Cuidados de mi huerto en febrero

¿Sabes todo lo que puedes y debes hacer en tu huerto durante el mes de febrero? Vamos a darte algunas recomendaciones para este mes en el que el intenso frío, en algunas zonas, empieza a decirnos adiós.

Cuidados-de-mi-huerto-en-febrero

Febrero es un mes propicio para empezar a sembrar algunos vegetales en semilleros calientes, a los que puedes acompañar de estiércol ya que tiene la propiedad de aportar el calor que se necesita.

Es un buen momento para sembrar tomates, pimientos, espinacas, acelgas, puerros, lechugas y coles. Una gran variedad de alimentos muy sanos que pueden ayudarte a crear ricas ensaladas y otras muchas recetas.

Sembrar en semilleros es la mejor opción para esta época del año, pues todavía pueden producirse heladas en terrenos fríos que podrían estropear tu cosecha.

En algunas zonas, febrero es un mes que puedes notar el aumento de las temperaturas pero en el que todavía puedes confiarte demasiado y guardar el abrigo, porque puede sorprenderte alguna ola de frío polar que te deje temblando, y a tu huerto también.

Si la siembra ya la tienes hecha, puedes proceder al repicado. Es una labor que se lleva a cabo cuando el lugar donde hemos sembrado las semillas empieza a quedarse pequeño, pero todavía es pronto para hacer el trasplante final. Por eso, el es de febrero es recomendable para sacar a macetas las plantas que ya estén germinadas. Hay que hacerlo con cuidado, pues las raíces todavía pueden estar muy tiernas.

Cuando las condiciones sean las más adecuadas, tanto las climatológicas como las de crecimiento propio de la planta, se podrá hacer el trasplante al que sea su lugar definitivo.

Cuidados-de-mi-huertoComo ya hemos comentado, febrero es un buen mes para sembrar tomates, pimientos o puerros. Son plantas que necesitan mucho sol y a las que el frío no les viene muy bien, por eso, si vives en una zona en la que las temperaturas todavía son muy bajas, es mejor que lo hagas en semilleros que además, puedan estar cubiertos.

Pero febrero también puede ser un mes para la recolecta. Si plantaste ajos tiernos, espinacas, puerros, zanahorias, cebollas o coles, puedes empezar a disfrutar de tus primeras cosechas.

Las primeras recolectas, además de darte algunos de los primeros frutos del año, también te dejan libre espacios de tierra que puedes ir preparando los nuevos cultivos de cara a la primavera.

Para ello, puedes mezclar la tierra con estiércol pero también puedes ir organizando tu huerto para establecer qué plantas quieres que lo ocupen en la próxima temporada.

Es recomendable que hagas una buena planificación, no solo para tener un huerto productivo y activo, sino también para conocer qué plantas no son compatibles con otras, no sea que tengas pensado poner a cultivar varios productos juntos que no llevan muy bien eso de compartir vecindario.

Disfruta de tu huerto en el mes más corto del año y sácale el máximo partido. Seguro que febrero te brinda días espectaculares en los que agradezcas estar en compañía de la tierra bajo el calor de un sol que nos invita a olvidarnos del frío invierno.

Cómo plantar berenjenas

La berenjena es una planta ideal para tener en tu huerto urbano. Puedes plantar las semillas cuando el invierno está llegando a su fin, para poder recoger la cosecha entre verano y otoño. Es una hortaliza con muchas propiedades con las que puedes hacer muy ricas recetas.

Berenjenas-en-cesto

Plantar berenjenas es una de las opciones escogidas habitualmente por quienes tienen un huerto urbano. Su cultivo es sencillo y les permite disfrutar de un alimento ecológico que tiene muchas propiedades beneficiosas para la salud y que puede acompañar a riquísimas recetas.

La berenjena necesita un clima cálido para crecer, así que lo mejor es sembrar hacia finales del invierno, cuando las temperaturas no son muy bajas ni hay heladas. Lo mejor es que crezca en una temperatura que oscile entre los 20 y 30 grados.

Lo primero que hay que hacer es poner las semillas en una maceta con tierra y algo de sustrato. Tendrían que estar en la maceta unas 10 semanas aproximadamente para su germinación. Pasado ese tiempo, cuando ya empiecen a salir los primeros brotes, las trasplantas a otra tierra que tenga unos 30cm de profundidad y lo más adecuado es que haya una extensión de 50cm entre cada planta. Necesitan ese espacio porque sus hojas son bastante grandes.

Para su óptimo cuidado tendrás que mantener el suelo húmedo, en un lugar que tenga buen drenaje para que el agua no se acumule en las raíces. Necesita un riego abundante pero evitando siempre que llegue a encharcarse. Aunque no es lo más recomendable, si el suelo permanece húmedo esta planta puede soportar temperaturas de hasta 40 grados. Durante la época estival, sobre todo, tendrás que estar atento a las plagas, como la de pulgones.

BerenjenasCuando la planta empiece a crecer, sobre los 50cm, tendrás que colocar unas cañas para evitar que se doblen al soportar el peso de sus frutos. Solo tienes que clavarlas en el suelo para ir atando la planta conforme vaya creciendo.

También es recomendable que, conforme le vayan naciendo las hojas, elimines las de la parte inferior y las del interior, para obtener una mejor ventilación y que acceda la luz con mayor facilidad. Para su crecimiento, la planta de la berenjena necesita mucha luz. Es recomendable que tenga una exposición de entre 10 y 12 horas diarias. Para ayudarle a crecer y madurar, puedes abonar con fertilizantes.

 

Alrededor de las 20 semanas después de haber plantado las semillas, podrás ver sus frutos. Cuando veas que presentan un tamaño adecuado y un color brillante, puedes empezar a recogerlas. Para ello, tendrás que cortar la berenjena con unas tijeras por la parte del pedúnculo, protegiendo tus manos con guantes para no dañarte con las espinas que tiene en su tallo.

La berenjena es un alimento muy saludable, que puedes cocinar de diferentes formas e incluirla en sanas recetas. Entre sus beneficios naturales se encuentra su alto contenido en agua, sus vitaminas, fósforo y hierro. Además también es recomendable tomar berenjena para controlar el nivel de colesterol.

Una planta saludable que además llenará tu huerto de un bonito colorido.

La lucha contra la mosca blanca

La mosca blanca es una plaga que genera muchos problemas en la mayoría de los cultivos. Aprende cómo combatirla y deshacerte de esos pequeños insectos tan dañinos.

Mosca blanca

En realidad, la mosca blanca no es una mosca como tal, aunque se la conoce con ese nombre por su aspecto; son de color blanco y con pequeñas alas, que recuerdan la fisionomía de la mosca.

Es una plaga que puede atacar tanto a plantas de interior como de jardín. Les gusta la humedad y las temperaturas altas, por ello, es más frecuente que se reproduzca durante las estaciones de verano y primavera. Se reproducen con mucha rapidez. Dejan sus huevos en el envés de las hojas, desde donde absorben su savia y provocan que las hojas pierdan su color y acaben secándose.

Como hemos dicho, la plaga de la mosca blanca ataca tanto a plantas de interior como de exterior, y sus “víctimas” preferidas son hortalizas como la calabaza, el calabacín o la col, así como el tomate.

¿Qué hacer para luchar contra la mosca blanca?

En primer lugar y como se puede aconsejar para tratar cualquier otra plaga, lo más importante es prevenir. Además de observar diariamente tus plantas para poder detectar a tiempo cualquier anomalía, es recomendable que consultes a los profesionales del sector, para que te aconsejen sobre las mejores medidas de cuidado y atención. La humedad puede ser un motivo que genere problemas en tu plantación, pero en algunos casos es por exceso y en otras por defecto.

Cuidados plagasSi ya has detectado que tu planta ha sido invadida por la mosca blanca, puedes utilizar diferentes medidas de control que te ayuden a eliminarla.

Algunos productos son el Aceite de Neem o el jabón potásico, ambos son naturales y ecológicos, y que puedes adquirir fácilmente. No son contaminantes ni tienen contraindicaciones para las plantas.

También puedes utilizar trampas, filtros, mosquiteras o tiras adhesivas cromáticas que atrapan estos insectos. Todos estos productos los puedes comprar en tiendas especializadas, aunque también puedes intentar hacer una trampa tú mismo.

 

Las trampas cromáticas tienen que ser de color amarillo, ya que es una tonalidad que atrae a los insectos. Se acercarán a ellas y quedarán pegados o atrapados. Estos métodos son más efectivos como medio preventivo, pues si las hojas ya están infestadas, resultará más útil y eficaz otro método más combativo.

Otro método para luchar contra la mosca blanca es el que hacen otros insectos, que resultan beneficiosos para las plantas pero letales para esta plaga.

Por ejemplo, el eretmocerus eremicus es un insecto parásito que se alimenta de las larvas de la mosca blanca. Entre las especies de avispas parásitas, está la escarsia formosa y la eretmocerus mundus, que también se alimentan de las larvas y de la sustancia que suelta la mosca.

La plaga de la mosca blanca es muy común, pero no es invencible. Solo hay que poner atención, cuidado y observación, así como utilizar medidas preventivas para ahuyentarla y, en caso de que infeste nuestras plantas, emplear algunos de los métodos mencionados para combatirla.

Propósito de año nuevo; tener mi propio huerto

Los huertos urbanos están cada vez más de moda. Es una tendencia que algunos utilizan como pasatiempo, a otros les motiva el ahorro económico en alimentación y otros lo hacen por su sentido ecológico.

Huerto urbano

Tener un huerto en casa está al alcance de todo el mundo. No es necesario que tengas una gran extensión de terreno ni grandes conocimientos en agricultura. Solo hace falta un pequeño espacio, interés y voluntad.

Cada vez son más las terrazas y azoteas en las que se puede encontrar un pequeño huerto, en el que cultivar todo tipo de alimentos. Puedes cultivar tus propias hortalizas y frutas para ahorrarte un dinerillo en la compra semanal y para disfrutar de unos alimentos sanos y ecológicos.

¿Qué necesitas para tener tu propio huerto?

Luzagua y un espacio donde puedas hacer tu plantación. Puedes habilitar una zona de tu terraza o el balcón, del jardín si tienes o utilizar una parte de la azotea, pidiendo los permisos pertinentes a tu comunidad de vecinos.

Tiene que ser un lugar donde haya luz natural, el sol es una gran fuente de energía. Y también un sitio en el que puedas regar cómodamente.

Uno de los sistemas más prácticos y ecológicos para alimentar tus plantas de agua es el riego por goteo. Es muy fácil de utilizar, incluso para los huertos más pequeños. Es una manera de optimizar el uso del agua y de evitar que la cosecha se nos eche a perder por no regarla a su debido tiempo. La falta de tiempo y costumbre, sobre todo al principio, puede provocar que no le dediquemos a nuestro huerto la atención y dedicación que precisa. Olvidarnos de regar es algo muy habitual que, con el riego por goteo, lo puedes evitar fácilmente.

En los viveros y tiendas de jardinería especializadas, encontrarás todo lo necesario para crear tu propio huerto. Además de recibir los consejos y el asesoramiento que precises para dar tus primeros pasos. Puedes obtener las semillas que quieras así como el mejor compost que más nutrientes aporte a tu cultivo.

¿Qué puede plantar en mi huerto?

HortalizasPuedes plantar una gran variedad de alimentos. Es recomendable que consultes a los expertos para que te orienten cuáles pueden ser las hortalizas que mejor se desarrollen en tu huerto, teniendo en cuenta el tipo de suelo, el clima, las horas de luz, etc.

Entre los alimentos más comúnmente cultivados están los tomates, los ajos, las zanahorias, los pimientos o las cebollas. Todos ellos pueden ser plantados en macetas, por lo que el espacio no es un problema en estos casos.

Si es tu primera incursión en el mundo de la agricultura, prueba con los tomates o las lechugas. Crecen rápido y pronto podrás comprobar el éxito de tu plantación en una sabrosa ensalada.

 

Conforme vayas adquiriendo experiencia y seguridad, puedes probar con alimentos que precisen mayor dedicación y cuidado.

Puedes buscar el asesoramiento en los profesionales que te indiquen las pautas para empezar con tu huerto urbano.

Tener un huerto urbano puede ser una práctica que se ha empezado a seguir por el empuje de la moda y las nuevas tendencias ecologistas. Pero es cierto que es una práctica que crea adicción y que quien la prueba una vez, la quiere seguir manteniendo. Sobre todo, después de poder comer algo que has cultivado tú mismo.

Plantar frutas del bosque

Es buen tiempo de plantación en huerto y jardín, por lo que te proponemos que busques un hueco en tu huerto para que plantes una pequeña colección de frutas del bosque. ¡No podían ser menos!

frutas del bosque

Existen varios tipos de frutas del bosque, como las grosellas, arándanos, fresas, zarzamoras o frambuesas, todas estas frutas son muy empleadas en repostería formando parte de ricos pasteles o en ricas mermeladas y algunos de estas frutas son muy apreciadas en licorería.

cassisEl grosellero negro o cassis (Ribes nigrum) es muy apreciado en repostería y licorería, siendo una de las frutas favoritas en todos los países centroeuropeos. Se conforma con suelos pobres, pero prefiere los que son algo calizos. Cuenta con bayas negras ácidas, con más contenido en vitamina C que las naranjas. Lo ideal es apoyar este arbusto en empalizadas, alambradas o muros.

 

 

 

 

 

grosellaOtro arbusto de frutos comestibles perteneciente a la misma familia es el grosellero rojo (Ribes rubrum) también de origen europeo de frutos rojos reunidos en racimos. Estas se emplean mucho en la elaboración de productos como compotas, jaleas, mermeladas, cremas, helados, zumos o bebidas. Ricas en azúcares y en vitaminas, que combaten la gripe y los catarros. Conviene cultivarlas a semisombra y en lugares frescos, húmedos y protegidas del viento. Esta planta prefiere los suelos ácidos, dándoles una buena poda para favorecer la fructificación. Se recolecta durante el verano.

 

 

 

 

arandanosLos arándanos (Vaccinium sp.), también son una buena elección para plantar ahora. Este arbusto de pequeño tamaño produce bayas azuladas y dulces, que se emplean como las anteriores, en mermeladas, dulces y licores. Esta planta necesita también de lugares frescos, soportando las bajas temperaturas, sin embargo, no soporta muy bien las altas temperaturas, ya que hace que caigan los frutos y la planta muera. Crece en suelos ligeramente ácidos, frescos y protegidos del viento.

 

 

 

 

Todas estas plantas son muy apreciadas por los pájaros, por lo que tendremos que estar atentos a sus incansables ataques, teniendo que protegerlos con mallas para evitar que éstos se las coman conforme se aproxima su madurez.

También puedes visitar nuestro artículo sobre las frutas del bosque en casa 

Jardinería Eco, jardineros responsables

El compostaje es una práctica muy extendida en los jardineros eco y los jardineros que desean ahorrar en fertilizantes sin tener que renunciar al buen cuidado de las plantas. Todos estos jardineros responsables con el medio ambiente compostan como parte de esta estrategia.

compost

El compostaje es una práctica muy extendida entre jardineros ambientalmente responsables, pero también la llevan a cabo aquellos que desean ahorrar en fertilizantes comerciales sin renunciar a un buen cuidado de las plantas. Los jardineros eco responsables compostan como parte de una estrategia de jardinería sostenible, una prioridad independiente a la necesidad de ahorro económico.

Las compostadoras son fáciles de hacer en casa, pero su popularización ha venido de la mano de la venta de kits fáciles de utilizar a precios mas que accesibles, y si no, tienes la opción de poder fabricarlo tu mismo, pues no requiere grandes esfuerzos. En cualquier caso, hacerlo es positivo para el entorno, para conseguir alimentos sin componentes químicos y también con el fin de reducir los desechos orgánicos, contando con un abono de primera calidad.

El riego eficiente es otro gesto esencial que debe cumplir a raja tabla todo eco jardinero. Conseguirlo significa muy distintas cosas, desde utilizar material reciclado (botellas enterradas boca abajo para hacer un eficaz riego por goteo) hasta reciclar el agua o diseñar el jardín o huerto y la disposición de las plantas buscando un resultado óptimo, para que los riegos sean eficientes para todas las plantas, así como la recogida y reutilización del agua de lluvia.

 

Las 5 mejores plantas aromáticas

El aroma de las plantas aromáticas es único, embriagador y fresco. No hay nada como tenerlas cerca para disfrutar siempre de sus mejores fragancias. Te dejamos nuestra selección y cuidados de las 5 mejores plantas aromáticas para que puedas cultivarlas sin problemas.

aromáticas

 

1º Lavanda

Es una planta mediterránea aclimatada a la sequedad, las altas temperaturas y resiste las heladas puntuales. La floración se produce a principios de verano, dando lugar a inflorescencias moradas que poseen un dulce aroma, que semejan una espiga.

Se emplea mucho en parques y jardines, creando zonas de plantas aromáticas, en rocallas y en terrazas. Tiene numerosas propiedades medicinales entre las que destaca como somnífero.
2º Romero

Como la lavanda es una planta mediterránea adaptada al riguroso clima mediterráneo. Por lo que hay que colocarlo en un lugar soleado con un suelo que drene bien, ya que es propenso a enfermedades producidas por hongos si el cuello de la planta se encuentra húmedo. Se debe podar con relativa frecuencia para mantenerlo joven y de forma compacta, ya que así crea nuevos brotes, evitando así que se forme leña.

La floración se produce en primavera con las primeras lluvias cubriéndose de pequeñas flores azules de un 1.5 cm.
3º Tomillo

Otra planta mediterránea que le gustan los suelos pedregosos y pobres, perfecta para rocallas o jardines con poco riego. Hay que colocarlo en un lugar soleado y bien drenado, ya que no soporta nada bien el exceso de humedad, ni la sombra. Esta planta no necesita ser podada, debido a su pequeño porte, pero acepta muy bien los cortes a casi ras de suelo, fomentando nuevos brotes.

La floración se produce a finales de la primavera e inicios de verano, siendo muy decorativo cuando forma un tapiz con varios ejemplares.
4º Salvia

La salvia es una de las especies más populares, es poco exigente y muy generosa y se cultiva por su valor ornamental y aromático de sus hojas ovales y sus flores tubulares grandes y moradas. No necesita muchos cuidados, pero esta planta si requiere un suelo más profundo y húmedo, debido a sus grandes hojas.

Florece a finales de la primavera, dando lugar a largas espigas de flores moradas de gran tamaño, atrayendo a multitud de insectos polinizadores.
5º Menta

Si tienes un suelo húmedo no hay anda mejor que la menta, esta planta aromática le encanta los lugares encharcadizos y húmedos. Además da un aporte de color muy luminoso debido a sus hojas verde lima.

No necesita muchos cuidados, solamente controlar su tamaño mediante podas, que puedes aprovechar para infusiones o condimento culinario.

Los trabajos en el jardín durante el mes de Julio

Durante este mes disminuyen las labores en el jardín en comparación con los meses anteriores; podemos decir que éste es el mes de los riegos, binas y escardas, limitándonos a mantener los macizos y parterres en buen estado, eliminar las flores secas, despuntar las plantas para que puedan ramificar y ofrecernos una segunda y a veces una tercera floración.

 Trabajos-en-julio

Semilleros e Invernaderos

Los invernaderos y semilleros que no se utilicen se deben limpiar y desinfectar; en el caso de que haya plantas en los mismos debemos vigilar el sombreado, dando si fuese preciso una capa de pintura para favorecer el descenso de la temperatura, así como evitar las quemaduras producidas por el sol.

Durante este mes y el siguiente se recolectan la mayoría de las semillas de las plantas dejadas para la reproducción. Las semillas se recolectan cortando las plantas y atando éstas en manojos que se dejan secar al sol. Una vez secos se desgranan a mano; las semillas deben estar maduras, recolectándose si fuese preciso en varias veces las plantas.

 

Anuales, Bianuales y Vivaces

Se pueden sembrar en plena tierra las plantas bianuales de floración otoño-invernal, así como las anuales de ciclo muy corto y que tendrán tiempo de florecer antes de la llegada de los fríos.

 

Árboles y Arbustos

Debemos podar los árboles y arbustos que hayan florecido en primavera; en muchos casos, como el de los rosales, se obtendrán nuevas floraciones. La poda de los mismos se hará de manera que se mejore la insolación y ventilación de las plantas, procurando abrirlas de la parte central.

En los árboles y arbustos frutales se darán podas en verde, al mismo tiempo que vamos guiando las ramas en las plantaciones de palmeta.

En caso de que los árboles tengan mucha fruta se aclarará ésta a mano, o se entutorarán

las ramas para impedir desgarros de las mismas.

Los tratamientos serán periódicos cada 10-15 días, incorporando a los mismos, si el estado de la planta lo permite, abonos foliares.

Los riegos deben ser semanales.

En la viña se pueden colocar los racimos en bolsas de papel, para impedir que ésta se manche o sea atacada por insectos.

 

Hortalizas y Plantas Aromáticas

Se deben sembrar las hortalizas que fructifiquen dentro de los cuatro próximos meses, tales como las judías verdes y las ensaladas.

Se continúa con el despunte de melones, pepinos y calabazas, así como con la recolección de los bulbos comestibles.

 

Logo bulbo

Participa en tuinen.es!

¿Tienes alguna pregunta sobre este tema?, ¿Deseas compartir alguna información adicional con el resto de lectores? Déjanos tu comentario o entra en nuestra página en Facebook y contestaremos a tus cuestiones lo antes posible.

Para más consejos también síguenos en Twitter y Google+.

Un huerto paso a paso

Hoy aprenderemos hacer un huerto paso a paso.

huerto

Tienes un espacio dedicado en el jardín dedicado al huerto, ¿no? Pues ya va siendo hora de ponerte manos a la obra con un huerto. No importa si no tienes un jardín, seguro que dispones de una terraza o un balcón, incluso una ventana sirve para cultivar tus propios vegetales.

Cuanto más grande mejor, más cultivos podrás tener, aunque el trabajo aumenta en proporción al tamaño, por lo que para iniciarte te recomendamos un espacio pequeño de prueba, ya habrá tiempo de aumentar conforme vayamos aprendiendo de los errores.

Lo primero es elegir un espacio soleado para el huerto en el que reciba 8 horas de luz al día. Cuanta menos luz, tendremos que ir eligiendo especies que requieran menos luz, como las fresas.

Otro tema importante es el riego, necesitamos que haya agua cerca para poder regar el huerto, ya que las hortalizas necesitan beber para crecer.

Prepara la tierra, antes de empezar se necesita que el suelo esté suelto y abonado, para ello, aporta abono orgánico al huerto y dale textura al suelo, aireándolo y volteando la tierra para oxigenar el suelo. Para que sea más cómodo riega el terreno unos días antes de labrar el suelo para que no esté tan duro.

Nivela el huerto y prepara los surcos o caballones para los diferentes cultivos, dependiendo de lo que desees plantar.

Siembra o planta las pequeñas plántulas de tus hortícolas preferidas a la distancia correcta según la especie, aproximadamente unos 50 cm entre ellas.

Riega abundantemente durante los primeros días para que los cultivos se adapten a su nuevo hogar.

Revisa diariamente las plantas, en busca de problemas que puedan aparecer, falta de nutrientes, plagas, agua, etc.

Verás que fácil y lo satisfactorio que resulta cultivar un huerto.

Ventajas de los huertos urbanos en terrazas

Hoy en día existe una mayor concienciación en la sociedad por promover hábitos de vida más saludables, sobre todo en aquella población que vive en grandes ciudades. En este sentido, el cultivo de tus propias frutas y hortalizas se postula como una nueva corriente en entornos urbanos ya que por una parte te aseguras de comer un producto libre de pesticidas y fertilizantes y por otra parte ayuda a las ciudades a respirar y a sentirte mejor contigo mismo.

Huerto urbano con macetas textiles

La pregunta es, ¿Cuál es la mejor forma de cultivar en un espacio reducido? Existen muchos tipos de macetas, pero en este caso lo mejor es utilizar macetas de tela o textiles. Se tratan de macetas que se adaptan perfectamente a espacios pequeños y que por su composición, incrementan los rendimientos de los cultivos. Vamos a ver las principales diferencias entre las macetas textiles y tradicionales.

Diferencias entre macetas textiles y tradicionales

Como hemos dicho, el uso de macetas textiles reporta una serie de ventajas frente a las macetas más tradicionales. Vamos a ver cuáles son:

– Mejores rendimientos en la cosecha. El problema de las macetas de tradicionales como las de plástico o cerámica es que son rígidas. Esto obliga a al crecimiento circular de las raíces. En cambio, el material textil de la maceta para huerto urbano hace que proliferen pequeñas raíces en vez de una grande, con lo cual, el cultivo absorbe más humedad, nutrientes y la producción es mayor.

– Mejora la oxigenación. Un cultivo en una maceta convencional hace que la planta se ahogue por falta de oxígeno mientras que el tejido poroso de la maceta de tela permite que la planta o cultivo “respire”

– Disminuye el tiempo de floración. Las macetas de tela por sus características, adelantan el tiempo de floración del cultivo.

– Protege a la planta frente a temperaturas extremas. Las macetas tradicionales absorben tanto el frío como el calor, lo que repercute en el estado de la planta. En cambio, las macetas textiles, se fabrican a base de un tratamiento U.V. manteniendo el sustrato a una temperatura equilibrada.

– Es una maceta flexible. Se puede limpiar, doblar y guardar en un cajón ya que apenas ocupa espacio

– Mejora el riego. El tejido especial de estas macetas drena y reparte el agua de una forma más equitativa que con las macetas de cerámica o plástico.

–  Tratamiento U.V. En el momento de fabricación, las macetas textiles para huerto urbano se someten al tratamiento de radiación solar de tal forma que su duración en tiempo es mayor al de las macetas de plástico.

Para más información: Espacio Vegetal