Sembrar cultivos en los márgenes

Los cultivos marginales son aquellos que se siembran o plantan sin abancalar en los márgenes de otras especies cultivadas. Algunos de los más populares son el maíz, el girasol, el melón y la sandía. Por su gran tamaño y poco consumo podemos encontrarlos en esquinas de acequia, aristas de bancales o extremos de surcos.

sembrar cultivos en los margenes

Maíz

El maíz (Zea mays) adora el agua. Así que debes poner sus plantas en las zonas de acumulación de agua del huerto, al fondo de un surco, junto a una boca de riego, etc.En condiciones óptimas, esta planta puede alcanzar hasta los 6 metros, una respetable altura que consigue gracias a un tallo macizo y sin ramificaciones del que salen las hojas, que son bastante anchas y ásperas al tacto.

Girasoles

Los girasoles (Helianthus annuus) decorarán tu huerto de manera escandalosa con sus enormes flores. Busca las zonas de suelo profundo, y entierra 2-3 semillas en cada hoyo. Riega poco este cultivo.Cuando crezcan, tus girasoles podrán alcanzar hasta 3 metros de altura, presentando un único tallo erecto, sin ramificación, y parecido a una caña.

Melón

El melón (Cucumis melo) es un cultivo típicamente de secano y a pleno sol. Cava el terreno, dejando una depresión que actúe como receptáculo del agua de lluvia e instala en el fondo de un hoyo profundo (10-15 centímetros) 2 ó 3 semillas o pipas.Al igual que la sandía, es una planta rastrera, con pocas raíces y varios tallos que se extienden superficialmente por el terreno. Al regar, debes evitar que el agua toque las hojas, pues podría provocar la pudrición de la planta.

Sandía

El cultivo de la sandía o melón de agua (Citrullus lanatus) es muy parecido al del melón. Destina una planicie de al menos 4 metros cuadrados y siembra en medio 2 ó 3 pipas en un hoyo en el fondo de un pequeño cráter, siempre a pleno sol.

Es la hora de recolectar puerros y ajos rojos

Junio es un mes con una frenética actividad en el huerto. Muchas especies se recolectan en estos días, mientras otras van llegando a su punto de maduración. Es el momento de disfrutar en la mesa de nuestras lechugas, alcachofas, espárragos, y los primeros puerros y ajos.

Es la hora de recolectar puerros y ajos rojos

Recoger los primeros puerros

Los puerros (Allium porrum) son, sin duda, de los cultivos más rústicos del huerto. Precisan poca cantidad de agua, poco abono y se conforman con labores profundas al suelo para poder ensanchar sus bulbos.

Durante este mes, ya se pueden recolectar puerros para la cocina, aunque algunos sean todavía inmaduros. Los que dejes en el bancal puedes aporcarlos (acompañarlos con tierra) para que terminen de madurar con mayor superficie blanqueada y tierna.

 

Recolectar los ajos rojos

Son los primeros en ser cosechados, y ya pueden formar parte de tu despensa. Los ajos rosa primerizos (Allium sativum) que plantaste el año pasado, por noviembre, están listos. Para el mes que viene, dejarás el caballón de ajos blancos tardíos.

Unos y otros, debes arrancarlos y dejarlos secar al sol un par de días, antes de realizar ristras o trenzas con ellos.

 

Si tienes zanahorias… también es la hora de entresacarlas

Seguro que la siembra de zanahorias (Daucus carota) se encuentra en este momento verdaderamente abigarrada por la germinación en tropel de todas las semillas. Ha llegado el momento del aclarado o entresaca de las plantitas sobrantes, que es al menos una de cada dos.

No debes tirar las zanahorias inmaduras, puesto que son las más tiernas y dulces, y seguro que harán las delicias de tus guisos de carne.

 

Crea tu propio abono orgánico

La técnica de crear nuestro propio abono se conoce desde tiempos antiguos, donde se preparaba con los desechos del hogar junto a los excrementos de los animales domésticos para mejorar el suelo del jardín o del huerto.

Crea tu propio abono orgánico

Aunque esta técnica tiene unos buenos resultados se ha ido perdiendo debido al abuso excesivo de abonos químicos que sin embargo son menos eficaces. Estos abonos de origen orgánico son una forma biológica cada vez más usada para nutrir nuestras plantas, ya que poseen elementos, vitaminas, hormonas o sustancias antibióticas mejorando significativamente la textura del suelo.

Sin embargo actualmente se ha reconocido sus propiedades y sus efectos en las plantas y cada vez más la gente crea su propio abono. Es muy fácil de hacer, sólo nos tenemos que hacer con una compostera ó hacerla nosotros mismos y buscar un lugar en el jardín medianamente oculto para crearlo, procurando que esté en contacto directo con el suelo. En él nos tendremos que añadir algo de turba para aportar esponjosidad y bajar el pH al suelo, materia orgánica para que aporte los nutrientes necesarios para las plantas,  y agua para que las reacciones sean rápidas.

Para crear un buen abono se tendrá que aportar materia orgánica, toda aquella de origen vegetal que en casa se deseche como pieles de frutas, verduras en mal estado, restos de poda, restos de siega,  entre otras y de origen animal, como cascaras de huevo ó estiércol.  De vez en cuando se tendrá que añadir algo de turba para ir creando capas y agua para mantenerlo húmedo para que los microorganismos del suelo accedan para descomponer dicha materia orgánica. Si vemos que huele demasiado, significa que está muy húmedo y habrá que voltearlo para airearlo, si por el contrario está muy seco, significa que dentro hay mucho calor (más de 40ºC) debido a la reacción microbiana y habrá que echarle agua y voltearlo.

El resultado estará acabado cuando el humus sea de color marrón oscuro, casi negro, no huela mal y no se pueda apreciar de forma clara la materia orgánica aportada.

 

Primer paso para crear tu propio huerto: plantación

Para crear un huerto en nuestro jardín debemos conocer las condiciones ambientales, el clima y el suelo de nuestra parcela, así como la dirección de los vientos dominantes.

Primer paso para crear tu propio huerto: plantación

Las hortalizas requieren, por lo general, un clima templado-cálido; de ahí que elijamos la orientación mediodía o poniente, nunca al norte. La iluminación de dicha zona debe ser intensa dado el papel primordial que la luz tiene para la maduración de las especies hortícolas.

El suelo de la parcela debe ser rico en elementos nutritivos, frescos, de consistencia media con buena retención de agua y bien drenados. Cuando el terreno se aparta de estas características será necesario introducir correcciones en el mismo: en los suelos arcillosos pesados la mejora se hará con aportes de estiércol y turba mezclados con arena de río bien lavada; en los suelos arenosos se hará únicamente una aportación de turba y estiércol.

La huerta debe tener la superficie horizontal y uniforme; en el caso de que sea un suelo de desniveles debemos formar terrazas, siempre procurando que la orientación de las mismas proporcione la máxima iluminación a los cultivos.

Una vez preparadas se dividen en eras cuya superficie sea proporcional a la cantidad de cada hortaliza que se quiera cultivar.

 

 

Hortalizas y Plantas Aromáticas en junio

Una vez llegados a este mes tenemos que recolectar todas aquellas plantas que plantamos anteriormente, así como cosechar los frutos y verduras que hayan entrado en producción.

Hortalizas y Plantas Aromáticas en junio

Hay que recolectar las plantas aromáticas y medicinales antes de que aparezcan las flores, para que conserven todas sus propiedades. La siembra de hortalizas, al igual que la del resto de plantas, se efectuará al aire libre sin ningún tipo de protección. Se continúa con la poda de los tomates, melones, calabazas, sandías,… por encima de los últimos frutos fecundados, se eliminan los estolones a las fresas, se doblan (pisan) las hojas de las cebollas para acelerar el engrosamiento de los bulbos y se cosechan los bulbos cuyos tallos empiecen a amarillear, dejándolos secar durante algunos días antes de guardarlos.

Aquí un listado de las hortalizas que se siembran durante este mes, todas ellas en plena tierra: