Multiplicación por esqueje

Se puede multiplicar de muchas formas una planta, sin embargo una de las más fáciles y más empleadas es la multiplicación por esqueje. Se pueden hacer diversos tipos de esquejes:

Esqueje de tallo

Esquejes de tallo maduro

Es uno de los métodos de propagación más sencillos. Los esquejes se preparan durante el reposo vegetativo de las plantas.

Los tallos que se utilicen se deberán haber formado la primavera anterior y deben tomarse de plantas madre sanas y vigorosas.

Deben tener una longitud de 15 o 20 cm; los cortes deben ser limpios, producidos con herramientas bien afiladas y desinfectadas.

El terreno para la plantación debe estar bien trabajado, enterrándose el esqueje 2/3 dando a continuación un riego copioso.

• Esquejes de tallo tierno

Son los de más rápido crecimiento ya que se realizan cuando las plantas están en plena actividad vegetativa. Para enraizar necesitan una humedad relativa muy alta.

Al hacer el esqueje debemos procurar que el trozo de tallo elegido no sea ni demasiado tierno para que no se pudra antes de enraizar ni demasiado duro, lo que dificultaría el enraizamiento. La longitud debe ser de 6-8 cm, siendo suficiente que tenga la yema terminal y dos o tres yemas interdonales.

Este tipo de esquejes son más exigentes en temperatura que los de tallo maduro, por lo que es aconsejable hacerlos en invernaderos o cajoneras.

Esqueje de hoja

• Esquejes de hoja

Algunas hojas como las de Echeveria, Cotyledon, Sansevieria, Saintpaulia, Peperomia, Begonia…, separadas de la planta madre y colocadas en un buen sustrato, tienen la facultad de emitir raíces y producir brotes.

No podemos dar reglas de tipo general, ya que cada caso tiene unas características especiales. Así, por ejemplo, las hojas de Echeveria no deben enterrarse, sino simplemente colocarse encima del sustrato; una vez haya enraizado y aparecido los nuevos brotes se suprimirá la hoja madre.

Las hojas de Sansevieria, Saintpaulia y Peperomia, por el contrario, se separan de la planta madre procurando que el pecíolo de las mismas tenga 2 o 3 cm y se introducen en el sustrato. En el extremo inferior del mismo se forma un callo cicatricial del cual saldrán las raíces y nuevos brotes.

Las Begonias elatior y rex y la Peperomia sandersii se reproducen por trozos de hoja, para lo cual se corta la hoja en varios trozos rectangulares o romboédricos de 2-3 cm de lado, procurando siempre que la parte inferior de cada uno de ellos contenga uno o varios nervios principales. Estos trozos se introducen unos milímetros en el sustrato y se colocan en un lugar protegido de los rayos solares y de las corrientes de aire procurando mantener la mezcla ligeramente húmeda. A los 30-40 días habrán enraizado y aparecen los brotes.

• Esquejes de raíces y rizomas

Para poder obtener plantas a partir de esquejes de raíz será necesario coger éstas y sacarlas a la superficie, de las que empezarán a brotar yemas, separándose posteriormente las mismas, conservando un trozo de raíz y transplantándolas a una maceta o al terreno definitivo.

Los rizomas son tallos subterráneos y como tales tienen yemas vegetativas y raíces formadas. Para obtener una nueva planta se cortan en trozos procurando que cada uno de ellos contenga al menos una yema y se plantan de nuevo cerca de la superficie.

Abonado primaveral

No es por casualidad que las plantas presenten aspectos maravillosos. Se lo deben a un terreno rico y bien trabajado. Abonar cada partida del jardín como es debido, es muy importante.

Abono primaveral

abono en pavimento agrietadoUn pavimento con grietas:

Existen dos modos de abonar las juntas entre losas, baldosas o adoquines. Una es diluir abono foliar y aplicarlo con regadera. El otro, echar a voleo un fertilizante granulado universal y mojar el vial a continuación para disolver el producto.

 

 

 

abono muro floridoUn muro florido:

Se basa en la pervivencia de la plantación de especies rupícolas, como sedum, siempreviva, echeverría, lewisia, etc. Como todas ellas precisan poco fertilizante, lo mejor será aplicarlo con mochila pulverizadora, y a baja dosis.

 

 

 

Abono en rocallaUna rocalla:

Si la construcción de la rocalla es de este año, conviene aportarle un abonado de fondo, a base de estiércol bien hecho, antes de acometer la plantación de las vivaces. En cambio, si se trata de una rocalla estable, lo mejor es utilizar para el abonado de fondo mantillo de hojas muy cribado, que entrará con facilidad por los intersticios entre las piedras.

 

Abono en macizoUn macizo del jardín:

Los macizos con herbáceas perennes deben ser abonados con mantillo y a paladas, procurando no dañar las incipientes vegetaciones del momento.

 

 

 

Conoce más sobre el autor en su 

¿Cómo y cuándo trasplantar los cactus?

Cuando los cactus son demasiado grandes para la maceta en la que están plantados, llega la hora de trasplantarlos. Pero… ¿Cómo y cuándo se trasplanta? Aquí os dejamos unos consejos de cómo hacerlo y evitar sus puntiagudos pinchos.
trasplantar cactus
  • Los cactus que viven en maceta requieren trasplantes cada varios años debido al crecimiento de la planta y al agotamiento del sustrato. La mejor época es la primavera y el verano (nunca en invierno).
  • Es mejor que la nueva maceta sea tan solo unos centímetros más grande que la anterior. En el fondo ha de colocarse una capa de grava o pequeñas piedras para asegurar un buen drenaje.
  • El sustrato debe contener una buena proporción de arena (hasta un 50%). El resto se puede completar con turba (turba rubia para los cactus epífitos), o con una mezcla de turba y tierra de jardín.

 

En tu centro de jardinería encontrarás sustratos específicos para cactus.

  • Durante el trasplante deben utilizarse guantes de goma dura, a prueba de pinchazos, y un material envolvente.
  • Es de vital importancia no dañar las raíces porque podrían penetrar hongos en la planta. Por lo tanto, en el momento del trasplante se debe eliminar con mucho cuidado la tierra que se quiere desechar con algún objeto sin filo. Si alguna raíz ha resultado dañada, aplicar carbón vegetal pulverizado y dejar sin regar durante unos 10 días.
  • El cactus debe plantarse al mismo nivel en que se encontraba, es decir, respetando la altura del cuello.
  • La maceta debe situarse en un lugar sombreado durante unos días.

 

 

Planta los bulbos de verano

Las flores procedentes de bulbos son las más seguras. Siempre salen, porque cada cebollita cuenta ya con su principio de crecimiento floral. Ahora, con los bulbos plantados en otoño (tulipanes, narcisos, etc.) en plena floración, se deben plantar los bulbos de floración estival, así:

Bulbos de verano

Abonar los bulbosAbonar: extender sobre el terreno destinado al macizo de bulbos una generosa capa de mantillo desinfectado y entrecavarlo con el suelo. No conviene que la tierra esté dura a la hora de plantar bulbos.

 

 

 

 

 

Plantar bulbos de veranoPlantar en el suelo: la separación ideal es entre 10 y 20 cm. Colocar delante los ejemplares más pequeños, como oxalis o dalias mini, y detrás las gigantescas dalias cactus, los gladiolos, etc. (en la foto, gladiolos).

 

 

 

 

 

Plantar en recipientes empotradosPlantar en recipientes empotrados: con este sistema se facilita mucho la tarea de desempotrar para guardar los bulbos en otoño. Por regla general, la profundidad de plantación es el doble del tamaño del bulbo.

 

 

 

 

 

Conoce más sobre el autor en su 

Abona tus plantas de terraza

Comienza a abonar tus plantas, ya no le falta nada a la primavera y las plantas lo notan, comienzan a despertar de su letargo invernal y aprovechando los primeros rayos de sol contundentes, comienzan a brotar todas las plantas, necesitando para ello, una gran cantidad de nutrientes.
Abonar tus plantas
A principios de temporada (hay dos principios de temporada agronómica: septiembre y febrero-marzo), es muy recomendable realizar un buen abonado de fondo a los recipientes que integran la decoración vegetal de terraza, balcón, porche, pérgola… Existen muchos métodos, pero todos se basan en la utilización de tierra nueva, fresca y fertilizada.

sustrato básicoLo primero, un buen drenaje.

Cada recipiente de su terraza debe contar con una adecuada salida de agua sobrante del riego. La tierra capta sólo lo que su capacidad de retención le permite. El resto, si permaneciera en la maceta, ahogaría las raíces. Echa en el fondo grava, cascotes, etc.

El sustrato, básico.

Escoge el sustrato más adecuado a las plantas que vayas a colocar en tu estancia. Por ejemplo, si te gustan las camelias, rododendros o brezos, deberás utilizar sustratos ácidos. Si no, un buen sustrato universal será suficiente.

Muy importante: apretar la tierra.

Después de cada plantación, es necesario apretar el sustrato (“planta apretada, planta agarrada”). No debe ser muy fuerte la presión, bastará con un empujoncito con la yema de los dedos.

 

 

Conoce más sobre el autor en su 

 

Cómo sembrar el césped paso a paso

Ahora es el momento de sembrar el césped, si todavía no tienes sembrado el césped, de ahora en adelante es el momento ideal, para sembrarlo y establecerlo en nuestro jardín. Con estos sencillos pasos podrás saber como hacerlo.

Césped en el jardín

 

El método de creación de una pradera de césped por siembra en el terreno definitivo es el más económico y permite una mayor longevidad a la hierba mientras se va tupiendo a lo largo de los años. Eso sí, requiere paciencia y algo de maña.

11. Una vez bien estercolado y cavado para incorporar la materia orgánica, el terreno debe ser rastrillado y nivelado con meticulosidad, de esta manera las siegas posteriores serán fáciles.

 

 

 

 

22. Para que las semillas encuentren una cama adecuada y conseguir la mejor nascencia, el suelo debe ser apisonado con un rulo de jardín de no menos de 50 Kg, que se carga y vacía de agua para su cómodo manejo.

 

 

 

 

33. La siembra se realiza por calles dibujadas en el terreno con el mango del rastrillo, cuidando de repartir la simiente de modo homogéneo. Después, se tapa con 1 cm de mantillo o se rastrilla un poco.

 

 

 

 

44. El riego (sobre todo las primeras aportaciones, con el suelo descarnado) debe aportarse en forma de lluvia finísima y cuidando de no pisar la superficie mojada, para no permitir que la mezcla de barro y semilla se pegue a las botas.

 

 

 

 

Poda de árboles

Para garantizar que los árboles crezcan sanos y fuertes, conviene podarlos. El invierno es la época. Es una operación sencilla, pero es necesario saber dónde y cómo cortar.

 Poda de árboles

Eliminar selectivamente algunas ramas del árbol permite orientar su crecimiento y darle mayor vigor a la estructura. La poda sirve también para evitar ramajes demasiados densos, que impiden que la luz llegue uniformemente a todas las partes provocando un desarrollo desigual del ejemplar. Además, contribuye a estimular la floración y la fructificación. La mejor época para podar los árboles es el invierno, cuando están en reposo. Es fundamental efectuar los cortes en el lugar más adecuado y que sean lo más limpios posibles. Los desgarros y el uso de herramientas sucias dificultan la cicatrización y pueden dar origen a enfermedades.

Elegir el tipo de poda adecuado. Hay varias técnicas para llevar a cabo la poda, en función de la edad del ejemplar y del efecto que se quiera conseguir.

La poda de formación se efectúa durante los primeros años posteriores a la plantación. El objetivo es orientar el crecimiento del árbol para obtener  una estructura de ramas fuertes y bien distribuidas, y situar la copa a cierta altura del suelo. También sirve para crear un determinado contorno, por ejemplo en espaldera. Este tipo de poda está especialmente indicado para los árboles frutales, ya que favorece el aumento de la producción y facilita la recolección. • Una vez que el árbol está bien formado, será suficiente con realizar una poda de mantenimiento, que consiste en eliminar elementos indeseables como ramas secas o con riesgos de rotura, tocones, chupones… o simplemente aclarar la copa de un ramaje excesivo y darle forma.

• A veces hay que recurrir a podas drásticas para devolverle a un árbol su vigor. Esta técnica, conocida como desmochado, consiste en efectuar cortes severos a uno o dos centímetros del tallo principal. Se suele emplear también para controlar el crecimiento de árboles en espacios reducidos. Pero antes de acometer esta poda excepcional, hay que saber qué especies la toleran bien y cicatrizan con rapidez.

Cómo se poda

El corte se debe efectuar en la base de la rama pero siempre por encima del cuello, es decir, unos centímetros sobre la unión con otra rama. Además, las yemas tienen que quedar a una distancia de, al menos, cinco milímetros del corte. La incisión deberá ser en diagonal cuando existen yemas alternas a lo largo de la rama, y recta, cuando las yemas crecen a la misma altura del tallo.

¿Qué herramientas?

• Las tijeras de mano o podaderas, más manejables que los serruchos, están indicadas para las ramas más pequeñas. Constan de una hoja cortante en forma curva y otra que sirve de apoyo. Las tijeras de una sola mano se emplean para podar ramas de unos 20 milímetros de diámetro. Las tijeras de dos manos se emplean para cortar tallos de 30 milímetros en adelante.

• Las sierras o serruchos de poda son necesarias para podar ramas gruesas. Las hay de muchas clases en función de su tamaño, el tipo de dientes, el espesor del cuerpo (rígido o flexible) y la forma de la hoja (curva, recta o plegable). Eso sí, es fundamental que los dientes estén perfectamente afilados.

• Los cuchillos o navajas de jardinero se utilizan para rematar determinados cortes de ramas gruesas, que no quedan limpios con otras herramientas. Su hoja curva y afilada favorece un corte limpio y preciso.

Cómo podar los rosales

La poda del rosal es algo indispensable si queremos obtener una abundante y bella floración.

Rosal trepador

La poda debe realizarse una vez pasado el peligro de bajas temperaturas, ya que una poda demasiado temprana puede ocasionar que la planta mueva y, al ser las yemas terminales las primeras en brotar, las heladas tardías de marzo-abril pueden quemar los brotes jóvenes, resultando después difícil la recuperación de la planta.

La época más aconsejable para efectuar la poda es a finales de febrero o principios de marzo, pudiéndose retrasar 10-15 días en las zonas de clima frío y adelantar en las de clima más suave. Podando en esta época las yemas terminales habrán movido, pero no así las de la parte inferior, que al podar brotarán sin que la planta haya sufrido lo más mínimo.

– Poda de los Rosales Miniatura

Al igual que en los rosales arbustivos la poda se reducirá a una limpieza de ramas y flores secas y a conseguir una planta de porte regular, suprimiendo dos o tres centímetros de la parte superior de todas sus ramas.

– Poda de Rosales de Pie Alto

Se aplicarán los mismos principios que para los rosales de pie bajo, pero procurando en todo momento que la disposición de las ramas esté uniformemente distribuida para que pueda formar una verdadera bola de flor.

– Poda de Rosales Llorones

La poda será la misma que para los rosales trepadores no reflorecientes, conservando siempre los brotes jóvenes, suprimiendo los que salen en las viejas ramas por encima del punto de nacimiento en cuestión.

– Poda de Rosales de Pie Bajo

Si estos rosales no se podan, surgirán una gran multitud de brotes y por consiguiente las flores serán muy pequeñas y sin valor ornamental. Por el contrario, los rosales podados darán fuertes ramas y bellas flores, aunque en menor cantidad.

Se debe prestar gran atención al rejuvenecimiento de la planta, suprimiendo las ramas más viejas a ras de suelo; si estas ramas llevan algunos brotes jóvenes, se podará por encima del punto de inserción de estos brotes.

La poda será proporcional al vigor de la planta y de las ramas que constituyen su esqueleto; así pues una rama vigorosa se podará por encima de la cuarta o quinta yema, ya que será capaz de alimentar los 4-5 brotes que surjan de ella; por el contrario, a una rama débil se le dejará una o dos yemas como máximo. La última yema debe mirar siempre hacia afuera.

Esquema de poda de rosales:

Esquema de poda del rosal

– Poda de Rosales Arbustivos

Durante los dos primeros años se procurará formar la estructura de la futura planta basada en 5-6 brotes vigorosos que serán la base de todo el ramaje posterior; una vez conseguida ésta la poda se limitará a eliminar las ramas secas, mal formadas y demasiado viejas.

Para este tipo de rosales la poda se debe efectuar al finalizar la floración aprovechando la misma para eliminar las flores marchitas.

– Poda de Rosales Trepadores

El fin primordial de la poda en este tipo de rosales es el revestimiento de muros, pérgolas o verjas con una abundante floración, para lo cual debemos formar una estructura primaria conservando el mayor número de ramas posible y mejor distribuidas de los años anteriores, gracias a las cuales se podrá cubrir la parte deseada; las ramas inferiores se conservarán y se mantendrán en posición horizontal o inclinada según convenga.

Todas las ramas formadas durante la primavera una vez se haya formado la empalizada se podarán a una tercera o quinta parte de su altura.

Las ramas más viejas se suprimirán completamente siendo reemplazadas por brotes jóvenes.

Una vez formada la estructura del rosal, las brotaciones se podarán a 4-5 yemas si son vigorosas y a 1-2 si son débiles; la poda se hará sobre las ramas que han florecido el año anterior dejando las que no hayan florecido. Los rosales trepadores producen una gran brotación, que será la que florezca al año siguiente.

Labores de enero: Sembrar plantas de flor y multiplicar los arbustos

Comenzamos uno de los meses más fríos del año, ahora son pocas las actividades que se pueden desarrollar en el jardín, salvo plantar plantas de hoja caduca. Pero las actividades no cesan dentro de casa, ya que tienes varias faenas que hacer.

 esquejes de arbustos

Muchas son las plantas que están en reposo, así que muchas están en el momento ideal para podarlas o recortarlas. Aprovecha estas podas para reproducir tus plantas, como es el caso de los esquejes de especies leñosas.

Otra de las actividades es preparar en el interior de tu casa las próximas plantas de flor que en unos meses plantarás en el exterior, así pues, comienza a sembrarlas en semilleros para ser los primeros en tener flores en el jardín o terraza.

Aunque estas actividades anteriormente descritas se realizan en lugares protegidos, puedes sembrar también plantas bienales directamente en el terreno, ya que estas plantas necesitan frío para poder florecer.

Estaquillar especies leñosas (árboles y arbustos)  (como la imagen principal) No hay más que cortar terminales de ramillas del grosor de un lápiz, o algo más, y hacer manojos para empotrarlos en arena o plantarlos en tierra. Los que enraícen (casi todos) podrás plantarlos en el siguiente invierno.

 

semillero de anualesSembrar anuales de floración temprana en semillero protegido Banderillas (Salvia splendens), claveles chinos (Tagetes patula), ageratos (Ageratum houstonianum), cosmos (Cosmos bipinnatus), malvas reales (Lavatera thuringiaca)… Todas estas especies anuales de flor se pueden sembrar bien protegidas (por ejemplo en el alféizar de la ventana), para repicarlas en un mes y plantarlas en otro. Las flores tempranas siempre se agradecen en el jardín y la terraza.

 

 

 

 

Sembrar directamente Bienales.  Siempre que cuenten con semillas relativamente grandes, que permitan su manejo, es posible sembrar bienales directamente en el terreno del macizo: alhelíes (Matthiola incana), belloritas (Bellis perennis), caléndulas (Calendula officinalis) y pensamientos (Viola x witrockiana), son algunos ejemplos.

 

 

 

 

El reposo vegetativo: cuando las plantas duermen

Hablamos del descanso de esas plantas que pierden la hoja en otoño. Los árboles de hoja caduca quedan desnudos de follaje. Duermen durante los meses más fríos del año.

Cornus en reposo vegetativo

El reposo vegetativo se produce cuando los días comienzan a ser más cortos y las temperaturas descienden. Año tras año, se produce este fenómeno que eludimos por habitual.

La maravillosa naturaleza y la inteligencia de la especie viva hacen posible el desarrollo de asombrosas formas de vida en las que, porqué no, caben las de las plantas y sus argucias para sobrevivir.

Tal es la importancia del reposo vegetativo, que muchas de las especies frutales de nuestra Península Ibérica requieren del mismo, o mejor dicho, del frío que reciben durante este periodo para, más tarde, florecer y fructificar.

Gracias a la existencia de este periodo, podemos aprovechar para realizar una serie de labores de mantenimiento, que de otro modo serían más delicadas o incluso imposibles.

 

Aprovechando el reposo vegetativo

Dependiendo de la especie de planta que queramos intervenir, el abanico de trabajos y dedicaciones se va abriendo. Es por esto por lo voy a dejar unos consejos, por un lado para frutales en general y por otro para rosales.

En los frutales se recomienda aprovechar el letargo invernal para limpiar el musgo que se acumula en sus troncos, donde pueden cobijarse plagas, hongos o bacterias. A posteriori, antiguamente se aplicaba una mezcla de agua, cal y cobre; actualmente, podemos aplicar un aceite de invierno en pulverización.

Por lo que respecta al mundo de los rosales, la poda significa una mayor floración y un control de la forma arbustiva a nuestro gusto. Los expertos recomiendan podar los rosales después de las heladas invernales, es decir, esperar al mes de marzo o al de febrero, en las zonas más cálidas. No obstante, como ningún año es igual, debemos prestar atención a las temperaturas, pues si la primavera se adelanta, también lo hacen esos brotes a punto de estallar.

Conoce más sobre el autor en su