Podar, pinzar y aclarar las hortalizas en junio

Las plantas que fuimos plantando habrán pegado ya un estirón e incluso algunas habrán sacado las primeras flores, llega la hora de pinzarlas o aclararlas, pues lo que nos interesa ahora es que crezcan y  vayan tomando altura. Si alguna no arraigó es un buen momento para reponerlas, aunque tardarán algo más en dar fruto.

Podar, pinzar y aclarar

Podar las alcachofasPodar las alcachofas

En estos momentos, seguro que ya quedan muy pocas alcachofas (Cynara scolymus) en el trozo de huerto destinado a cultivos estables. Y las que resten estarán duras porque subirán a flor en pocos días. Ha llegado el momento de la poda, que debe ser severa, respetando los hijuelos basales y algunas hojas grandes para que no falte alimento en ningún momento.

 

Pinzar los tomatesPinzar los tomates

En el huerto, todo va más deprisa de lo que parece. Los tomates (Solanum lycopersicum) que plantaste el mes pasado, ya han crecido hasta el metro de altura y piden ser pinzados, es decir, piden que elimines con las yemas de los dedos sus ápices terminales para que no crezcan más en altura. Además, si observa que han dado demasiados ramilletes de flores, suprime algunos.

 

Aclarar las berenjenasAclarar flores de las berenjenas

Las berenjenas (Solanum melongena) son frutos grandes y en algunos casos enormes, que en muchos casos desgarran y tiran al suelo (encaman) a sus plantas portadoras. Para que cada una sólo produzca las piezas soportables, hay que aclarar las flores ahora, dejando por ejemplo media docena por ejemplar.

 

 

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Controla ahora a los enemigos de tu huerto

La oruga de la col (Pieris brassicae) puede devorar un colinabo, apio, coles de bruselas, etc. en pocos días, aunque lo cierto es que su manjar favorito son las coles (Brassica oleracea). En abril, no sólo estas orugas, que puede combatir con piretroides biológicos, son azote en el huerto, también todas estas plagas que hay que controlar.

Controla ahora a los enemigos de tu huerto

Gusanos blancosGusanos blancos. Los gusanos blancos (Melolontha melolontha) son larvas de escarabajos. No son demasiado peligrosos en España, donde la especie más abundante es el gusano cabezudo (Anoxia villosa). Tienen una vida larga: 3 ó 4 años antes de convertirse en adultos. Los gusanos viven en el suelo y se comen las raíces de gran número de especies hortícolas (plaga polífaga). Su combate pasa por mantener cavado y mullido el terreno, extrayendo a mano los individuos que queden al descubierto.

 

NematodosNematodos. Los nematodos o nemátodos, son gusanos redondos (Nematelmintos) que componen multitud de géneros, especies y variedades. Viven en el suelo y son microscópicos. Se conoce su presencia e infestación por los daños causados a los vegetales, que casi siempre consisten en perjuicios radiculares (deformaciones). Sólo se puede controlar con una meticulosa limpieza de herramientas para no transmitirla de un cultivo a otro, y no repetir cultivo en parcelas invadidas.

 

OtiorhynchusOtiorhynchus. Otiorhynchus sulcatus es una de las plagas en efervescencia en España. Este Coleóptero de la familia Curculiónidos, de adulto es realmente dañino para un gran número de plantas ornamentales, así como para muchas hortícolas. Se alimenta tanto de las hojas como de las raíces, y su presencia es detectable por las mordeduras circulares y simétricas en los bordes de las hojas. Su tratamiento pasa por la eliminación a mano de los escarabajos, y el tratamiento con productos antiinsectos del suelo.

 

Mosca blancaMosca blanca. La mosca blanca (Trialeurodes vaporariorum y Aleurothrixus floccosus) es una pertinaz plaga perteneciente a la familia Aleiródidos. Es muy polífaga, pero resulta especialmente virulenta con todas las especies de cítricos cultivados en España y muchas especies ornamentales. Es similar a las cochinillas en estado larvario. El tratamiento de elección es a base de insecticidas sistémicos, que la planta asimila, con el principio activo dimetoato.

 

 

 

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Solanáceas: el tomate (1)

Los tomates, pimientos y berenjenas son hortalizas de fruto de la familia de las solanáceas. A pesar de no estar consideradas como alimentos básicos, son excelentes complementos que mejoran cualquier plato al que se añadan, y una gran fuente de vitamina C.

tomates mix

Todas estas hortalizas proceden de climas tropicales, y requieren un suelo muy rico, húmedo y fértil. No son resistentes a las heladas, por lo que en las zonas frías deben germinar en el interior o bien se deben plantar cuando ya han pasado el peligro de heladas.

Uno de los grandes valores de la mayoría de las plantas de esta familia es su alto contenido en vitamina C. Si se cultivan procurando una cosecha mayor de la necesaria en verano, pueden conservarse congeladas o embotelladas para disponer de ellas durante todo el año.

Es aconsejable cultivar estas hortalizas en un mismo bancal o en la misma tabla de cultivo, porque la mayor parte de plagas y enfermedades que pueden sufrir son muy comunes, como el virus del mosaico del tomate o el mildiu de la patata. De este modo se facilita el uso de productos para combatirlas y, además, al dejar descansar la tierra en el ciclo de rotación, no habrá posibilidad de que aparezcan estas enfermedades o se acumulen las plagas.

Tomate cherry red

Originario de América central, el tomate (Lycopersicum esculentumse cultiva en nuestros huertos desde hace poco más de dos siglos, sin embargo en este período de tiempo tan corto ha alcanzado una expansión extraordinaria, sobretodo en nuestro país.

Es un cultivo de verano, ya que necesita calor para prosperar, aunque la plantación en invernaderos permite obtener cosechas durante todo el año. Con las nuevas tecnologías y la multitud de variedades de tomate a día de hoy obtenidas, podemos tener tomates desde mayo a noviembre, además no necesita de mucho espacio para su cultivo, siendo suficiente una pequeña parcela.

Hay dos tipos principales de cultivo de tomateras: las arbustivas y las de cordón, que se diferencian según el modo en que son guiadas, pero todas necesitan un soporte vertical adecuado ya que, por naturaleza , son plantas trepadoras.

En climas fríos se pueden cultivar al aire libre desde mitad de julio a finales de septiembre y de mayo a octubre en las zonas cálidas. Posee hojas compuestas densamente pelosas, con glandulas que le dan un olor característico, su floración producida en ramilletes de 8-10 flores amarillas, da lugar a los tomates, bayas gruesas y carnosas de color rojo.

 

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Huerto urbano en el balcón o la terraza

El sabor de una ensalada o de un tomate recién cogido no son comparables al de los productos que encontramos en las tiendas. Poder recoger una lechuga, un pepino y un par de tomates en nuestro balcón y llevarlos a la mesa para la cena no tiene precio. Y esto es porque, como es bien sabido , las verduras pierden buena parte de sus vitaminas y sales minerales en el transcurso de 24/48 horas.

Huerto urbano

Quien no pueda disponer de un verdadero huerto propio no tiene por qué renunciar a la perspectiva de consumir productos frescos para enriquecer con sencillez, gusto , estilo y fantasía cada uno de sus platos. Basta con un simple saco de turba (tierra) de 20 litros o más, realizar agujeros para las plantas a la distancia adecuada y colocar las plantas de hortalizas.

Lo mismo puede hacerse en maceta o contenedor, teniendo sólo en cuenta que deben tener, al menos, 40 cm. de profundidad para aquellas plantas que producen fruto (tomates, pimientos, berenjenas, etc.) y unos 20 cm. para las plantas de hoja (lechugas, achicorias, etc.).

También es importante considerar que, para obtener buenos resultados, nuestro balcón o terraza debe estar orientado al sur o, cuando menos , tener luz de sol directa durante, al menos, medio día.

El huerto enseña a vivir con más serenidad, a disfrutar el gusto por el mantenimiento de nuestras plantas, a minorar nuestro ritmo de vida. La verdura no está disponible al momento, como en el mostrador del comercio, sino que requiere espera para su crecimiento, cuidados, observación, y todo esto nos proporcionará tiempo para la reflexión.

El cultivo de la patata

Si dispones de un huerto grande puedes cultivar algunas hortalizas que necesitan grandes extensiones para conseguir una cosecha adecuada, como es el caso de la patata, pues cada planta suele hacer entre 3-4 tubérculos grandes por lo que para provisionarnos durante todo el año se necesitan varias plantas de patata, con la ventaja de que estos tubérculos pueden ser conservados durante largos periodos de tiempo.

El cultivo de la patata

La producción de tubérculos para conservar exige demasiada superficie, en relación al valor de la cosecha, para que se le dedique un gran espacio en el jardín familiar. Pero de todas formas, el jardín no es demasiado pequeño para que se pueda establecer una parcela para patatas tiernas de una variedad de alta calidad, poco corriente en el mercado.

La patata (Solanum tuberosum) prefiere de climas suaves, húmedos y sin calor excesivo. Se adapta a todos suelos, pero produce mucho más en suelos ligeros, arenosos o francos, bien cultivados y adecuadamente estercolados con estiércol bien descompuesto. La cantidad de agua que la planta dispone durante su vegetación influye considerablemente sobre la producción obtenida.

Puedes conseguir labor de patatas de cualquier trozo de patata siempre y cuando contenga por lo menos una yema, de esta forma de cada patata puedes conseguir entre 3 y 4 plantas, aunque la mejor forma de evitar problemas con hongos es acudir a un centro especializado en el que vendan patatas ya tratadas frente a los hongos y conseguir una cosecha abundante y libre de enfermedades. Pero… ¿Dónde adquirirla?

Adquirir las patatas de siembra

Las patatas, plantadas en nuestras tierras, cuentan con un buen número de enemigos, situándose a la cabeza el escarabajo de la patata (Leptinotarsa decemlineata), y los hongos mildiu (Phytophora infestans) y negrón (Alternaria solani). Estos males, casi imposible de combatir una vez instaurados en el cultivo, son perfectamente controlables solamente utilizando patatas de siembra, en vez de las que compramos en la frutería. Estos tubérculos, obtenidos en comarcas de gran altura sobre el nivel del mar, están libres de peligro. Adquiéralas ya en su almacén de granos y abonos, para plantarlas de inmediato.

Más información en nuestra ficha de guiaverde: Solanum tuberosum

 

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¿Qué plantar en el huerto en marzo?

Cuando llega marzo, llega el buen tiempo. El invierno se despide de nosotros, dando entrada a la primavera, por lo que las temperaturas comienzan a subir y nos permiten comenzar de nuevo la temporada de nuestro querido huerto.

Plantar en marzo

Si ya tienes ganas de huerto, tenemos una buena noticia para ti, a partir de ahora ya podemos comenzar a plantar hortalizas al aire libre. Eso sí, no todas las verduras pueden plantarse al exterior, ya que una helada tardía podría destruirnos toda la cosecha. Por eso te dejamos un listado de las plantas que son más duras y que prosperarán al exterior.

 

Todas las anteriores, como ya hemos dicho pueden cultivarse al aire libre, sin ninguna preocupación, ya que aunque si llegase una helada tardía, estas plantas debido a su robustez, no se verían seriamente dañadas.

Pero la cosa no acaba ahí, podemos comenzar a sembrar en el interior o en nuestro invernadero, las plantas más exigentes en calor, para que una vez llegado el mes de abril o mayo, trasplantarlas al exterior.

Tomates, berenjenas, pimientos y pepinos son algunas de las plantas que podemos comenzar a sembrar en el interior, teniendo en cuenta que han de recibir suficiente luz y una temperatura cálida.

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Medios de lucha en cultivos hortícolas

Uno de los medios de lucha más importantes para prevenir el desarrollo de las enfermedades y las plagas es poner todo el esfuerzo y recursos necesarios para asegurar el crecimiento vigoroso de las plantas de hortalizas, pues las plantas débiles o raquíticas son fácilmente contaminadas y constituyen focos de infección que pueden extenderse al conjunto del cultivo.

Verduras cultivadas sanas

Por otra parte, es necesario aplicar medidas higiénicas generales consistentes en arrancar las primeras plantas contaminadas y quemarlas o hacerlas desaparecer de la huerta o jardín, así como las hojas y los restos que quedan en el suelo después de la cosecha.

Como las verduras, las malas hierbas ofrecen un terreno favorable al desarrollo de los parásitos capaces de contaminar a continuación las plantas cultivadas, siendo pues conveniente suprimir las malas hierbas que puedan desarrollarse. Aunque las plantas sean de buena calidad y vigorosas y se respeten las medidas higiénicas, el peligro de las enfermedades y de las plagas son una constante amenaza que, si se presenta, obliga a recurrir a la lucha química. Bien entendido que debe respetarse escrupulosamente la reglamentación dictada en la materia y las instrucciones dadas por los fabricantes de las especialidades antiparasitarias, especialmente conservar los productos concentrados en un armario cerrado con llave, fuera del alcance de los niños y nunca cerca de los alimentos.

También deben tomarse grandes precauciones en la preparación y empleo de las mezclas para pulverizar los cultivos. Los pesticidas actúan por contacto directo o después de la absorción por la planta, que los transporta con la savia a los diferentes órganos, donde neutralizan al parásito.

La aplicación de tratamientos por medio de polvos es más eficaz por la mañana, cuando las verduras están todavía cubiertas de rocío, lo cual permite la mejor adherencia del polvo sobre las hojas y tallos. Es conveniente que se cumpla el plazo prescrito en cada producto insecticida, antes de proceder a la recolección, para evitar que lleguen las cosechas con residuos excesivos, que dañan la salud. Ciertos productos específicos pueden ser incorporados al suelo para destruir las enfermedades o parásitos del suelo. De todas formas, no utilizar más que las cantidades de pesticidas necesarias, pues, aquí, el exceso es un defecto reconocido. La aplicación repetida y demasiado frecuente de un mismo insecticida puede provocar la aparición de razas de insectos resistentes a este producto; así, la utilización juiciosa y moderada de productos pesticidas variados constituye el mejor medio de asegurar el buen estado sanitario de los cultivos, evitando la posibilidad de que aparezcan razas resistentes.

¿Qué debemos saber del huerto?

En muchos casos, lo habitual es que el huerto forme, en cierta medida, parte del jardín. Su ubicación, dimensiones, materiales para su gestión y mantenimiento, deben de ser tenidos en cuenta si deseamos sacarle el mayor provecho, incluyendo su integración con el conjunto de la vivienda y el jardín, éste, formará parte de un todo.

Cosechando en el huerto

Entre las cuestiones que se pueden plantear están las siguientes:

¿Cuál es la superficie mínima a dedicar al huerto?

Esta puede ser simplemente, desde una pequeña parcela de 3 X 4 metros y, a partir de aquí, todo es ampliable hasta completar la superficie total disponible.

 

¿Dónde lo puedo ubicar?

Será en la zona más soleada posible, evitando la influencia de la fuerte sombra de la casa propia o vecinas, así como la de grandes árboles ornamentales que pudiesen existir en sus proximidades.

Teniendo esto en cuenta, lo habitual es situarlo en una zona que, o bien no esté directamente a la vista desde la zona de descanso en la terraza, o camuflado visualmente mediante un seto en su defecto.

Con ello, no deseamos trasmitir que un huerto sea feo, todo lo contrario, pero su estética cambia de forma constante a lo largo de todo el año, y suele no ir asociada a la del jardín más contemplativo.

Otro factor a tener en cuenta en su ubicación es el uso del jardín. La existencia de niños demanda de amplias zonas verdes, juegos infantiles, familiares mayores, con necesidades de un jardín más de reposo y descanso, etc., nos indicará la conveniencia de proximidad del huerto a la vivienda, su visibilidad, el tamaño y otros aspectos prácticos en el diseño del huerto con respecto al resto del espacio disponible del jardín.

 

¿Qué herramienta necesito?.

Además de herramientas y materiales propios de cultivo, debemos tener presente un lugar donde guardarlos. Este, a su vez y por seguridad, protegido del acceso a niños.

La herramienta necesaria, básicamente puede estar formada por una azada, una pala, un

legón, un rastrillo, unas tijeras de podar, un trasplantador, un cultivador manual, mochila

de pulverizar, una carretilla, un almocafre, una bielda, una regadera, una manguera, una

cuerda y unas estaquillas para dirigir y tensar.

Sólo cuando la superficie del terreno es mayor, se justifica la maquinaria eléctrica o de motor como son los atomizadores para tratamientos fitosanitarios, o los cultivadores a motor para trabajar la tierra.

El huerto durante el invierno

Siendo que el invierno está a la vuelta de la esquina, te proponemos plantar especies de cultivo invernal para aprovechar aquellos suelos en los que no haya nada plantado, para conseguir ricas cosechas a principios de la primavera.

Chalotas

La verdad que son bien pocos los cultivos que funcionen bien durante el invierno, sin embargo, hay algunas especies invernales que pueden valernos para cubrir los campos que no estén siendo utilizados, acabando su ciclo tras la llegada de la primavera. Sin embargo encontrarás cultivos como las chalotas o los espárragos, los cuales pueden plantarse ahora y recolectarlos a principios de la primavera.

 

EspárragosPlantar los espárragos

Es verdaderamente original el cultivo de los espárragos (Asparagus officinalis) en el huerto. Solamente surgen los ricos turiones o espárragos de los pies hembra, y lo que se mete en profundas y amplias zanjas de cultivo son sus fuertes y vigorosos rizomas, o garras. Plantándolas ahora, tendrán tiempo de extenderse incluso durante el invierno, ya que ahí abajo la temperatura es cálida, comenzando a emitir ricos tallos en primavera.

 

 

 

Plantación de chalotasPlantar chalotas

La chalota (Allium ascalonicum) es una hortaliza muy peculiar. Puede decirse que es una cebolla o cebolleta, pero cuenta con dientes como los ajos. Su sabor es más delicado que el del ajo, pero más fuerte que el de las cebollas y cebolletas. Ahora, como sucede con sus hermanos, los ajos, es el momento de ponerlas en el huerto, obrando del mismo modo que te aconsejamos para ellos.

 

 

Tiempo de plantar ajos

Se trata de un cultivo fácil y valioso. Los ajos (Allium sativum) sirven para todo y resulta muy gratificante verlos crecer en el huerto en pleno invierno. Desde ahora se siembran… o plantan, ya que hablamos de bulbos.

Ajos

Lo único que necesitarás será disponer de un hueco en tu huerto para poder plantar unos dientes de ajo. Recuerda que el terreno para el cultivo del ajo no ha de ser muy arcilloso, ya que haría que la cabeza de ajos quedara pequeña y deformada. Lo ideal es un suelo semiarenoso y fresco, donde no se produzcan encharcamientos y esté expuesto a pleno sol.

Para cultivarlos sigue estos fáciles pasos para tener una buena cosecha.

  1. En el mercado existen cabezas de ajos blancos tardíos y ajos rosas primerizos. Los primeros permanecen mucho tiempo en el terreno, siendo recolectados en junio-julio. Los segundos pueden recogerse en el mes de abril y mayo. Elige los suyos.
  2. Una vez preparado el bancal que albergará los ajos se separan los dientes que conforman cada cabeza, generalmente 10 ó 12, desechando los más pequeños o mohosos, seleccionando sólo aquellos dientes que tengan un buen aspecto.
  3. Procede a la apertura de hoyos (12-15 cm) con el plantador, depositando un bulbillo o diente en cada uno a 20 cm. ¡Atención! El ápice o nariz del ajo debe quedar siempre arriba. No hace falta regar tras la labor.