo.

Control químico

– La aplicación de productos químicos se debe realizar teniendo en cuanta las indicaciones que presentan sus etiquetas. Los tratamientos se deben realizar en función de la actividad del picudo. En el hemisferio norte, la actividad de dicho insecto comienza en abril, que se desarrolla hasta junio-noviembre, donde alcanza sus máximas poblaciones. Durante los meses de invierno, los tratamientos fitosanitarios se deben realizar más espaciados.

– Las aplicaciones de los productos, se han de hacer sobre el cogollo y la parte superior del tronco, para que así penetre bien por todas las zonas.