El frío a la vuelta de la esquina

Ahora que la actividad en la huerta ha disminuido puede ocuparse de ciertos cultivos que apenas requieren cuidados, siendo uno de los últimos cultivos en ser recolectados antes de que llege el frio invierno. Además puedes también ayudar a la pequeña fauna, que nos es beneficiosa, a pasar el frio invierno, para que nuestras plantas en primavera se encuentren libres de plagas.

Plantel de lechugas

Sembrar rábanos y zanahorias

Estos dos cultivos son muy seguros y atemporales, germinando y produciendo raíces durante casi todo el año. En este momento, puedes sembrar sus semillas, en hileras separadas 20 cm en el terreno definitivo, y antes de los fríos tendrán tiempo, tanto las zanahorias (Daucus carota) como los rabanitos (Raphanus sativus), de germinar y formar estupendas cosechas.

 

Plantar lechugas tardías

También tiene tiempo todavía de producir buenas lechugas tardías (Lactuca sativa), como la Trocadero, antes del invierno… si las sembraste días atrás, si no, apresúrate a realizar los semilleros. Plantalas en tablares llanos a 30 cm de distancia, no las riegues demasiado, y sobre todo controla los caracoles y babosas.

 

Casita para insectos

Cobijar Insectos beneficiosos

Esta ingeniosa casita que puede suspender de los árboles a media altura, es para mariquitas, tijeretas u otros insectos beneficiosos que se quieran servir de ella. Los perjudiciales no entran ahí, porque se encuentran muy ocupados devorando nuestras plantas. La mariquita y sus larvas comen gran número de pulgones en su vida, lo mismo que las tijeretas, convirtiéndose en la mejor lucha biológica para mantener limpias sus plantas.

 

 

 

Principales plagas y enfermedades del otoño

El tiempo es muy propicio para la actividad de gran número de plagas y enfermedades. La humedad y las temperaturas medias todavía benignas (ni frío ni calor), animan a todos estos incómodos visitantes a roer y desecar las especies del jardín.

Orugas de la col

Oruga de la col. Las coles, por ejemplo, cuentan con una plaga endémica, la oruga de la col (Pieris brassicae) que en estos momentos de gran desarrollo siempre atacan. Vigile para extraer a mano estas larvas, o trate sus plantas con un producto adecuado. En la imagen una lombarda (Brassica oleracea).

caracoles y limacosCaracoles y limacos. Los caracoles (Helix aspersa), las babosas rojas o negras (Arion sps.) y los limacos grises (Limax sps.), pueden acabar con un cultivo en una sola noche. El mejor remedio biológico consiste en instalar cebos de lechuga hervida en el terreno para retirarla por la noche, cuando está llena de estos Gasterópodos devorándola.

 

 

 

 

adultos invernalesAdultos invernantes (Melolontha melolontha). Conocido como escarabajo sanjuanero y gusano gris, es un coleóptero voraz y peligroso tanto en estado adulto como en su fase larvaria. Se impone entrecavar el terreno de vez en cuando desde ahora, para extraer a mano los adultos invernantes que salgan a superficie.

 

 

 

 

 

royaRoya (sobre Acer pseudoplatanus). La humedad es su medio ideal y en estos meses otoñales se encuentra como pez en el agua. Es la roya (Phragmidium subcorticium), que aparece como manchas herrumbrosas en las hojas debilitando a los vegetales y siendo de muy difícil erradicación. Lo mejor, los tratamientos preventivos con fungicidas sistémicos.

 

 

 

El terreno, ¿Cómo lo mejoro?

El terreno adecuado para el huerto debe ser rico en elementos nutritivos, fresco, de consistencia media, con buena retención y bien drenado. Así se define el terreno perfecto para tener un huerto perfecto.

Huerto con el terreno mejorado

Los suelos arenosos, retienen poca agua y elementos fertilizantes; se lavan con frecuencia, necesitando aportes periódicos de los mismos; las cosechas son precoces ya que, al no retener agua, son cálidos.

Los suelos pesados por el contrario son compactos, difíciles de trabajar, retienen mucho la humedad y elementos nutritivos; el agua se estanca produciéndose asfixia radicular. Las cosechas son más tardías ya que son suelos fríos.

Siempre que un suelo se aleje de esas características intermedias que le hacen suelo ideal para la horticultura, debemos corregir sus propiedades.

  • En los suelos pesados la mejora se hará con aportes de estiércol, 10 Kg/m2 y turba, al mismo tiempo se harán aportes de arena de río bien lavada. El sembrar legumbres, incorporándolas al terreno cuando están  próximas a la floración, como el abono verde es una de las mejores correcciones que le podemos hacer. Sin embargo, en terrenos pesados irán bien los cultivos de habas, guisantes, col, coliflor, así como manzanas y ciruelos.
  • En suelos arenosos, el problema es que hay que darles cohesión para favorecer la retención de agua y elementos nutritivos, para lo cual se harán aportaciones de turba 0.5-1 kg /m2 y estiércol a razón de 3 a 5 Kg. La turba y el estiércol en tierra ligera, aumentan el poder de retención. En suelos ligeros, los cultivos de espárragos, espinacas, zanahorias, perejil, patatas, tomates, son los más adecuados. Si tienen gran cohesión cualquier árbol frutal irá bien.

 

En las parcelas de montaña, nos encontramos que en la mayoría de los casos toda la parcela está ocupada por la roca madre, teniendo entonces que recurrir al relleno de la parcela con tierra vegetal, siendo necesario aportar una capada de 80-100 cm de espesor encima de la roca, mezclándole materia orgánica a razón de 5 a10 Kg / m2.

 

La cosecha del tomate

El tomate que cultivamos en nuestro propio huerto sabe mejor. Hemos dejado el terreno más rico para cultivar el huerto, donde no puede faltar la planta de tomate.  Al principio, la planta produce lentamente y la tentación nos hace saborear el tomate al natural. Unos días después, la producción aumenta y preparamos las primeras ensaladas de nuestra saludable producción casera.

tomates

 

A medida que las plantas van adquiriendo mayor porte, se aumenta la cosecha hasta llegar a producciones que en ocasiones no damos abasto para consumir en fresco; de ahí la necesidad de realizar elaborados a base del tomate.

Si esperamos a que el fruto esté bien maduro podemos realizar muchos preparados para conservar, entre ellos, destacan dos por su popularidad: el dulce de tomate y el preparado de tomate salado. Aquí tienes dos procedimientos sencillos de preparación:

Dulce de tomate

El dulce de tomate tiene un proceso de elaboración similar al de las mermeladas.

Primero se pelan los tomates, se pesan y se trocean. Se cuecen junto con el mismo peso en azúcar. Hay que ponerlos a hervir durante unos minutos (hasta adquirir la densidad oportuna). Mientras, conviene remover, para después proceder a su envasado en tarros de cristal que han de quedar bien cerrados para una mejor conservación.

cosecha de tomates

Salsa de tomate

La salsa de tomate se realiza con tomates bien maduros, cortados en trozos y, a elección del cocinero, acompañados con un sofrito de cebolla y pimiento, o bien, simplemente sazonados. Antes de ser envasados en tarros de cristal es necesario que se produzca la mezcla y el hervido de la misma durante varios minutos.

Para que el tarro quede bien cerrado, conviene ponerlos a hervir al baño maría y dejar enfriar antes de guardar en la despensa.

Todos estos preparados requieren de la dedicación oportuna, lo cual será compensado con un sabor más agradable al paladar. Un oportuno consejo es calentar a fuego lento.

Conoce más sobre el autor en su

El huerto en el mes de septiembre

Ahora que ya esta aquí el mes de septiembre hay que plantearse la huerta de invierno, con él llega la hora de plantar los cultivos invernales, tales como las coles, repollos, coliflores, berzas,… y no sólo eso, sino que también la vendimia de la uva.

Plantación de coles

Septiembre es el mes de la vendimia y en su emparrado de vid no puede ser menos. Corta los racimos con tijeras y cuélalos en un sitio fresco, oscuro y seco, para que duren más tiempo antes de consumir de manera escalonada. En los agricultores estas uvas llegan con facilidad hasta navidad, para ser consumidas con las campanadas del próximo año.

En el huerto aparte de las ya definitivas ultimas cosechas, llega la hora de mantener aireado el suelo, ya que durante los riegos de huerto en verano habrán causado una costra en el suelo, impidiendo la correcta aireación del subsuelo. Los microorganismos y las raíces de sus hortalizas, necesitan, al igual que tu, oxígeno para respirar y evitar pudriciones. Con el maletín, rasque o entrecave el terreno alrededor de las plantas.

Planta los cultivos invernales, tales como las coles, repollos, coliflores y berzas, ya que todas ellas necesitan el frío para apretarse y no subir a flor. En este momento puedes poner tus plántulas en el terreno, para que en tan solo 4 meses aproximadamente, puedas disfrutar de sus ricas hojas y flores.

Acolcha tus cultivos y controla las malas hierbas

Ahora que ya están terminando la recolección y el ciclo biológico de algunas hortalizas es hora de ponerse manos a la obra y preparar la tierra para los siguiente cultivos de invierno. Acuérdate de aquellas especies que durante el verano han estado padeciendo como son las fresas, acolchalas para que pasen el invierno y que a la primavera siguiente tengan de nuevo una buena producción y como siempre, vigila las malas hierbas.

Cultivo acolchado con paja

3Acolchar las fresas

Ya le habíamos recomendado dejar descansar la producción de fresas (Fragaria ananassa) del bancal sobre alfombras, telas viejas o paja, para que los frutos deliciosos no quedaran marcados con la rugosidad de la tierra. Pero ahora, que ya no hay cosecha, debe repartir paja sobre el terreno para mantenerlo libre de malas hierbas y siempre ligeramente húmedo, a la vez que sombreado.

 

 

 

2Utilizar compost para acolchados

El calor siempre acelera la fermentación del compost contenido en el silo o montón. Seguro que ahora se encuentra una buena porción de él en perfecto estado de elaboración para retirarlo y acolchar con este estupendo y ecológico producto los cultivos del huerto. Extienda entre ellos una generosa capa de, al menos, 5 cm.

 

 

 

1Escardar los semilleros a mano

Los semilleros, como este de cebollas, deben mantenerse libres de malas hierbas que competirían por el agua y los nutrientes, además de deformar los plantones. Extírpelas a mano, con cuidado y paciencia, en todo momento.

 

 

 

 

Prepara el huerto para los cultivos invernales

Ahora que se acaba el verano hay que ir preparando el huerto para los cultivos de otoño-invierno. Conforme se va terminando de recolectar los tomates, pimientos, cebollas y judías hay que preparar el terreno para los nuevos cultivos.

Marcando el marco de plantación

cebollasRecoger… y plantar Cebolletas

Las cebolletas tienen un ciclo vital más reducido que las cebollas y por ello, puede esperarse una cosecha más antes de los fríos, si se plantan ahora, que se recogen las que se plantaron a principios de primavera. Sobre todo, no repita cultivo en el mismo bancal, porque seguramente el terreno se encontrará infectado del gusano rojo de la cebolla, que quedará descastado si no encuentra cebollas en el terreno hasta primavera.

 

 

 

colesPlantar las coles

Cultivo típico de otoño e invierno, las coles (Brassica oleracea) engloban las coliflores, repollos, coles de Bruselas, brócoli… Hágase ahora con plántulas en su vivero y plántelas en tierra profunda, bien orgánica y a 50-60 cm de separación. El frío irá apretando sus cogollos y seguro que en Navidad constituirán un sabroso manjar en su mesa.

 

 

 

patataArrancar patatas… con cuidado

Tiempo de cosechar patatas (Solanum tuberosum) y confeccionar con ellas unos maravillosos huevos fritos… con patatas fritas. En el huerto familiar se recogen con horquilla, y hay que extremar el cuidado para no dañar esos fantásticos tubérculos. Entrecave algo el terreno, habiendo regado un poco el día anterior; después, proceda al arranque de las matas enteras.

 

 

Empiezan las recolecciones

Todo el trabajo que se realiza en el huerto tiene objetivo prioritario: la recolección.

empiezan las recolecciones

Cierto es que también agrada ver cómo las plantitas forman frutos, hojas y demás apéndices, pero llenar la cesta con cosecha tiene algo especial. Este mes y el que viene son los de máxima actividad recolectora. Así se recogen los frutos de ahora.

 

zanahoriaZanahorias. El día anterior al de recolección de zanahorias (Daucus carota) es preciso efectuar un riego, para que el terreno esté blando y suelto y las raíces puedan arrancarse sin dificultad con la mano.

 

 

 

 

 

berenjenasBerenjenas. ¿Ha escuchado alguna vez la acepción “meterse en un berenjenal”? Se refiere a lo mucho que pinchan los pedúnculos de las berenjenas (Solanum melongena). Utilice siempre botas de agua para meterse en el bancal y lleve puestos los guantes. Corte los frutos con tijeras para no desgarrarlos.

 

 

 

 

tomatesTomates. La primera señal de maduración de los tomates (Lycopersicum esculentum) es el enrojecimiento incipiente de su base. Ese es el cornetazo de salida para llenar más y más cestas con esas verdaderas estrellas del huerto. Coséchelas a medida que van madurando.

 

 

 

 

rabanitosRabanitos. No hay nada tan resistente y seguro en el huerto como los rábanos o rabanitos (Raphanus sativus). En todo momento pueden ser sembrados en el terreno definitivo, sin necesidad de semilleros, y en todo momento pueden ser recolectados con sólo regar antes un poco el suelo.

 

 

 

 

Cuarto y último paso para crear tu propio huerto: Cuidados

Una vez ya tenemos todo el huerto plantado, sólo debemos preocuparnos por su cuidado, para que todas las plantas que hemos plantado se desarrollen como es debido, para ello debemos hacer una serie de acciones culturales para mejorar nuestras producciones y poder comer alimentos frescos y sanos cultivados por nosotros mismos.

 Cuarto y último paso para crear tu propio huerto: Cuidados

 

Tras el trasplante de nuestras plantas a su lugar definitivo que vimos en el anterior artículo de esta sección llega la hora de mantenerlo siempre a punto para que estas se desarrollen como es debido, para ello habrá que seguir una serie de técnicas culturales, las cuales te definimos:

Escardas: Se trata de una cava muy ligera que sirve para mantener la tierra suelta, impedir la formación de grietas, costra y eliminar las malas hierbas.

Poda: Consiste en despuntar el tallo principal por encima de la cuarta o quinta hoja con objeto de que ramifiquen y aumenten la producción de algunas hortalizas.

Entutorado: Esta operación consiste en colocar un sostén a hortalizas de tallos, trepadoras o rastreras para impedir su contacto con el suelo, favoreciendo la aireación e iluminación de la planta, así como las labores de riego, escarda, recolección,… Se pueden utilizar para tal fin cañas o ramas de árbol colocadas en forma de barraca a las cuales se van atando las plantas.

Enlaces a anteriores artículos:

Primer paso para crear tu propio huerto: Plantación

Segundo paso para crear tu propio huerto: Semillero

Tercer paso para crear tu propio huerto: Trasplante

Tercer paso para crear tu propio huerto: Trasplante

Ahora que nuestras plántulas ya han germinado y se han desarrollado, llega la hora del trasplante. Es una etapa delicada para todas las plantas, ya que les produce mucho extrés y nunca más serán tan vulnerables, pro lo que requieren de todo el cariño y cuidados que podamos suministrarles.

Tercer paso para crear tu propio huerto: Trasplante

Una vez tus plantas del semillero del que hablamos en el articulo anterior hayan germinado y tengan bien desarrollado el sistema radicular y no haya peligro de bajas temperaturas, será el momento más apropiado para efectuar el trasplante, es decir, cuando las plantas tienen 4-5 hojas. En esta operación debemos procurar no deshacer el cepellón de tierra que llevan las raíces adheridas, para lo cual debemos regar copiosamente antes de efectuar el trasplante.

Una vez trasplantadas se les dará un riego abundante, procurando mantener la humedad constante varios días después, hasta que las plantas comiencen a emitir nuevas raíces.

El trasplante debe hacerse a últimas horas de la tarde o bien durante días nublados con objeto de que las plantas sufran lo menos posible.

Enlaces a anteriores artículos:

Primer paso para crear tu propio huerto: Plantación

Segundo paso para crear tu propio huerto: Semillero