Cultivar champiñones

No son flores, ni hortalizas ni frutas. Son sabrosos hongos que contienen un alto poder nutritivo y que están presentes de forma habitual en nuestra alimentación. Podrás cultivarlos en cualquier rincón del jardín o del huerto, o incluso dentro de tu casa.

Cultivar champiñones

Los champiñones constituyen un plato delicado, de sabor muy peculiar y ampliamente utilizado en la alimentación cotidiana. Su cultivo es sencillo, y presenta una buena opción para aprovechar determinados espacios del jardín o del huerto o incluso del interior de la casa, como sótanos, bodegas, el fondo de un viejo armario o el espacio que queda debajo de unas escaleras.

Los champiñones se pueden cultivar en casi todas partes. En verano pueden estar al aire libre en plena tierra, en una zona protegida del jardín o del huerto, en un semillero o incluso debajo de una mesa en el invernadero. En invierno se pueden cultivar dentro de casa o en cajas, con calefacción artificial. En cualquier caso, nunca hay que dejarlos expuestos a la luz directa del sol y necesitan una temperatura suficiente y constante (unos 15ºC como media).

La calidad del sustrato es una de las condiciones esenciales para conseguir cultivar champiñones de forma óptima. En los centros de jardinería o viveros especializados se puede encontrar compost preparado especial para este cultivo. No obstante, siempre le resultará más económico prepararlo en casa, con una mezcla de estiércol fresco de caballo, paja o serrín.

Una vez el sustrato esté listo, rellena los semilleros, las cajas o la parcela destinada al cultivo con el compost obtenido hasta una altura de unos 20 cm y planta las esporas de los champiñones, que se venden preparadas para la plantación en los centros especializados, a unos 3 cm de profundidad y dejando unos 15 cm de distancia. Deje transcurrir unas dos o tres semanas y mantenga la temperatura superior a los 15 ºC, pero evite un sobrecalentamiento, lo ideal son los 21ºC.

Transcurrido este tiempo, comprueba que el micelio está formando y se desarrolla (aparecen hilos blancos sobre el compost), cubre de nuevo con una capa de 2 cm por una parte de mantillo, otra de arena y una tercera de turba. Riegue un poco y mantenga la temperatura. Los champiñones aparecerán unas tres semanas más tarde.

 

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El riego en el huerto urbano

El riego es seguramente la clave para tener éxito en nuestro huerto. La frecuencia, cantidad y horario del agua dependerá del tipo de sustrato, de la época del año y de las necesidades de agua de cada especie.

El riego en el huerto urbano

Es importante tener siempre el sustrato hidratado pero siempre dejando intervalos de tiempo sin aportes de agua para que se airee la tierra o el sustrato. El acolchado también es importante pues permitirá mantener la humedad y proteger el suelo del exceso de insolación evitando perder agua innecesariamente.

El los huertos realizados en recipientes o en mesas de cultivo, la pérdida de agua por evaporación es mayor que en tierra. Por eso tendremos que realizar aportes de agua en menor cantidad pero más frecuentes para evitar que el suelo se reseque demasiado.

En primavera y verano se debe regar con más frecuencia que en otoño e invierno. Además conviene regar por la mañana muy temprano o al anochecer, para minimizar las pérdidas de agua por la evaporación y evitar las quemaduras foliares en primavera y verano, mientras que en otoño e invierno los riegos conviene hacerlos a media mañana, entre las 10:00  y la 13:00 h para evitar que el agua se hiele y ocasione daños en los tejidos de las plantas.

Entre los métodos de riego más utilizados se encuentran el riego con regadera, por inundación o manta, por aspersión y por goteo.

El riego con regadera está indicado solamente para un huerto muy pequeño o realizado en pocos recipientes., el riego a manta o por inundación quedará reducido a huertos urbanos cultivados en tierra con posibilidad de regar mediante acequia y el riego por aspersión o por goteo son los más recomendados para nuestros huertos urbanos, ya que son los más eficientes y los que menos problemas dan a la hora de establecer un horario.

 Algunas especies hortícolas necesitan mayores aportes de agua que otras, como muestra la siguiente tabla:

Tabla de riego de plantas hortícolas

 

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Rotación de los cultivos: Plan de rotación (y2)

Cuando el jardín sea bastante grande, el plan de rotación puede comprender otros cultivos, además de las hortalizas, para conseguir una alternativa de cuatro años.

Rotación de cultivos

Los hortelanos y productores profesionales de hortalizas establecen alternativas de cultivo casi perfectas en las parcelas. Para los principiantes, es suficiente tener en cuenta los principios expuestos anteriormente y en particular no repetir el mismo cultivo, sobre el mismo suelo, antes de dos años.

Para las hortalizas vivaces: espárragos, alcachofas, fresas, la duración de la alternativa debe ser proporcional a la duración del cultivo. El plan racional, frecuentemente recomendado, para una alternativa es hacerla o estudiarla para varios años; no solamente es práctico, sino que ahorra trabajo. Las coles de verano y otoño pueden ser plantadas después de un cultivo precoz de guisantes, preparando el terreno solamente con una bina o de una forma superficial con una cava cruzada.

Cuando la tierra es removida, durante la recolección de las patatas, solamente se tiene que nivelar y desmenuzar la superficie antes de sembrar las judías o las espinacas. Dos cultivos pueden ser sembrados uno a continuación de otro, sin que sea necesario cavar las parcelas una segunda vez. Se debe conservar únicamente la superficie del suelo bien mullida sin degradar su textura, por ejemplo por apelmazamiento en tiempo de lluvia. Salvo en terrenos muy ligeros, siempre es indispensable trabajar el suelo antes de empezar un tercer cultivo. El plan de rotación presenta la ventaja de evitar en parte el trabajo del suelo. La mayoría de las hortalizas de raíz, por ejemplo, deben ser arrancadas en otoño para almacenarlas y conservarlas en silos; la tierra entonces se remueve y puede ser preparada para el cultivo que le seguirá.

Cuadro de rotación

Cuadro de rotación para un período de tres años.

Igualmente, es posible obtener dos cosechas seguidas en un mismo año; por ejemplo, los guisantes precoces sembrados en primavera se recolectan suficientemente pronto para dejar sitio a una plantación de puerros, que producirá una segunda cosecha durante el invierno. De igual forma, en las coles de Bruselas (sembradas en abril y recogidas desde octubre a abril del año siguiente) es posible plantar en líneas alternadas con las coles, líneas de coliflor de verano, nabos y remolachas, que se arrancan en otoño y dejarán espacio al cultivo principal que es lento en desarrollar y que se planta suficientemente amplio para poder facilitar el desarrollo de los restantes cultivos. Las especies de crecimiento rápido, como los rábanos, se siembran frecuentemente entre las especies de desarrollo más lento, como las zanahorias; las primeras se recolectan pocas semanas después de la siembra, sin que lleguen a molestar o perjudicar a las segundas.

 

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El abonado del huerto urbano

Las plantas toman de la atmósfera y del suelo los componentes básicos para crecer y desarrollarse asimilando el carbono, el oxígeno y el nitrógeno.

El abonado del huerto urbano

En la naturaleza estos componentes se reponen cuando las plantas dejan caer sus hojas o cuando mueren, descomponiéndose y volviendo al suelo para ser de nuevo asimilados por las plantas tras unos procesos de mineralización que ocurren en él. Sin embargo en nuestro huerto la mayor parte de los restos de los cultivos son retirados para evitar plagas y enfermedades, dejando cada vez más pobre el sustrato de donde se alimentan nuestros cultivos.

Por esta razón es imprescindible el tener que añadir estos nuevos componentes vitales para las plantas a través de la fertilización.

Para fertilizar el suelo en la agricultura ecológica se emplean abonos orgánicos, se siembran leguminosas para fijar el nitrógeno en el suelo, se echa estiércol o se incorporan abonos minerales pulverizados. Pero también existen abonos de síntesis química que alimentan de forma más rápida los sustratos, aunque se pierde la noción de agricultura ecológica.

Los abonos orgánicos que se incorporan al huerto incrementan la materia orgánica en el suelo. La materia orgánica debe ser en primer lugar descompuesta por los microorganismos del suelo, mediante un proceso que se conoce mineralización, transformando estos nutrientes orgánicos en materia inorgánica que es asimilable por las plantas. Es por ello que la materia orgánica favorece la proliferación de estos seres en el suelo y estimula el desarrollo del sistema radicular de las plantas.

Además, la materia orgánica tiene una doble función, compacta los suelos sueltos y arenosos y hace más esponjosos los suelos más compactos. También aumenta la retención de agua del suelo e interviene en el calentamiento de los suelos.

Entre los abonos orgánicos destacamos:

  • El estiércol, abono formado por los excrementos de animales (vaca, cabra, conejo, oveja, caballo, gallina, paloma y murciélago) y los materiales empleados para las camas del ganado (paja).
  • El humus de lombriz o vermicompost, abono producido por las lombrices tras digerir restos de materia orgánica.
  • El compost, constituido por los restos de cultivos acumulados durante largos períodos de tiempo convertidos en materia inorgánica por la acción de las bacterias y hongos.
  • Abonos verdes; son plantas de crecimiento rápido y abundante, que se siembran para segarse y enterrarse en el suelo para mejorar su fertilidad.

 

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Rotación de cultivos: ¿En qué consiste? (1)

La rotación o la alternativa de los cultivos consiste en no repetir el cultivo de una especie en una misma parcela; lo conveniente es plantear cultivos sucesivos con diferentes exigencias.

Rotación de cultivos

Las hortalizas pueden clasificarse en tres categorías o clases: hortalizas de hoja, hortalizas de raíz y el resto de especies que no están incluidas en las dos anteriores.

La importancia de la rotación de los cultivos en una parcela se puede poner de manifiesto fácilmente tomando corno ejemplo las coles: si las diferentes clases de coles (repollos, coliflor, rutabagas, col de Bruselas, etc.) se suceden sin interrupción en la misma parcela, se observa un rápido crecimiento en las enfermedades criptogámicas de los cultivos (en particular, la hernia de la col). En cambio, haciendo una alternativa mediante la cual un cultivo de col se repite cada tres años, alternando con otros cultivos de otras hortalizas diferentes, se comprueba que las enfermedades no se desarrollan tan extensamente por no tener un huésped adecuado para multiplicarse; estas enfermedades alcanzan un cierto umbral a partir del cual puede ser peligroso a otro cultivo de col, pero no a otra hortaliza diferente. Lo mismo sucede con la mayoría de los parásitos de las hortalizas.

Por otra parte, cada clase de hortaliza tiene unas exigencias nutritivas diferentes, extrayendo del suelo elementos nutritivos en diferentes proporciones. Los guisantes y las judías, como la mayoría de las leguminosas, son capaces de fijar el nitrógeno atmosférico para atender sus necesidades de desarrollo y dejar una cantidad importante del mismo en el suelo al terminar el cultivo. La fijación del nitrógeno se realiza mediante las bacterias nitrificantes, existentes en simbiosis, en las nudosidades que se producen en las raíces de las plantas de las leguminosas. De tal forma, que se si plantan coles después de leguminosas, el desarrollo de las plantas es más vigoroso, ya que la col necesita mucho nitrógeno para su desarrollo.

Este método permite disminuir la cantidad de abono nitrogenado que se debe aportar a la col. Para otros elementos nutritivos, tenemos situaciones similares; por ello, lo conveniente de cuidar la alternativa a realizar en una parcela.

 

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El huerto urbano como vía para conseguir una ciudad más sostenible

El huerto urbano nos acerca a un entorno más natural en medio de una ciudad. Esta es una ventana abierta a la naturaleza, una forma de inhibirnos de los ritmos acelerados de la ciudad que nos invita a formar parte de la naturaleza y conseguir una vida más sostenible.

El huerto urbano como vía para conseguir una ciudad más sostenible

En las ciudades encontramos numerosos solares abandonados que poco a poco debido a la presión por la necesidad de los huertos urbanos, la administración ha cedido a asociaciones culturales o de vecinos; huertos de ocio municipales, huertos escolares u otros creados en jardines privados o en zonas comunes de los edificios terrazas, balcones y azoteas verdes forman parte de lo que se conoce como huertos urbanos.

Claramente los proyectos de huertos urbanos ponen en valor las zonas públicas de nuestras ciudades que se encuentran abandonadas o degradas, mejorando claramente la calidad estética de las ciudades, así como la sanidad de los vecinos, ya que muchos de estos puntos son focos de infección. De esta forma conseguimos mejorar la calidad, salud y biodiversidad de las zonas vecinales comunes, balcones y terrazas.

A día de hoy podemos encontrar en los centros comerciales todas las especies de hortalizas durante todo el año, haciendo que desconozcamos los cultivos de temporada, con el impresionante consumo de los recursos que esto conlleva. El cultivo del huerto urbano es una clara herramienta para enseñar a los ciudadanos el valor y el sabor de los productos de temporada y cercanos, fomentando y recuperando nuestros ya olvidados, buenos hábitos alimenticios, llevando a cabo una forma de producción de alimentos de forma más sostenible.

 

Con el trabajo en el huerto, las personas ejercitan la paciencia, el respeto, el gusto por el trabajo bien hecho, la cooperación y el intercambio de experiencias, que a día de hoy, se encuentran francamente olvidadas.

¿Qué te parece este estilo de jardinería?

 

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Propiedades de los pimientos

Los frutos de los pimientos varían en sabor y propiedades desde los muy dulces hasta los intensamente picantes. Todos ellos formados por una única especie (Capsicum annuum)

Propiedades de los pimientos

Se conocen por su uso en la cocina, pero también destacan por sus propiedades medicinales.

Se trata de una planta de tamaño pequeño, procedente originariamente de la zona tropical americana, que hoy en día se encuentra alrededor del todo el mundo mejorado día a día por la horticultura. Existen plantas anuales, perennes y bianuales, todas ellas bien conocidas.

Es posible que su nombre provenga del latín Capsa, ‘caja’, debido a la forma del fruto, que como todos sabemos, es hueco por dentro, teniendo únicamente en su interior multitud de semillas.

Se cultiva principalmente por las propiedades culinarias del brillante fruto de colores intensos. Su tamaño y color depende de la variedad, al igual que la forma, que puede ser acampanada, alargada o acabada en punta. A está última variedad pertenece el chile, cuyo intenso aroma picante es debido a la capsaicina.

Todas las variedades de pimiento son ricas en vitamina C y se usan para el tratamiento de resfriados, problemas digestivos, lumbalgias, esguinces, etc.

Los chiles o guindillas, son pequeños y muy picantes, se emplean como condimento tanto frescos como secos, o se pulverizan para obtener la cayena o el chile molido.

El Pimiento dulce se emplea para cocinar normalmente, sobre todo los frutos maduros que alcanzan un buen tamaño. Los más maduros tienen aplicaciones medicinales.

Como precaución, se ha de saber que los pimientos muy picantes deben consumirse con moderación para no irritar las mucosas del aparato digestivo, por su alto contenido en capsaicina.

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Actividades del huerto, mejorar la producción

Nuestros huertos están en pleno apogeo, ya podemos disfrutar de los tomates, berenjenas y pimientos que plantamos hace unos meses, mientras que otras comienzan su producción de frutos como es el caso de las sandías, melones o calabacines.

Actividades del huerto, despunte de las tomateras

Una de las actividades para nuestro huerto es a pesar de que estamos en plena recolección de tomates, sus ápices terminales siguen creciendo y llenándose de grupos de flores amarillas y fragantes que devendrán en exquisitos frutos rojos.

Realiza ahora el último pinzado de estos brotes, porque la mata ya no podrá alimentar ni soportar tantos frutos. Las yemas de los dedos son suficientes para eliminarlas, pero por si acaso dispone siempre a mano unas tijeras afiladas. De esta forma conseguirás unos tomates más grandes y de mejor calidad, ya que los nutrientes de la planta se concentrarán en ellos.

Las especies de frutos grandes y pesados como los calabacines (Curcubita pepo), se dañan con facilidad con las piedras y demás cuerpos extraños del suelo, naturalmente si se dejan descansar en él. Para que siempre presenten un aspecto inmaculado, conviene que reposen en paja, papelees de periódico, o incluso mantas. De está forma conseguirás una producción de frutos sin magulladuras o malformaciones.

Recuerda abonar también todos los tipos de hortalizas de esta forma, las plantas conseguirán mejores tamaños y mejor calidad. Recuerda que para las hortalizas de hoja, lo mejor es un abono nitrogenado, mientras que para las hortalizas de frutos es mejor uno abono rico en fósforo y potasio.

¿Qué truco usas tu para mejorar la producción?

 

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Asociación de cultivos en el huerto urbano

Como ya hemos dicho alguna vez: No hay nada mejor para escaparte del gris de la ciudad que tener un pequeño huerto en tu hogar.

Asociación de cultivos

Los huertos urbanos son pequeños y por eso se ha de aprovechar cada centímetro cuadrado para sacarle el máximo rendimiento. Por eso la plantación en el huerto urbano deberá ser una mezcla de cultivos en un mismo sitio, llamado policultivo.

Sin embargo, dos plantas sembradas una al lado de la otra, como todos sabemos, se hacen competencia. Puede ser porqué una de las dos absorbe más nutrientes que la otra o porque se hacen sombra entre ellas. Sobretodo si los dos ejemplares son de la misma especie, ya que poseen las mismas raíces, necesitan la misma cantidad de luz y la misma cantidad de agua. Pero la cosa cambia cuando se plantan juntas dos plantas diferentes, es entonces cuando la competencia entre ellas puede ser menor.

Además se ha de decir que una enfermedad o una plaga no se transmiten tan rápidamente entre un monocultivo y un policultivo, ya que al crear discontinuidad, las plagas o enfermedades lo tienen más difícil para afectar a varias plantas.

¿Entonces puedo plantar todo tipo de plantas juntas?…Obviamente no, deberemos tener en cuenta las necesidades de cada una y si son compatibles entre ellas. Pero tranquilos, nosotros ya nos hemos preocupado de idear esta magnífica tabla para que os tengáis que estudiaros cada planta y sus necesidades.

tabla compatibilidad de cultivos

Leyenda de la tabla

 

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