Plagas más comunes en tu huerto urbano

Si tienes un huerto urbano, es probable que te hayas tenido que enfrentar a alguna molesta plaga o enfermedad de tus plantas. ¿Cuáles son las más comunes y cómo evitarlas?

Tener un huerto urbano ya sabemos que tiene muchos beneficios y que te puede aportar grandes satisfacciones. Sin embargo, también puedes tener que enfrentarte a molestos problemas, algunos de los cuales son comunes a todos los huertos.

En esta época del año, con las temperaturas más altas, los insectos más agresivos pueden atacar a nuestras plantas.

Uno de los insectos cuya visita es más habitual en las plantas es el famoso pulgón. Pero también hay otros parásitos, hongos y bacterias que pueden arruinar nuestra cosecha.

Vamos a ver aquellos más comunes en los huertos urbanos y todo tipo de huertos.

Insectos y parásitos
Como ya hemos dicho, el pulgón es uno de los insectos que con más asiduidad visita los huertos. Este molesto parásito perfora la hoja y el tallo de las plantas para absorber su savia. Ya que los pulgones segregan una sustancia azucarada que a las hormigas les gusta mucho, si en tu plantación encuentras la visita continuada de hormigas, es posible que tus plantas hayan sido atacadas por el pulgón.

Como método natural para invitar al pulgón a que se marche, podemos hablar del hisopo. Es una planta que despide un olor que resulta repugnante a los pulgones. También puedes “contratar” a las infalibles mariquitas, a las que les encanta los pulgones y se pueden dar un gran festín en tu huerto.

Otro parásito común en los huertos es la famosa mosca blanca, que se colocan en el envés de las hojas y las vuelven de un color amarillento.

Para ahuyentar a la mosca blanca puedes plantar plantas que la ahuyentan por su olor, como son el romero o la albahaca. Si no tienes una gran invasión de moscas blancas, puedes intentar eliminarlas de forma natural.

Enfermedades comunes
Otras enfermedades comunes de las plantas son las que están causadas por hongos y bacterias.

Entre los hongos más habituales se encuentra el oídio, que cubre las hojas con una capa como de polvo o algodón, sobre todo a las hoja de hortalizas. Tendrás que eliminar las hojas afectadas para que no se contagie a otras plantas y procura mantener el huerto limpio y aireado, pues un denso follaje que esté demasiado húmedo puede provocar la aparición de este hongo.

También te puedes encontrar con las hojas cubiertas de una capa más negruzca, debido a la aparición de otro tipo de hongo, que puede estar provocado por esa sustancia azucarada que segrega el pulgón. A este hongo se le conoce como negrilla y para eliminarlo tendrás que acabar primero con la plaga de pulgón o mosca blanca que ha atacado a tus plantas.

En cuanto a las bacterias más comunes que afectan a los cultivos, son aquellas que aparecen por un exceso de humedad.
Para evitarlo, tendrás que observar tu huerto y controlar el riego. En algunos casos, quizás tengas que cambiar de ubicación la planta afectada para que no contagie a otras.

Consejos para optimizar el riego de tu huerto

El agua es esencial para el crecimiento de las plantas y de tus cultivos. Sin embargo, algunos problemas pueden estar ocasionados tanto por defecto como por el exceso de riego.

Para cuidar y mantener tu propio huerto es esencial realizar un riego adecuado. En muchas ocasiones, nuestros cultivos o plantas pueden morir por una falta de agua. Sin embargo, también se producen otra serie de problemas y enfermedades por regar en exceso.

Cuando se adquiere una planta o se cultiva, es importante informarse previamente de sus cuidados. La frecuencia de riego que precisa es fundamental para ofrecerle el agua que necesita para vivir. Para no dejar nuestro huerto demasiado sediento ni tampoco encharcarlo demasiado.

¿Cómo optimizar el riego?
Como ya hemos señalado, lo principal es tener la información sobre el agua que cada planta necesita. Del mismo modo, también tienes que considerar las condiciones ambientales de la situación de tu huerto. No es lo mismo aquellas zonas húmedas, en las que hay un elevado registro de lluvias, que las áreas más secas y áridas.
Asimismo, según la época del año, se producirán más o menos lluvias y las temperaturas serán más o menos altas.

En reglas generales, la tierra precisa de un alto grado de humedad. A veces, por falta de tiempo o de memoria, dejamos que la tierra permanezca seca demasiado tiempo. Por ello, una de las cosas que favorecen una correcta dosificación del agua es el riego por goteo. Además de un ahorro de dinero por evitar derrochar agua, también se percibe un notable ahorro de tiempo.

Es un método que permite adaptar la dosis de agua en función de las necesidades del huerto, según la temporada, el nivel de lluvias, la temperatura ambiental, etc.

En caso de riego manual, se recomienda echar el agua en la tierra, para que la planta la vaya absorbiendo, siempre procurando evitar los encharcamientos que podrían pudrir las raíces.

En algunas ocasiones, y sobre todo en temporadas de mucho calor y en plantas que están constantemente expuestas al sol, puedes percibir que sus hojas permanecen algo caídas o mustias. En esos casos, antes de regarlas, comprueba si con la puesta de sol, esas hojas recuperan un poco su postura. Si es así, no necesitaban agua, solo estaban “aplatanadas” por el sol. En cambio, si las hojas no vuelven a estar tiesas por la tarde, es que sí están pidiéndote agua. El hecho de regar más de lo necesario, puede provocar que aparezcan hongos o que se pudran las raíces.

Dosificación de riego
Antes de nada, hay que tener en cuenta las necesidades de cada cultivo para atender debidamente sus necesidades de agua.

Pero, como regla genérica, podríamos establecer que en las épocas más calurosas, es recomendable regar unos 2 o 3 veces al día, dejando para última hora de la tarde el riego más abundante. Del mismo modo, en primavera se recomienda regar 1 o 2 veces, también siendo más generosos con el agua la segunda vez, pues así se evita que las hojas se quemen con el sol.
Tanto en otoño como en invierno, puede bastar con el riego 1 vez al día, siempre dependiendo de las necesidades de cada planta y teniendo en cuenta de las condiciones climáticas de la zona. Con bajas temperaturas, se recomienda regar por las mañanas, para que el sol evite que se produzcan heladas.

Plantas que los niños pueden cuidar

Cuando queremos compartir tareas de jardinería con los niños, surgen dudas sobre cómo pueden participar, qué les puede resultar más fácil de realizar o qué puede suponer un peligro para ellos.

Si te gusta la jardinería, tienes un huerto urbano y quieres que los niños participen activamente en su cuidado y mantenimiento, tienes que considerar determinados aspectos que te pueden ayudar a fomentar su afición.

La jardinería es una actividad que puede ser muy divertida y educativa para adentrar a los niños en el mundo de la naturaleza. Es posible que ellos demuestren mucho mayor afán de participación del que los adultos estamos preparados para permitir. Además de los posibles riesgos que conlleva para los más pequeños, también hay que tener en cuenta su habilidad y nuestra paciencia.

Su capacidad de aprendizaje y su gran curiosidad hacen que quieran abarcar más de lo que pueden. Y el grado de exigencia de los adultos, puede hacer que esperemos un resultado mucho más perfecto de lo que se obtiene.

Por ello, hay que tener en cuenta el grado de dificultad que tienen las tareas encomendadas, así como la delicadeza de las plantas que pueden cuidar.

Las mejores plantas para los niños
En un principio, cualquier tarea que los niños vayan a hacer con los adultos va a despertar su interés. Saber que están haciendo actividades “de mayores”, por regla general les provoca un gran entusiasmo.

Además, es una manera muy fácil y didáctica de hacerles comprender la importancia de cuidar la naturaleza, así como de conocer los diferentes elementos y seres vivos que forman parte de ella.

Uno de los principales aspectos a considerar es la resistencia de las plantas que vamos a poner a su cuidado. Piensa que si les dejamos con plantas que son excesivamente delicadas, cualquier descuido puede provocar que la planta se marchite y eso hacer que el niño pierda el interés. Se puede sentir torpe o poco capacitado para el cuidado de las plantas.

Entre las plantas resistentes y de fácil cuidado puedes encontrar un amplio abanico de posibilidades. Por ejemplo las petunias, los geranios o las azaleas son plantas que pueden resultar muy atractivas y gratificantes para los niños.

También es importante tener en cuenta el ritmo de crecimiento de la planta. Ellos suelen ser menos pacientes que los adultos y el hecho de que no vean ningún cambio aparente en varios días, también puede despertar su desánimo.

Con el proceso de crecimiento, se les puede explicar de una manera práctica el ciclo de la vida, los procesos vegetales y otra serie de conceptos naturales que ellos pueden comprobar por ellos mismos.

Pueden aprender también las diferentes formas de reproducción de las plantas, como por esquejes, que les resultará curiosa y atractiva.

Además de plantas florales, también puedes probar con ciertos alimentos, como los tomates o las patatas. Poder incluir en la salada un alimento que ellos mismos se han encargado de cultivar les llenará de orgullo.

Concienciar a los más pequeños de la importancia de cuidar el ecosistema puede ser una labor muy divertida. Cuidando sus propias plantas, los niños no solo aprenderán aspectos esenciales de la naturaleza, sino que aceptarán de buen grado una serie de responsabilidades, con las que obtendrán resultados muy gratificantes.

Actividades lúdicas de jardinería para niños

La mayoría de padres y madres seguro que en el colegio hemos hecho alguna vez una actividad de jardinería tan sencilla como germinar legumbres. ¿Se sigue manteniendo esa tradición?

Animar a los más pequeños a estar en contacto con la naturaleza es una propuesta muy saludable y divertida.
Si tienes un jardín o huerto en casa, seguro que se muestran dispuestos a ayudar en las tareas para sentirse unos auténticos profesionales de la materia.

A veces nos cuesta un poco dejar que demuestren su autonomía por miedo a que se lastimen, porque creemos que no van a tener la misma destreza que nosotros o porque pensamos que no van a ser capaces de hacerlo bien. Pero, como todo en este mundo, se puede aprender y no hay mejor forma de conseguir un buen resultado que intentándolo y experimentando.

En la actualidad, muchos niños descubren el contacto con la tierra cuando acuden por primera vez a una granja escuela, hecho que la mayoría de los colegios han incluido en su calendario de actividades extraescolares.
Pero, antes de que las granja escuelas se pusieran tan de moda, los experimentos con plantas o animales, como los gusanos de seda, era una tarea que, habitualmente, se proponía realizar desde los centros educativos. No sé si todavía se seguirá haciendo en las escuelas, proponer a los alumnos que hagan germinar sus propias legumbres en un pequeño recipiente de cristal.

Cómo germinar legumbres
No obstante, si no es una tarea escolar, siempre la puedes poner en práctica con tus hijos, ya que es muy sencillo. Solo necesitas un vaso de cristal, un poco de algodón o papel de cocina, agua y la legumbre que quieras ver crecer.
En medio del algodón o el papel, mete la judía o la legumbre escogida, humedécelo y riégalo todos los días, evitando que el recipiente se quede encharcado. En poco tiempo empezarán a asomar los brotes y podrás plantarlos en la tierra.

También puedes permitir que los niños tengan su propio huerto, adecuado a su tamaño, sobre recipientes de plástico como una tapa o un cuenco. Según el espacio que dispongan, podrán adornarlo con elementos que ellos mismos pueden decorar.

Manualidades de jardinería
Para la decoración de tu jardín puedes optar por elementos de diseño que encuentres en las tiendas especializadas, o bien darle un toque personalizado con todo tipo de objetos creados con vuestras propias manos.
Seguro que a los más pequeños les encanta ver sus diseños creados con plastilina, goma eva, conchas pintadas, arcilla… como adornos únicos y exclusivos del jardín.
Puedes echarle una mano para diseñar una original mariposa con arcilla, pintarla de mil colores, añadirle unas antenas con pequeños muelles y colocarla sobre un palo que luego podéis clavar en la tierra.

Las típicas hueveras de plástico y cartón ofrecen innumerables posibilidades. Puedes utilizarlas como pequeños maceteros, recortarlas y aprovechar su forma para hacer simpáticas campanillas, crear divertidos gusanos…
En la red encontrarás diferentes diseños y sugerencias para hacer manualidades relacionadas con la jardinería, que despertarán la creatividad de tus hijos y te ofrecerán diversos recursos para compartir las tareas en el jardín con los más pequeños.

Las actividades lúdicas son una interesante manera de enseñar a los niños a conocer la jardinería, tratar con la tierra y elementos de la naturaleza, algo que puede ser muy beneficioso y saludable.

Festival De Flor en Flor en Barcelona

Del 13 al 17 de abril, tienes una cita floral en Barcelona, con la celebración del Festival De Flor en Flor que tiene lugar en el emblemático Poble Espanyol de la ciudad condal.

El espacio del Poble Espanyol bien merece una visita en cualquier época del año por su arquitectura, su significado y las innumerables propuestas culturales y de ocio que ocupan los 365 días del año.

Pero, desde el jueves 13 de abril hasta el lunes 17, para dar la bienvenida a la Semana Santa y compartir la esencia de la primavera, el Poble Espanyol acoge la segunda edición del más espectacular Festival de Flores y Jardines de Barcelona, De Flor en Flor, que embriagará a sus visitantes con un intenso colorido y aroma.

Una cita ineludible para los amantes de la jardinería, de la naturaleza y del arte floral, así como para todos aquellos que quieran disfrutar de un encuentro original y sorprendente.

Con la colaboración del Jardí Botànic, l´Àrea d´ecologia de l´Ajuntament de Barcelona, la Fundació Aspace, Galanthus, el Gremi de Floristes y l´Associació d´Amics de les orquídies, de Flor en Flor se convierte en todo un referente dentro del sector de la botánica y la jardinería.

Entre los objetivos de este festival, además de ser un punto de encuentro para amantes, aficionados y profesionales de la jardinería, también está el de concienciar a la sociedad de la importancia de los valores medioambientales, así como acercar y compartir el mundo de la botánica y la jardinería a los ciudadanos.

Destinado a todo tipo de público, De Flor en Flor resulta un interesante atractivo turístico visitado por personas de todo el mundo. En su primera edición celebrada en marzo del año pasado, se registraron más de 25.000 visitas, entre turistas procedentes de otras ciudades y visitantes de la zona. Este año se prevé superar esa cifra con creces.

Programa de actividades
El principal atractivo del Festival reside en la decoración florar de los distintos espacios del Poble Espanyol, creando un escenario mágico, una explosión de color y fragancia, para disfrutar en familia. Un verdadero paraíso para tus sentidos, que además llega acompañado de otra serie de actividades, convirtiendo este encuentro en la mejor opción para ocupar tus vacaciones de Semana Santa.

Con un horario que empieza a las 11 de la mañana y termina a las 19 horas de la tarde, en De Flor en Flor encontrarás interesantes actividades para todos los públicos.

Uno de los singulares reclamos del Festival es la Exposición de orquídeas, rosas y bonsáis, que a nadie deja indiferente.
También tiene lugar una exposición de acuarelas de temática floral, así como un concurso de pintura rápida tanto para niños como para adultos.

Además, también podrás disfrutar de interesantes talleres durante las jornadas, relacionados con el huerto urbano, al arte floral, trasplante de bulbos, talleres de plantas acuáticas, bonsáis y orquídeas.

Tampoco puede faltar la música en este festival único que aloja la ciudad de Barcelona.
Conciertos en directo de blues y de guitarra española pondrán la guinda musical a este gran evento.
El arte y la cultura acompañan a las flores en este impresionante encuentro.

No te pierdas esta especial experiencia sensitiva que se desarrolla durante cinco días, del 13 al 17 de abril, en el gran decorado del Poble Espanyol de Barcelona.

Tareas en tu huerto para el mes de abril

¿Ya sabes qué tienes que hacer en tu huerto durante el mes de abril? De lleno en la primavera, te recomendamos aquellas tareas que no debes olvidar hacer en tu huerto urbano.

La entrada de la primavera es una época muy activa en el cultivo. Ya puedes observar cómo van creciendo las hortalizas que plantaste y que, durante el largo invierno han estado cogiendo fuerzas de la tierra para empezar a asomar sus brotes.

Los beneficios de la lluvia
Abril suele ser un mes en el que abunden las lluvias, o al menos así lo advierte el refranero español, por lo que durante esta época las plantas se nutren del agua que cae y no tienes que estar tan pendiente del riego continuado. Por supuesto, siempre que el refranero se cumpla, pues si la meteorología decide llevarle la contraria, no debes descuidar el riego.
Para ahorrar el consumo de agua y realizar una práctica de riego ecológica, puedes aprovechar esta época lluviosa del año para preparar depósitos en los que recoger el agua de lluvia. Es mucho más sana que el agua potable y puedes notar un notable descenso en el consumo del hogar.

Por otro lado, el aumento de lluvia también hace que aparezcan pequeños animalitos que se sienten cómodos con la humedad, como los caracoles y las babosas. No dejes que se instalen en tu huerto porque se pueden dar grandes banquetes a costa de tus brotes.

Limpieza
La floración es uno de los momentos más espectaculares de la primavera. Algunas plantas empiezan a dar sus frutos. Si compruebas que tu cosecha es muy abundante, puedes optar por arrancar aquellos que sean más pequeños, ya que una sobrecarga podría hacer que obtuvieras unos frutos de menor calidad. Los que son muy pequeños pueden no ser aptos para el consumo, pero estarás dejando espacio suficiente para que crezcan otros de mayor calidad. Es una forma de echarles una mano para la selección natural y que crezcan las más fuertes.

Con la llegada del calor, también es habitual que proliferen las plagas y el brote de las malas hierbas, por lo que prestar atención y observar las plantas asiduamente. Procura mantener el huerto limpio de esas malas hierbas y tomar medidas de prevención de enfermedades. El pulgón o la cochinilla son plagas habituales de estas fechas.

Siembra en abril
Si has elegido este mes para iniciar tu huerto, es el momento de empezar la siembra de calabacines, pepinos, tomates, lechugas, coles, espinacas o zanahorias, por ejemplo.
Puedes consultar con los centros especializados donde te ofrecerán un calendario completo de la siembra según esta época del año y también según las condiciones ambientales de tu huerto.
Si has plantado tomates o judías, durante este mes tendrás que hacer los tutores a los que atarlos para que vayan creciendo a su alrededor y no se tumben. Para ello puedes utilizar diferentes materiales como cañas, bambú o ramas de árbol.

Recolección
Durante el mes de abril también puedes empezar las primeras recolectas de siembras hechas, como las alcachofas, lechugas, guisantes, hablas, cebollas o ajos tiernos, entre otros.

En lo referente a tu huerto urbano, podríamos hacer una pequeña modificación al refranero español y decir que en abril, tareas mil. ¡A disfrutar de tu huerto!

Cómo empezar tu huerto en casa

Si has pensado en tener un huerto en casa, pero no sabes muy bien cómo empezar, vamos a darte unos prácticos consejos para que no demores más tu ecológica decisión.

 

Que los huertos urbanos están cada vez más de moda, no es ningún secreto. Es posible que seas una de esas personas que ya ha pensado más de una vez en tener un huerto en casa y, sin embargo, todavía no pasado de ser solo una idea.

Si no tienes muchos conocimientos en la materia, puede que te parezca un reto demasiado complicado. Pero, como todo en esta vida, se puede aprender y lo principal es tener las ganas, la predisposición y, en este caso, también un pequeño espacio para poder habilitar tu huerto en casa.

Además, en los centros especializados puedes contar con profesionales dispuestos a aclarar todas tus dudas, resolver cualquier problema y asesorarte debidamente.

Puede que hayas decidido tener un huerto en casa porque quieres asegurarte de comer alimentos naturales y de calidad, porque quieres tener un contacto con la naturaleza más próximo, porque quieres ahorrar o sencillamente porque te apetece vivir esta experiencia ecológica.
En cualquier caso, vamos a darte algunos consejos prácticos que esperamos te sean muy útiles.

¿Cómo empiezo a tener un huerto?
Lo principal es tener un pequeño espacio que reciba la luz directa del sol. No hace falta que tenga grandes dimensiones, puedes habilitarlo en la azotea de tu finca o en el balcón de tu casa.

Si lo habilitas sobre suelo urbano y no sobre tierra, es necesario disponer de recipientes donde alojar las plantas. Los recipientes más comunes son las macetas, aunque también puedes emplear maderas y materiales reciclados para construirlos tú mismo.

También es necesario utilizar sustratos, más recomendable que la tierra pues es más ligero y, dependiendo del espacio que tengas y de los recipientes que vayas a poner, no conviene excederse con el peso.

Por supuesto, es esencial tener acceso al agua. Puedes instalar un riego por goteo o echar agua con una regadera. Pero sería recomendable tener una toma de agua cerca de nuestro huerto para mayor comodidad.

Una solución muy ecológica es disponer de grandes bidones donde poder recoger el agua de la lluvia, además de que es una forma de ahorro, también puedes regar tu huerto con agua de mayor calidad que la que sale por el grifo.

Una vez tengas tu espacio habilitado para crear tu huerto, solo tienes que elegir las semillas que quieres plantar. Para ello, puedes acudir a las tiendas especializadas donde te pueden facilitar aquellas semillas que necesites, así como informar de cuáles son las más idóneas para tu huerto. Del mismo modo, te pueden orientar sobre su tratamiento, cuidado, temporadas de siembra y recoleción, etc.

Vigilancia y cuidado
Además de regar las plantas también es muy importante observar y vigilar tu huerto, con el objetivo de prevenir posibles plagas y enfermedades.
Es recomendable que, sobre todo al principio, empieces con cultivos sencillos, con los que coger el hábito de cuidar y mantener tu propio huerto. No te compliques demasiado la vida pues, aunque tener tu propio huerto en casa está al alcance de todos, requiere ciertas atenciones a las que no estás acostumbrado o acostumbrada.
Conforme vayas viendo los resultados y beneficios de tener tu propio huerto, sentirás mayor motivación por continuarlo.
Y no desesperes ni te frustres si cometes algún error de principiante porque de todo se aprende. Puedes contar con la ayuda y los consejos de profesionales, así como de otros aficionados al cultivo o amantes de la jardinería que te pueden echar una mano.

La caléndula, una planta indispensable en tu huerto

La caléndula, además de ser una planta con una flor muy llamativa, tiene multitud de propiedades beneficiosas para la salud, por lo que es una propuesta muy recomendable para cultivar en tu propio huerto.

La caléndula es una planta ornamental muy común ya que tiene flores prácticamente durante todo el año, de un color amarillo o anaranjado que resulta muy vistoso y alegre.
Algunas especies son comestibles, por lo que también es posible que la hayas visto como elemento ornamental y complemento en determinados platos.
Soportan bastante bien el invierno, sobre todo en las zonas donde las temperaturas no son excesivamente bajas.

Es una planta cuyo origen se concentra en el Mediterráneo, en Asia Menor y Europa meridional.

Pero la caléndula no solo es una flor ornamental, sino que también posee muchas propiedades que la hacen ser un elemento indispensable en la medicina natural.

Propiedades curativas de la caléndula
A pesar de que, según la leyenda, la caléndula nació de las tristes lágrimas vertidas por Afrodita, tras la muerte de su amado, se dice que es una planta capaz de aportar ánimo y alegría. Se dice que es una flor capaz de curar la tristeza y la melancolía.

Su flor es la parte que normalmente se utiliza como remedio natural para combatir diferentes dolencias. Aunque también se puede machacar sus hojas y mezclarlas con agua para obtener un ungüento que, vía externa, ayude a cicatrizar las heridas y evitar las infecciones.

Al igual que otras plantas tiene un alto contenido en flavonoides, los pigmentos vegetales con propiedades antioxidantes que ayudan a desacelerar los efectos degenerativos en el cuerpo. Por ello, es muy recomendable para combatir enfermedades como el cáncer o el Alzheimer. Según los estudios realizados, los flavonoides son capaces de inhibir el crecimiento de las células cancerígenas.

Otro de los usos de la caléndula es como antiinflamatorio y antiséptico natural. Resulta muy eficaz para combatir las infecciones e inflamaciones bucales.
Aunque algunas especies son comestibles, lo más habitual es utilizar los pétalos en ungüentos y cremas de uso externo, muy eficaces para combatir problemas de la piel.

Algunas de las pomadas específicas para tratamientos epidérmicos, tienen como ingrediente principal la caléndula, dada su efectividad en las quemaduras e irritaciones en la piel. También es capaz de corregir la pigmentación debido a la edad o a la exposición del sol, que puede crear unas feas manchas en la piel.

La caléndula también es utilizada como regulador del ciclo menstrual. Ayuda a combatir la amenorrea, o ausencia de la menstruación, así como a regular el flujo en las menstruaciones abundantes.
Por ello mismo, también se dice que puede ser eficaz para combatir los problemas de fertilidad, ya que regular el ciclo menstrual puede favorecer la concepción.

Al tratarse de una planta tan colorida, de sencillos cuidados y que puede aportar tantos beneficios saludables, la caléndula se convierte en un elemento indispensable en tu huerto, cuyas flores podrás lucir durante todo el año. Aunque también es siempre recomendable recurrir a expertos en medicinas alternativas para que asesoren sobre el uso apropiado de la caléndula, así como de todas aquellas plantas que presentan propiedades curativas.

Tomates azules, los tomates terapéuticos

Azul por fuera y rojo por dentro, ¿qué es? ¡El tomate! Esta variedad se distingue no solo por su color, sino también por su textura y su sabor, lo que da un toque de distinción a cualquier plato en el que aparezca.

Tomates-azules

¿Por qué son azules?

El color de estos tomates es debido a una modificación genética. Según la cantidad de exposición solar que reciben, la tonalidad va cambiando. Pueden empezar siendo de un azul índigo y conforme pasen más tiempo al sol se van oscureciendo más hasta parecer casi negros, con más aspecto de ciruela que de tomate.

Su color resalta entre sus primos hermanos por lo que resulta fácil diferenciarlos del resto. Resulta muy original hacer una presentación de un plato utilizando este tipo de tomates, llama la atención y sorprende a los comensales. Además, tiene un sabor peculiar, más afrutado y muy jugoso con el que también puedes sorprender al paladar de los comensales.

Sin embargo, los motivos culinarios no son los que fomentaron el cultivo del tomate azul, sino que se hizo con fines curativos.

El tomate terapéutico

Que el tomate tiene muchas propiedades beneficiosas para la salud no es nada nuevo.

Es un alimento protagonista de la dieta mediterránea, habitualmente utilizado en crudo, sobre todo en ensaladas, lo que permite que conserve mejor todas sus propiedades.

El tomate es antioxidante, con vitaminas C,A y K, rico en potasio y hierro. También se recomienda tomarlo para reducir el colesterol, para evitar la retención de líquidos y superar problemas digestivos como la diarrea o el estreñimiento. Además también se ha estudiado la eficacia del tomate para prevenir enfermedades como el cáncer.

Y si el tomate en sí tiene todas esas propiedades beneficiosas, ¿por qué manipularlo y cambiarle el color?

Tomate-azulSegún los datos ofrecidos por el Centro de investigaciones John Innes, en Reino Unido, se consiguió el color azul al incorporar los genes de Boca de dragón, una flor que tiene un alto contenido de antocianina, antioxidante natural. Los experimentos realizados con ratones demostraron que el consumo de los tomates azules aumentaba su longevidad.

Pero no solo se ha investigado la función terapéutica de los tomates en Reino Unido, también lo han hecho países como España, Brasil o Estados Unidos, donde la Universidad de Oregón ha desarrollado unos tomates con sustancias que están en los arándanos, lo que le confiere un color más morado al tomate, y que han demostrado que ayuda a prevenir el cáncer así como ciertas enfermedades cardiovasculares.

El cultivo del tomate azul es similar al tomate tradicional, aunque requiere unos cuidados algo más laboriosos, pero si tienes un huerto puedes conseguir las semillas en centros especializados donde también te pueden informar y aconsejar debidamente cómo cultivarlo.

El tomate azul es una alternativa original y saludable por su alto contenido en vitaminas, minerales, calcio y hierro. El hecho de que se trate un alimento transgénico puede provocar polémica entre los defensores y detractores de esta práctica, y puede ser determinante para que el consumidor decida o no incluirlos en su dieta.

Cuidados de mi huerto en febrero

¿Sabes todo lo que puedes y debes hacer en tu huerto durante el mes de febrero? Vamos a darte algunas recomendaciones para este mes en el que el intenso frío, en algunas zonas, empieza a decirnos adiós.

Cuidados-de-mi-huerto-en-febrero

Febrero es un mes propicio para empezar a sembrar algunos vegetales en semilleros calientes, a los que puedes acompañar de estiércol ya que tiene la propiedad de aportar el calor que se necesita.

Es un buen momento para sembrar tomates, pimientos, espinacas, acelgas, puerros, lechugas y coles. Una gran variedad de alimentos muy sanos que pueden ayudarte a crear ricas ensaladas y otras muchas recetas.

Sembrar en semilleros es la mejor opción para esta época del año, pues todavía pueden producirse heladas en terrenos fríos que podrían estropear tu cosecha.

En algunas zonas, febrero es un mes que puedes notar el aumento de las temperaturas pero en el que todavía puedes confiarte demasiado y guardar el abrigo, porque puede sorprenderte alguna ola de frío polar que te deje temblando, y a tu huerto también.

Si la siembra ya la tienes hecha, puedes proceder al repicado. Es una labor que se lleva a cabo cuando el lugar donde hemos sembrado las semillas empieza a quedarse pequeño, pero todavía es pronto para hacer el trasplante final. Por eso, el es de febrero es recomendable para sacar a macetas las plantas que ya estén germinadas. Hay que hacerlo con cuidado, pues las raíces todavía pueden estar muy tiernas.

Cuando las condiciones sean las más adecuadas, tanto las climatológicas como las de crecimiento propio de la planta, se podrá hacer el trasplante al que sea su lugar definitivo.

Cuidados-de-mi-huertoComo ya hemos comentado, febrero es un buen mes para sembrar tomates, pimientos o puerros. Son plantas que necesitan mucho sol y a las que el frío no les viene muy bien, por eso, si vives en una zona en la que las temperaturas todavía son muy bajas, es mejor que lo hagas en semilleros que además, puedan estar cubiertos.

Pero febrero también puede ser un mes para la recolecta. Si plantaste ajos tiernos, espinacas, puerros, zanahorias, cebollas o coles, puedes empezar a disfrutar de tus primeras cosechas.

Las primeras recolectas, además de darte algunos de los primeros frutos del año, también te dejan libre espacios de tierra que puedes ir preparando los nuevos cultivos de cara a la primavera.

Para ello, puedes mezclar la tierra con estiércol pero también puedes ir organizando tu huerto para establecer qué plantas quieres que lo ocupen en la próxima temporada.

Es recomendable que hagas una buena planificación, no solo para tener un huerto productivo y activo, sino también para conocer qué plantas no son compatibles con otras, no sea que tengas pensado poner a cultivar varios productos juntos que no llevan muy bien eso de compartir vecindario.

Disfruta de tu huerto en el mes más corto del año y sácale el máximo partido. Seguro que febrero te brinda días espectaculares en los que agradezcas estar en compañía de la tierra bajo el calor de un sol que nos invita a olvidarnos del frío invierno.