Malas hierbas de primavera

Con la llegada de la primavera, no sólo comienzan a salir las plantas que nosotros hemos cultivado, sino que también lo hacen las plantas oportunistas como las malas hierbas, por eso te recomendamos erradicarlas ahora, antes de que produzcan flores y generen semillas.

Malas hierbas de primavera

Las malas hierbas surgen ahora con la llegada de las buenas temperaturas, creciendo y desarrollandose rápidamente, colonizando áreas de una forma muy veloz, por eso ahora tu deber es eliminarlas manualmente mientras sean pequeñas, ya que son más fáciles de quitar.

Estas plantas precoces de la primavera no presentan un peligro excesivo para el jardín, como lo son la mostaza silvestre y la ortiga real, sin embargo sí son un problema las malas hierbas tardías, ya que su período de vegetación es corto, y ocupan rápidamente las zonas de jardín o de huerto poco densos. Por lo que la lucha contra estas plantas se efectúa de modo manual en el jardín y químicamente en el huerto, ahora que comienzan a emerger, como la correhuela, el bledo, la pata fe gallina, el zurrón o la cerraja.

Controla también el césped, ya que las condiciones en las que vive el césped son muy óptimas para multitud de malas hierbas, entre ellas la grama, los dientes de león o los cardos. Por lo que conviene tratar el césped para eliminar todo este tipo de plantas, que no dudarán en invadir toda nuestra pradera.

 

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Las problemas de marzo en el jardín

Debido a la diversidad de nuestras plantas y a que muchas de ellas comienzan a brotar o están a punto de hacerlo tras el frío invierno, comienzan a despertar también los insectos, tan hambrientos que no dudarán en atacar nuestras plantas más queridas, sin contar con las heladas tardías que amenazan a las nuevas brotaciones.

brotación de semilla

Así que se deberá tener especial cuidado de las jóvenes brotaciones y de las pequeñas plantas que con tantas ganas esperábamos que aparecieran, pues son muchos los ojos que las ven como un delicioso bocado que llevarse a la boca. No tan sólo los insectos que andan medio adormilados, sino también de los pájaros, que no dudarán en picotear todas nuestras siembras y tallos jóvenes.

Sin embargo durante el inicio de la primavera, son otras las “plagas” más dañinas y lo peor de todo, es que pasan desapercibidas, siendo sólo visibles cuando el daño ya está hecho. Hablamos de los hongos, debido a la humedad del suelo y en general del ambiente, hacen que estos se desarrollen con especial agresividad, atacando a todas nuestras plantas que muestren algún daño, seguramente producido por las heladas, por las podas o por los constantes vientos que suele tener el mes de marzo.

Así que durante este mes, el principal enemigo en el jardín son los hongos, por lo que te recomendamos que trates a tus plantas antes de que estos aparezcan o al menor síntoma, ya que debido a su rápida reproducción, invadirán nuestro jardín en cuestión de días.

 

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Trata a tus palmeras frente al Picudo Rojo

Trata a tus palmeras frente al Picudo Rojo. Dentro de poco comienza el vuelo del Picudo Rojo (Rhynchophorus ferrugineus) que estará dispuesto a instalarse en tus palmeras para continuar su especie acabando con la vida de tus queridas palmeras.

Trata tus palmeras

Esta plaga introducida en España por una mala actuación de prevención de plagas está causando grandes daños en todas las palmeras que existen en la costa levantina de nuestro país. Acabando con la vida de miles de palmeras en poco tiempo. Para que esto no ocurra, acuérdate de tratar a tus palmeras estos días pues, su propagación para infectar nuevas palmeras se producirá en breve. Por eso te aconsejamos prevenir, antes que curar, ya que los métodos que existen para acabar con esta plaga una vez instalada son pocos.

Existen en el mercado diversos métodos preventivos para que este escarabajo no se instale en nuestras palmeras, uno de ellos es por la inyección en el ápice de la palmera (la yema) productos químicos que hagan que la palmera presente toxicidad para estos insectos y no puedan desarrollarse dentro de la palmera. Otro método es la inoculación en la parte foliar de la palmera con bacterias, que consiste en una lucha biológica contra esta molesta plaga, haciendo que enferme el ejemplar que acuda a la palmera tratada, muriendo en pocos días y salvando así la palmera de una muerte casi asegurada.

Otras técnicas para disuadir a los picudos rojos es mediante confusión sexual, que consiste en la instalación de una serie de recipientes en las que el insecto se ve atraido por unos compuestos aromáticos químicos similares a los que producen estos insectos, cayendo en la trampa y quedando atrapados, evitando así que se expandan por la zona e infecten a las palmeras.

Sea el método que elijas, aplicalo durante estos días, pues es la única forma de acabar con esta plaga que tanto daño esta causando. Juntos podremos acabar con este molesto insecto.

 

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La procesionaria del pino

La procesionaria del pino (Thaumetopoea pityocampa) es una de las plagas de coníferas más agresiva, defoliando la copa de los árboles de nuestros campos o jardines, sobretodo las de los pinos.

Procesionaria del pino

Foto de basozaina.com

Si no la trataste a finales de verano, seguro que ahora, ciertas coníferas, como pinos piñoneros, canarios o  pinos carrascos, presentan bolsones incipientes de esta peluda y urticante oruga.

Para destruirla, corta las ramas afectadas y quémalas, o trata las bolsas con un insecticida ablandador de la quitina, o uno biológico, como Bacillus thurigiensis.

Este lepidóptero (orden de las mariposas) crea estas estructuras en forma de bolsa y lanudas para pasar el invierno, ya que dentro de ellas, la temperatura se mantiene más o menos cálida, se encuentran las orugas, que estarán dispuestas a salir y comenzar a comerse las hojas de nuestros pinos en cuestión de días.

Estas orugas poseen el cuerpo cubierto de una densa cantidad de pelos que son urticantes al contacto y pueden producir alergias en las mucosas, ya que sus pelos finos y pequeños se desprenden por el viento.

Estas mariposas ponen sus huevos a finales de verano, permaneciendo las orugas en las bolsas que crean en los árboles. Su nombre común, procesionaria, viene dado porque bajan al suelo creando largas procesiones de orugas en busca de un sitio donde pupar y pasar a fase adulta cuando estas emergen del nido y se hayan alimentado de las hojas, pudiendo matar a nuestros árboles, sobretodo si son ejemplares jóvenes .

Plagas de invierno, difíciles de erradicar

Son pocas las plagas que podemos encontrarnos ahora en nuestro jardín, sin embargo algunas de ellas siguen atacando desde dentro de las plantas o desde el suelo. Donde la temperatura es más calida y pueden realizar su ciclo invernal.

Tronco perforado por barrenadores

Algunas de ellas son altamente destructoras y tienen la ventaja de no estar a la vista y pasar desapercibidas. Esto hace que sean plagas dificiles de erradicar, pero no imposible, lo mejor es tratar a las plantas para prevenir su estancia y así eliminar posibles focos de infección. Algunas de estas plagas son:

Las orugas y gusanos barrenadores de troncos

Algunas orugas o larvas de las mariposas (Lepidópteros), como Zeuzera o Cossus; y ciertos gusanos de escarabajos Coleópteros, pertenecientes a las familias Curculiónidos y Escolítidos, como Capnodis o Scolytus, excavan con sus potentes mandíbulas las ramas de numerosas especies arbóreas, con el manzano a la cabeza y hacen peligrar su supervivencia. Una solución que se muestra eficaz en la lucha, es rodear a los troncos con un anillo de paradiclorobenceno en polvo.

Chinche (Raphigaster nebulosa)Las chinches del suelo

Las chinches nebulosa (Raphigaster nebulosa), pasan su vida larvaria en el suelo, devorando cuantas raíces y tallos tiernos de sus plantas encuentran a su paso.

Los plantones de flores y hortalizas son sus platos preferidos. Cave y airee el terreno para que afloren a superficie y pueda recogerlos a mano o mueran deshidratados por sol y hielo.

 

 

Tipos de fitosanitarios (y2)

Como continuación del anterior artículo de plagas y enfermedades, os traemos el 2º y último artículo de esta sección. Si te perdiste el anterior artículo puedes leerlo pinchando aquí: Tipos de fitosanitarios (1)
diente de león, una mala hierba muy común
Otros tipos de fitosanitarios son:
Herbicidas
Son compuestos que evitan el desarrollo de las malas hierbas, que compiten con las plantas por los nutrientes, el agua y la luz del sol, y son portadoras de plagas y enfermedades. Se aplican por fumigación, sobre las hojas o el suelo, a principios de otoño y primavera. Uno de los herbicidas más usado es el glifosato, que elimina todo tipo de malas hierbas anuales y perennes y es letal contra las gramíneas. También es efectivo el sulfosato, que penetra hasta las raíces. Sin embargo hay que aplicarlos con cuidado de no afectar las plantas buenas.
Fitosanitarios ecológicos 
Tanto la industria como la vieja sabiduría de los jardineros ha hecho que en los últimos años se apliquen fitosanitarios más naturales y ecológicos. Estos son sólo algunos ejemplos:
Aceite de parafina. Se aplica en invierno, como insecticida y acaricida en plantas que han sido atacadas la temporada anterior. Mediante un atomizador se empapa la planta formando una capa sobre los huevos e insectos, que les impide respirar.
Aceites vegetales de oliva, girasol, menta o pino. Es eficaz contra cochinillas si su número no es excesivo. Se aplica con un pincel sobre las hojas.
Azufre. Previene la aparición del oídio, aunque también se emplea contra ácaros. Se espolvorea sobre la planta.
Feromonas. Los sistemas de control de plagas las utilizan en trampas para insectos: los machos son atraídos por efecto de las hormonas sexuales de las hembras de la especie.
Rotenona. Se extrae de las raíces de unas leguminosas tropicales. Es insecticida y acaricida y actúa por contacto e ingestión. Debe aplicarse en horas de poca luz.

Tipos de Fitosanitarios (1)

Como cualquier ser vivo, las plantas sufren el ataque de plagas y enfermedades. Pero también pueden curarse con el tratamiento adecuado. Por eso es importante conocer los fitosanitarios y saber cuál es el más adecuado en cada caso. Los hay químicos y biológicos.
Enfermedad en un arce

Fitosanitarios es el nombre que reciben los plaguicidas, fungicidas y herbicidas que sirven para combatir las plagas y enfermedades que sufren las plantas. Estas medicinas de los vegetales pueden ser compuestos químicos o biológicos, cuyo impacto medioambiental es menor. Para que resulten eficaces, los productos fitosanitarios deben utilizarse con tino, respetando escrupulosamente las indicaciones del fabricante, especialmente en cuanto a dosis y manipulación. En exceso pueden resultar muy perjudiciales.

Plaguicidas 

Sirven para combatir cualquier plaga de insectos (insecticidas) o ácaros (acaricidas). Por su forma de actuación pueden ser: sistémicos, es decir que son absorbidos por la planta una vez aplicados; de contacto, que aniquilan al atacante cuando los toca, y de ingestión, que actúan cuando el producto o la planta tratada son ingeridos. Los aceites derivados del petróleo se utilizan como apoyo a los plaguicidas convencionales, ya que aumentan la penetración del producto y la resistencia de la planta. Ya sea como chupadores o masticadores, pulgones, cochinillas, mosca blanca, orugas y piojillos son los insectos más dañinos para las plantas. Entre los ácaros destaca especialmente la araña roja. Existen fitosanitarios para tratar varias plagas a la vez, y otros específicos. En el centro de jardinería te aconsejarán el más adecuado.

Entre las plagas tampoco hay que olvidar los caracoles y babosas, para los que existen helicidas.

Fungicidas 

Se utilizan para luchar contra las enfermedades provocadas por hongos, bacterias y virus, que pueden causar desde pudriciones hasta clorosis, manchas, deformaciones, etcétera. Son más difíciles de detectar que los insectos y ácaros, y complicados de diagnosticar y tratar. Los más comunes son el oídio, la roya y el mildíu. Prevenir el ataque de hongos y bacterias es más fácil que curar la planta una vez enferma. Se logra controlando el exceso de humedad y las condiciones de cultivo. Un fungicida preventivo habitual es la pasta cicatrizante que se aplica después de la poda en la herida abierta en la planta, por donde suelen penetrar estos microorganismos. Se aplica con un pincel y acelera el proceso de formación del callo en la zona podada.

Continua  este artículo aquí: Tipos de fitosanitarios (y2)

Medios de lucha en cultivos hortícolas

Uno de los medios de lucha más importantes para prevenir el desarrollo de las enfermedades y las plagas es poner todo el esfuerzo y recursos necesarios para asegurar el crecimiento vigoroso de las plantas de hortalizas, pues las plantas débiles o raquíticas son fácilmente contaminadas y constituyen focos de infección que pueden extenderse al conjunto del cultivo.

Verduras cultivadas sanas

Por otra parte, es necesario aplicar medidas higiénicas generales consistentes en arrancar las primeras plantas contaminadas y quemarlas o hacerlas desaparecer de la huerta o jardín, así como las hojas y los restos que quedan en el suelo después de la cosecha.

Como las verduras, las malas hierbas ofrecen un terreno favorable al desarrollo de los parásitos capaces de contaminar a continuación las plantas cultivadas, siendo pues conveniente suprimir las malas hierbas que puedan desarrollarse. Aunque las plantas sean de buena calidad y vigorosas y se respeten las medidas higiénicas, el peligro de las enfermedades y de las plagas son una constante amenaza que, si se presenta, obliga a recurrir a la lucha química. Bien entendido que debe respetarse escrupulosamente la reglamentación dictada en la materia y las instrucciones dadas por los fabricantes de las especialidades antiparasitarias, especialmente conservar los productos concentrados en un armario cerrado con llave, fuera del alcance de los niños y nunca cerca de los alimentos.

También deben tomarse grandes precauciones en la preparación y empleo de las mezclas para pulverizar los cultivos. Los pesticidas actúan por contacto directo o después de la absorción por la planta, que los transporta con la savia a los diferentes órganos, donde neutralizan al parásito.

La aplicación de tratamientos por medio de polvos es más eficaz por la mañana, cuando las verduras están todavía cubiertas de rocío, lo cual permite la mejor adherencia del polvo sobre las hojas y tallos. Es conveniente que se cumpla el plazo prescrito en cada producto insecticida, antes de proceder a la recolección, para evitar que lleguen las cosechas con residuos excesivos, que dañan la salud. Ciertos productos específicos pueden ser incorporados al suelo para destruir las enfermedades o parásitos del suelo. De todas formas, no utilizar más que las cantidades de pesticidas necesarias, pues, aquí, el exceso es un defecto reconocido. La aplicación repetida y demasiado frecuente de un mismo insecticida puede provocar la aparición de razas de insectos resistentes a este producto; así, la utilización juiciosa y moderada de productos pesticidas variados constituye el mejor medio de asegurar el buen estado sanitario de los cultivos, evitando la posibilidad de que aparezcan razas resistentes.

Enfermedades más comunes en las coles

Ya casi están las coles a punto de recogerse, sin embargo con estos días de lluvia, frío y algunos días de sol intenso, seguramente nos haya salido alguna enfermedad en nuestros cultivos, debido al estrés que esto supone. Te enseñamos a combatir algunas de las enfermedades más importantes de este cultivo.

Coles sanas de una variedad de nervios rojos

La hernia de la col produce un engrosamiento de las raíces y la planta no desarrolla adecuadamente. Ataca a muchas crucíferas, familia a la que pertenece las coles, coliflores, brócoli, mostazas, lechugas, rábanos.. , principalmente en los suelos ácidos y húmedos. En estas condiciones, la enfermedad se desarrolla y permanece en el suelo durante bastantes años; por ello, es conveniente hacer una rotación suficientemente larga. Arrancar y destruir las plantas afectadas y hacer una aplicación de cal al suelo (enmienda caliza) para modificar la reacción del suelo.

Al mismo tiempo muchísimas especies de mildiu parasitan diferentes hortalizas (cebolla, puerro, col, lechuga, melón, espinaca, tomate, patata). Las plantas presentan manchas amarillas en las hojas que después se oscurecen hasta llegar a secarse; también puede afectar a los tallos y con ello la planta se paraliza. En plantas jóvenes se produce la pérdida de las mismas y en plantas adultas la fructificación no se realiza o los frutos no llegan a madurar. En condiciones húmedas la propagación es muy rápida y las pérdidas pueden ser cuantiosas. En cultivos bajo abrigo es conveniente forzar la ventilación para evitar excesiva humedad y hacer tratamientos preventivos para evitar que la enfermedad se propague. En cultivos al aire libre, también deben hacerse tratamientos preventivos con fungicidas de síntesis del tipo captan o mancozeb o con compuestos cúpricos aplicados en espolvoreo o en disolución.

Las estaciones de aviso del Ministerio de Agricultura facilitan información de los momentos en  los que los tratamientos son más adecuados. Existen cultivos en que los daños pueden ser mayores porque el ciclo evolutivo de la enfermedad es mucho más rápido; el tomate y la patata están en estas condiciones y en ambas los frutos llegan a pudrirse rápidamente por tener muy mala conservación. En este caso, se deben hacer tratamientos preventivos, o en el momento que veamos las primeras manchas, con tolilfluanida, fosetil al ó folpet

Plaga de topos y topillos

Los topos son mamíferos entrañables que acompañan y drenan el jardín… siempre y cuando sus andanzas por el jardín no sean un problema, como cuando se instalan en el césped.

Topo asomando por una galería

Los montículos de tierra resultantes de excavar sus galerías, causan abundantes calvas en la pradera de césped, que además se convierte en una superficie difícil de segar e igualar. Otro de los problemas es cuando se instalan en el huerto, atraídos por la cantidad de comida subterránea, como raíces, lombrices, tubérculos o bulbos, causando grandes destrozos.

Para ahuyentarlos, lo mejor es inundar los pasadizos. Ármate con unas cuantas losas o baldosas, tapando las salidas, que queden dentro del jardín, para obligarles, mediante el agua a salir por aquella salida que esté fuera de nuestra parcela. Así conseguirás inundar esa vía y tendrán que marcharse a otra. Si vuelven a aparecer de nuevo estate esperando con la manguera de nuevo.

También pueden atacarnos los topillos,  otros roedores de pequeño tamaño, de costumbres similares a los topos, siendo estos mucho más agresivos en cuanto a galerías y alimentación. Así que en cuanto te percates de que existen topillos en tu jardín, actúa de manera rápida para deshacerte de ellos.