5 de junio Día Mundial del Medio Ambiente

En 1972 se estableció en la Asamblea General de las Naciones Unidas que el 5 de junio sería el Día Mundial del Medio Ambiente. Este año lo hace bajo el lema “Estoy con la naturaleza”. Y tú, ¿también lo estás?

Coincidiendo con la primera cumbre mundial sobre el medio ambiente, la Asamblea General de las naciones Unidas decidió establecer el día 5 de junio como un día para conmemorar la importancia de conservar el medio ambiente. En la actualidad, son más de cien países los que celebran el Día Mundial del Medio Ambiente, con el objetivo de sensibilizar a la gente sobre el cuidado de nuestra naturaleza para mejorar el desarrollo de la humanidad.

Los gobiernos y las asociaciones no gubernamentales se ponen de acuerdo en realizar diferentes acciones de sensibilización y otras actividades que despierten nuestras conciencias respecto al cuidado y el respeto por medio ambiente.

Son muchas las asociaciones que se dedican diariamente a realizar ya no solo acciones para concienciar a las personas, sino también para hacer hincapié en la necesidad de cumplir la legislación ambiental, tanto de manera individual y privada como por parte de las administraciones públicas.

A nivel estatal o gubernamental, la celebración de este día se utiliza para establecer acuerdos que puedan ofrecer un mejor desarrollo de las actuaciones políticas y económicas llevadas a cabo por diferentes países, con el objetivo de fomentar la sostenibilidad.

Obviamente, no es suficiente con destacar uno solo de los 365 días que componen el año para tomar una actitud ecologista, aunque sí resulta importante para considerarlo como punto de partida de una serie de medidas a tener en cuenta durante todo el año, en favor de la conservación del medio ambiente.

Lamentablemente, cada vez nos despertamos con noticias más desalentadoras sobre los devastadores estragos de una práctica ambiental menos responsable. Sin embargo, da la sensación de que cuánto más conocemos sobre las consecuencias del cambio climático, menos importancia le damos. Puede que incluso lleguemos a pecar de sentirlo como algo ajeno a nosotros, como una noticia recurrente, como algo sobre lo que todavía no podemos apreciar las consecuencias.

Actividades en el Día Mundial del Medio Ambiente
La celebración del Día Mundial del Medio Ambiente permite participar de diferentes actividades organizadas tanto por instituciones gubernamentales como otras organizaciones, con la intención de motivar a la gente a tener una actitud más responsable respecto al cuidado y conservación del medio ambiente.

Así, en tu lugar de residencia seguro que puedes encontrar diversas iniciativas ecológicas, como plantaciones de árboles, campañas de reciclaje, limpieza de bosques, exposiciones, documentales, etc.
Desde las escuelas también se aprovecha la celebración de este día para proponer a los alumnos realizar trabajos relacionados con el tema.

Concentraciones callejeras, charlas, talleres…cualquier propuesta es bienvenida para concienciar y acercar un problema que, en ocasiones, se plantea como en una dimensión demasiado alejada de nuestra vida cotidiana.

El 5 de junio, Día Mundial del Medio Ambiente, puede ser un buen momento para hacer entender a la población su papel protagonista y fundamental dentro de la conservación ambiental, del cuidado de la naturaleza y del aprovechamiento de los recursos naturales.

El 5 de junio es un buen día para decir y defender que “yo estoy con la naturaleza”.

Macetas ecológicas con productos reciclados

Si quieres ser una persona ecológica y tener un jardín de lo más original con macetas personalizadas, puedes crear tus propios recipientes con productos reciclados. Aquí encontrarás algunas ideas.

La creatividad no tiene límites y si además la quieres adecuar a tus intereses ecológicos, puedes encontrar diversas propuestas para reutilizar recipientes que te puedan servir como prácticas macetas en las que dar cobijo a tus plantas.

Que la ecología está de moda no es algo nuevo. Mucha gente se plantea tener su propio huerto urbano por este mismo motivo. Pero también hay quien quiere aplicar su pensamiento de reciclaje a todos los aspectos de su vida. La jardinería también es uno de ellos.

Si tienes plantas y flores en tu jardín o terraza, puedes conseguir darle un aspecto muy original y personalizada con macetas ecológicas hechas a partir de productos reciclados. Cada vez son más las empresas que se ocupan de la protección del medio ambiente, ofreciendo productos hechos con materiales reciclados y biodegradables.

Puedes encontrar las típicas macetas fabricadas con productos ecológicos y biodegradables, aunque también puedes echar mano de la imaginación para proveerte de otros artículos que puedan servir como maceteros personalizados.

¿Cómo conseguir macetas ecológicas?
Además de poder acudir a tiendas especializadas en las que adquirir este tipo de macetas, también puedes recurrir a tu inventiva y a esos objetos que guardas por casa sin saber muy bien por qué los sigues conservando.

Algunos de los productos utilizados para fabricar macetas biodegradables proceden de fibras vegetales, como la fibra de coco, que son permeables, sirven como aislante, son resistentes y las puedes encontrar en diferentes tamaños y formas.

Pero también puedes optar por el reciclaje casero. Seguro que encuentras, por algún rincón, un objeto que se adecua perfectamente como recipiente para para tus plantas.
Esa caja metálica de la que nunca has querido deshacerte porque te trae bonitos recuerdos, el envase del café que compraste en un mercado medieval, la garrafa de agua que te vendría muy bien para alojar esa gran planta…

Algunos objetos pueden ser, por sí mismos, atractivos elementos de decoración, aunque también puedes recurrir a tu imaginación y creatividad para adornarlos de una forma muy personal, utilizando diferentes complementos.

Si las manualidades son parte de tus cualidades, encontrarás innumerables propuestas para pintar, adornar y engalanar cualquier recipiente.

Consigue que tu jardín o terraza sea un espacio personalizado, ecológico y lleno de creatividad. Demuestra tu imaginación con diseños originales y exclusivos en las macetas que albergan tus bonitas plantas.

BioCultura Sevilla 2017

BioCultura, “la feria del cambio”, estará en la ciudad de Sevilla del 10 al 12 de marzo de 2017, esperando disfrutar de la exitosa acogida que tuvieron el año pasado. Una Feria de Productos Ecológicos y Consumo Responsable que también visitará las ciudades de Barcelona, Valencia, Madrid y Bilbao.

Biocultura-2017

Por segundo año llega a Sevilla BioCultura, la Feria de Productos Ecológicos y Consumo Responsable que reúne a los principales sectores de la alimentación ecológica, de la higiene, cosmética, textil, medicinas y terapias, el reciclaje, el medioambiente y otras actividades que abogan por la sostenibilidad.

Las tendencias “bio” están de moda y es muy importante aprovechar la concienciación social para promover nuevos hábitos de conducta que promulguen un cambio positivo en la mentalidad y el comportamiento de la sociedad.

BioCultura es uno de estos dinámicos movimientos que fomentan una forma diferente de producción y consumo, con la celebración de esta Feria que, año tras año atrae a un mayor número de participantes.

El lema escogido para este año por BioCultura es “la feria del gran cambio; dale un giro a tu vida”. Un lema en el que no cabe ninguna duda sobre el propósito de tomar conciencia sobre nuestros propios hábitos de conducta, donde realmente reside la verdadera fuerza del cambio.

La ecología no es solo una tendencia, sino también una necesidad para conseguir un mejor aprovechamiento de los recursos naturales, una forma de actuación respetando la naturaleza, con el objetivo de lograr un cambio en la mentalidad del consumidor que ofrezca un beneficio global.

Todas las posibilidades para conseguir un cambio en la forma de entender la economía, la producción y el consumo de alimentos se dan cita en BioCultura, del 10 al 12 de marzo. Según señalan los datos, España es el país, dentro de la UE que mayor superficie destina a la producción ecológica.

Cada vez hay más gente que prefiere los productos ecológicos, lo que beneficia no solo a quienes los consumen, sino también a los productores, al medioambiente y a la economía.

Biocultura-SevillaSi te interesan los productos ecológicos o si quieres obtener más información sobre el sector, no puedes perderte esta interesante Feria.

BioCultura estará en Sevilla el segundo fin de semana de marzo, pero en 2017 también visitará la ciudad de Barcelona durante los días 4,5,6 y 7 de mayo, en Valencia del 29 de septiembre al 1 de octubre, en Madrid estará del 9 al 12 de noviembre y también regresa a la ciudad de Bilbao en octubre de 2018.

En la segunda edición celebrada en Sevilla, habrá más de 250 expositores y se espera la llegada de más de 13.000 visitantes que podrán tener referencias sobre más de 5.000 productos de alimentación, así como de otros sectores de gran interés general como los muebles, la energía, el turismo, la medicina o la juguetería, entre otros.

Berdeago, la feria «más verde»

El primer y segundo fin de semana de febrero, puedes disfrutar de una interesante propuesta en Bizkaia, con Berdeago, la feria vasca de la sostenibilidad medioambiental.

“Más verde” es la traducción de Berdeago, una feria que trata sobre el medioambiente, el consumo responsable y alternativo de la energía y el respeto por la naturaleza, que celebra en 2017 su quinta edición.

Una feria abierta al público en la que los asistentes pueden descubrir las nuevas tendencias ecológicas. La feria está dividida en dos partes; la primera, “Berdeago Energy” se celebra durante los días 3, 4 y 5 de febrero, y tendrá como núcleo central la gestión de residuos, la movilidad sostenible y la eficiencia energética.

Son más de 50 empresas las que participan en esta feria verde, en la que podremos ver coches eléctricos y Smart Cities, se presentarán modos de aislamiento y rehabilitación energética y se tratarán temas como la energía renovable, así como otra serie de conceptos que pueden ayudarnos a cuidar el medioambiente.

La segunda parte de Berdeago, se celebra el siguiente fin de semana, durante los días 10, 11 y 12 de febrero, bajo el título “Berdeago Nature” y donde otras 50 empresas nos invitarán a conocer la vertiente ecológica de áreas como la alimentación, la cosmética, la artesanía o el sector textil, así como la mejor manera de conseguir un hábitat saludable.

Berdeago es una feria que apuesta por la sostenibilidad y la responsabilidad ecológica, ofreciendo además, un completo programa con atractivas charlas de gran interés para el consumidor. Charlas que versan sobre cómo aprender a ahorrar en la factura de la luz, qué beneficios nos aportan los nuevos descubrimientos en medicina natural o cómo podemos prescindir del plástico en nuestra vida cotidiana.

Una entretenida forma de descubrir el concepto de la sostenibilidad y ecología, y cómo aplicarla a nuestra vida para disfrutar de los beneficios propios y comunes.

Todas estas actividades en una feria que ya es todo un referente del sector verde, que tiene lugar en el pabellón de Landako Gunea de Durango, una bonita localidad de Bizkaia que bien merece una visita por su bello patrimonio monumental.

Un encuentro entre profesionales y amantes del sector que va aumentando de visitantes cada año y en su quinta edición, espera seguir creciendo y ganándose el respeto tanto de los expertos como del público en general gracias a la calidad de los servicios ofrecidos.

 

Si te sientes vinculado a la ecología, si quieres saber más sobre sostenibilidad, descubrir nuevos recursos energéticos y aprender importantes recomendaciones que mejoren tu vida, no puedes perderte Berdeago, la feria vasca de la sostenibilidad medioambiental el próximo mes de febrero. Y siente el verde, más verde.

Baccharis halimifolia, la invasora del litoral cantábrico

La planta invasora que presentamos a continuación proviene del Norte de México y el Sureste de Estados Unidos. Allí, esta planta se utiliza como medicinal y como barrera natural, pero en España, ha colonizado el litoral cantábrico y está causando grandes problemas en la flora autóctona. No solo ha invadido el norte de la Península Ibérica, sino que se ha extendido y naturalizado hacia la costa francesa e inglesa.

Copyright Floramedia Database BV Pesetaweg 35 2153 PJ Nieuw Vennep

La planta que presentamos se llama Baccharis halimifolia. Se introdujo en Europa a finales del s.XVII como ornamental. Se ha utilizado con frecuencia en los parques y jardines del litoral galo, ya que posee una flor otoñal muy vistosa.

Es una especie muy resistente a condiciones adversas, muy poco exigente en cuanto a nutrientes. Su lugar de crecimiento óptimo son los suelos húmedos y salinos, lo que le ha permitido invadir zonas con ecosistemas muy singulares como los estuarios, las marismas o los acantilados.

Es un arbusto caducifolio, con una capacidad reproductora muy importante. Cada planta puede producir miles de semillas al año. En España está considerada como una de las 20 especies exóticas invasoras más dañinas.

Esta planta es difícil de eliminar con medios naturales ya que el ganado no la consume por su baja palatabilidad y por la toxicidad de sus hojas.

Para la eliminación de esta planta se utilizan numerosos métodos:

  • En los lugares con suelos poco sensibles se extraen las plantas en su totalidad.
  • En ocasiones, si el entorno lo permite, se utilizan herbicidas como el glifosato.
  • Su mayor problema son las inundaciones por lo que para eliminar esta planta se puede recurrir a una inundación controlada de las zonas invadidas por esta especie.
  • En Australia se han aplicado medidas biológicas para eliminarla, introduciendo insectos que atacan a la especie en cuestión.

 

El hecho de que Baccharis halimifolia se reproduzca en las zonas costeras con ecosistemas singulares de alto valor ecológico, dificulta enormemente su control y erradicación, ya que son hábitats que pueden verse muy afectados por los métodos de control disponibles.

 

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7 consejos para aumentar la biodiversidad en tu jardín

Si queréis aumentar la biodiversidad de vuestro jardín sólo teneis que seguir los consejos que aparecen en este video traducido de Colour your life . ¡Recordad que podéis activar los subtítulos en castellano clicando en el icono correspondiente situado bajo la barra de reproducción!

 

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Uña de gato, la planta invasora de jardines y ecosistemas singulares del litoral mediterráneo

En este artículo presentamos la especie Carpobrotus edulis o mejor conocida como Uña de gato, una planta de origen Africano que se ha extendido por numerosos países de todo el mundo a lo largo del s.XX y debe mantenerse a raya en nuestros jardines.

Carpobrotus

Esta especie proviene de Sudáfrica, es perenne y se reconoce por sus características hojas carnosas y sus grandes y vistosas flores.

Esta planta florece en primavera y verano, aunque en zonas cálidas puede mantener su floración durante todo el año. Su fruto es carnoso y comestible, al igual que sus hojas, que en algunos lugares se comen en ensalada.

Se extiende por los climas cálidos y templados del planeta, si bien puede soportar heladas débiles. Necesita luz directa del sol para florecer, pero en contraposición, no necesita mucha atención y puede crecer en suelos muy pobres con tendencia a salinizarse, por lo que es habitual en jardines rústicos cercanos al mar.

Es rastrera, alcanza poca altura y se expande con facilidad. Suele plantarse en macetas colgantes y puede ser utilizada para cubrir paredes, muros, taludes y suelos. Es una planta que se ha utilizado mucho como ornamental en jardines y terrazas. En su proceso de naturalización ha cubierto acantilados, roquedos y dunas en las playas.

Su carácter expansivo la hace ser invasora, por ello, es recomendable delimitar su crecimiento, podándola en invierno. Si no se cuida este aspecto, puede causar problemas invadiendo lugares adyacentes a donde se ha plantado, amenazando a su vez a las plantas autóctonas.

Para erradicar su expansión se procede a su retirada manual, arrancando una a una cada planta. El uso de herbicidas en su eliminación no es común, ya que se requiere actuar en lugares protegidos en los que los herbicidas podrían afectar a plantas autóctonas cuya conservación es prioritaria.

La especie Carpobrotus edulis está presente en España, sobre todo en la costa mediterránea. Ha sido catalogada como Especie exótica invasora, se recomienda evitar su utilización en cultivos y repoblaciones, y está prohibida su introducción en el medio natural.

 

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Las plantas más fuertes, las autóctonas

Las autóctonas son las plantas que crecen de forma natural en una determinada zona, aunque en jardinería están poco vistas ya que se prefiere las plantas exóticas. Sin embargo, os vamos a dar razones más que suficientes para intentar potenciar el uso de estas plantas, gracias a su resistencia al medio.

Las plantas más fuertes, las autóctonas

Te dejamos 5 argumentos para defender la planta autóctona.

  1. Las plantas autóctonas dan pocos problemas, las plantas originarias de un lugar son las más resistentes a todo y las mejores adaptadas al clima (sequía, suelos, daños, plagas, temperatura…), combinan mejor con el entorno y su mantenimiento es mínimo. Así, resulta fácil tener éxito con ellas, con muy pocos cuidados, perfectas para aquellas personas que les guste la jardinería y que dispongan poco tiempo para dedicarle al jardín. Para evitarse disgustos, compra ejemplares de calidad, con tallos vigorosos y raíces sanas y sueltas, no apelmazadas en el recipiente.
  2. Poseen gran potencial decorativo. Siempre se ha dicho que son menos bellas que las exóticas, sin embargo esto es falsísimo. Pese a que la fama de exuberantes y coloridas se la llevan las exóticas o importadas, no hay que menospreciar el potencial de las autóctonas. Por algo son especies cada vez más utilizadas en jardinería. Sus flores, la mayoría en blanco, azul  amarillo, ofrecen muchas posibilidades para combinar los colores, y su tamaño reducido, con los desarrollas en roseta o pegados al suelo, les confiere un aspecto más original y bello que el de las exóticas. Por ejemplo, las caléndulas, la valeriana roja, el durillo, lirios, lavandas o tomillos.
  3. El abono que no les falte,  sean autóctonas o exóticas, todas las plantas necesitan un abonado periódico, ya que el riego en la época cálida lava la tierra y lo deja carente de nutrientes. Para paliarlo, restituye su fertilidad con nitrógeno, potasio, hierro, fosfato y magnesio. Hay que aumentar el contenido en materia orgánica. Siendo verdad que las autóctonas necesitan menos cantidad de abono que las exóticas.
  4. Crecen muy deprisa,  por su naturaleza, las autóctonas se adaptan enseguida al terreno. A diferencia de las exóticas, no necesitan una adaptación previa al lugar. Pueden tener un tamaño pequeño o un porte bajo, pero es fácil que crezcan muy deprisa y se desarrollen bien el primer año de plantación. Una vez adaptadas, crecerán muy rápido, puesto que son plantas que la mínima ayuda que le des, un riego extra o un abonado, hará que reaccione rápidamente.
  5. Se reproducen con suma facilidad.  En contra de las plantas exóticas, que pocas veces o ninguna vez se reproducen y que es dificil tener nuevas plantas, las autóctonas lo hacen sin ninguna dificultad. De hecho, sin darte cuenta al poco tiempo de tener una de estas plantas, poseerás pequeñas plantulas, que podrás distribuir por el resto del jardín. Logrando gran frondosidad en poco tiempo.

Las plantas más fuertes, las autóctonas

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¿Huerto ecológico o integrado?

En el día a día de nuestro huerto tomamos decisiones sobre qué y cuándo plantar, cómo y cuándo regar, etc. Una de las decisiones que definirá nuestro huerto es si vamos a hacer un cultivo ecológico o integrado. En ambos casos, la sanidad de las cosechas deberá estar garantizada y el control sobre los productos que comemos procedentes de nuestro huerto, también.

 

¿Ecológico o integrado?

#Yosoydeecológico

“Puestos a hacer un huerto, hagámoslo lo más saludable posible y con los mayores beneficios desde el punto de vista medioambiental.”

En un huerto ecológico seguiremos una filosofía de actuaciones utilizando los recursos que nos ofrece la naturaleza en nuestro beneficio y respetando el medio ambiente.

Para poder definir un criterio sobre qué tipo de actuación en un huerto es ecológica o no, utilizaremos como base la legislación vigente. La agricultura ecológica comercial consiste en una convención de reglas fijadas por organismos gubernamentales que regulan el manejo de los cultivos. El cumplimiento de esas reglas garantiza las características de esos cultivos desde el inicio del cultivo hasta su venta para poder denominarlos y venderlos como ecológicos. La normativa que regula la producción ecológica es el Reglamento (CE) 834/2007 y el Reglamento (CE) 889/2008.

Un huerto de producción ecológica tiene tres líneas de actuación básicas:

  • Empleo de plantas y semillas ecológicas.
  • Fertilización con abonos orgánicos de procedencia natural.
  • No utilización de tratamientos fitosanitarios con productos químicos de síntesis durante el crecimiento y cuidado de las plantas.

La defensa de los cultivos en producción ecológica se basa en la idea de que la naturaleza tiene tendencia a buscar el equilibrio y que una afección negativa en nuestras plantas se debe a un desequilibrio en la balanza entre un enemigo de las plantas y su depredador natural.

Nuestra labor consiste en poner en práctica las medidas culturales adecuadas que nos permitan ayudar a lograr esos equilibrios. Por ejemplo, marcos de plantación que permitan una aireación e iluminación de los cultivos adecuada; evitar excesos o defectos en el riego; potenciar la diversificación de cultivos con rotaciones y asociaciones; eliminar de forma manual focos de infección, etc.

Deberemos trabajar en la gestión del huerto conviviendo con plagas y enfermedades, más que combatiéndolas y manteniendo a los enemigos de las plantas en niveles bajos, tolerables. Para ayudarnos, disponemos de los llamados productos fitosanitarios autorizados ecológicos. Son elementos químicos simples como el cobre o el azufre y extractos o modificaciones de productos naturales. Algunos de estos productos tienen plazos de seguridad y no podremos consumir las producciones hasta que hayan cumplido.

La producción ecológica necesita de un buen nivel de conocimiento sobre cultivos y sus necesidades. En ciertos cultivos exigentes en nutrientes, las producciones pueden verse limitadas y, sobre todo, DEBEMOS ASUMIR QUE PODEMOS PERDER LAS PRODUCCIONES Y LOS CULTIVOS A CAUSA DE UNA PLAGA O ENFERMEDAD QUE NO PODAMOS CONTROLAR. Los productos fitosanitarios autorizados en cultivo ecológico tienen sus limitaciones y, en ocasiones, fuertes ataques de los enemigos del huerto pueden hacer que los productos aplicados no los lleguen a controlar y afecten irreversiblemente a las plantas y a sus producciones.

¿Ecológico o integrado?

#Yosoydeintegrado

“Mi huerto estará protegido y atendido con todos los recursos que tengo a mi alcance”

Este tipo de huerto recoge las buenas prácticas de la producción ecológica pero nos permite hacer uso de abonos y fitosanitarios de síntesis.

Las aplicaciones con fitosanitarios se tienen que hacer en tiempo y forma adecuada, siempre que no exista otra alternativa. El cultivo integrado utiliza los métodos de control de la huerta ecológica, pero cuando se presenta algún problema sanitario en las plantas, o intuimos que por las condiciones del entorno podemos esperar problemas (por ejemplo, altas temperaturas junto a lluvias prolongadas) recurre a los fitosanitarios adecuados al cultivo para solucionar el problema y que las producciones lleguen a buen término. Además, permite abonar con fertilizantes de síntesis (abonos NPK) que dan una atención más ajustada a las necesidades de cada cultivo durante el tiempo que éste dure.

LOS PRODUCTOS FITOSANITARIOS DE SÍNTESIS TIENEN UNOS PLAZOS DE SEGURIDAD QUE SE DEBEN CUMPLIR ENTRE LA APLICACIÓN Y LA RECOLECCIÓN Y EN LOS QUE NO PODREMOS RECOGER NUESTRAS PRODUCCIONES. Debemos evitar el uso indiscriminado de fitosanitarios, ya que pueden generar la eliminación de insectos y microorganismos útiles propiciando más desequilibrios que deberemos volver a corregir. Mientras menos aplicaciones y con productos menos agresivos (no todos los fitosanitarios son iguales), mejor para nuestro entorno y para nuestras producciones.

Una vez conocidos los sistemas de producción, podremos escoger. Personalmente, siempre recomiendo la producción ecológica, pero no demonizo la producción integrada, que es más recomendable para aquellos de vosotros que os estáis iniciando. Si se respetan las recomendaciones, ni los abonos ni los fitosanitarios de síntesis son incompatibles con producciones sanas. En cualquier caso, siempre podéis empezar en ecológico y si veis que se os complica la cosa podéis cambiar a integrado.

Jardinería y horticultura orgánicas

En la década de los noventa se pusieron de moda los términos ‘orgánico’,’ecológico’ y ‘biológico’, como expresión de un rechazo hacia los productos obtenidos industrialmente y sin respetar el medio ambiente, y de una tendencia a la búsqueda de un modo de vida más natural, más sano y más respetuoso.

Jardinería y horticultura orgánicas

Durante los primeros años del siglo XX, la utilización de fertilizantes y plaguicidas sintéticos dio lugar a un cambio de valor en la agricultura; la combinación de sentido común y de buena administración que rigió durante siglos en granjas y huertas se perdió para dar paso a la era de la agricultura industrial. La utilización exclusiva de este tipo de productos fue denunciada en los años veinte en Alemania, y en los cuarenta en el Reino Unido. En las últimas décadas, los movimientos ecologistas han tenido una fuerza muy influyente, y han sido capaces de denunciar el abuso hacia el medio ambiente y las graves consecuencias que representa para el hombre, despertando en la conciencia social el interés por todo lo ‘natural’.

Sin embargo, la vuelta a la agricultura orgánica a gran escala es una tarea muy lenta, casi un imposible. La gran cantidad de población existente en la actualidad exige una producción demasiado alta, y la agricultura industrial de nuestros días no está en condiciones de prescindir de fertilizantes químicos y plaguicidas, aunque sií puede usar los que causen un menor daño al medio ambiente.

Además, la falta de respeto con que se ha tratado a la naturaleza durante todo un siglo no permite hacer ‘borrón y cuenta nueva’, pues todos los residuos químicos presentes en los suelos seguirán contaminando la tierra durante un buen número de años.

Jardinería y horticultura orgánicas

El cultivo biológico

Si a gran escala la sociedad no está todavía preparada para devolver a la naturaleza lo que se le ha quitado, lo cierto es que la batalla no se puede dar por perdida. Cualquier cambio social debe, por fuerza, ser un cambio individual. De hecho, en la escala reducida de un jardín, el cultivo orgánico es totalmente posible, ecológicamente perfecto, gratificante, y brinda al aficionado la oportunidad de gozar de nuevo de los sabores originales de los alimentos, evitando muchos de los inconvenientes de los productos obtenidos industrialmente.

El huerto orgánico pude quedar perfectamente integrado en un jardín de tipo silvestre, pero éste también debe tratarse de manera biológica para evitar los efectos de la contaminación sobre las hortalizas. El cultivo biológico debe formar parte de un concepto global de respeto hacia la naturaleza y sus procesos, que incluya todo el entorno que rodea a las personas y su vivienda.

Si deseas ser un jardinero orgánico, sírvete de la naturaleza siempre que te sea posible, pero sin abusar; y utiliza fertilizantes y métodos naturales de control de plagas, incorporando al jardín grandes cantidades de materia vegetal descompuesta. Para ello, debe contar con un depósito para la fabricación de abono.

Jardinería y horticultura orgánicas

El ecosistema, un engranaje perfecto.

El huerto o el jardín propio es una pequeña porción de la naturaleza que nosotros hemos delimitado y en el cual dirigimos en gran medida los procesos que tienen lugar; pero no por ello deja de ser una parte del mundo natural.

El suelo (sustrato físico que sustenta todo el sistema) es una mezcla del mundo orgánico y del inorgánico.

Las bacterias y otros microorganismos lo descomponen y desmenuzan, produciendo pequeñas cantidades de materia orgánica que aprovechan otros organismos de mayor tamaño, como gusanos, insectos, etc.

Las plantas, a su vez, utilizan los elementos químicos de este sustrato para producir materia vegetal y, al mismo tiempo, cuando mueren ( o pierden las hojas), esos elementos químicos vuelven al suelo transformados en compuestos orgánicos que sirven de alimento a los microorganismos. Éstos, junto con las plantas, son también alimento de animales como topos, pájaros, lombrices, caracoles, etc.

En un ecosistema natural todo ser vivo tiene un sentido y todo está en equilibrio. La energía y los elementos químicos pasan de unos organismos a otros y se transforman. Existe un perfecto equilibrio entre la cantidad de elementos químicos disponibles para las plantas y la de los compuestos orgánicos para los microorganismos. Por ello, el hortelano ecológico no utiliza plaguicidas ni fertilizantes químicos que transforman los campos de cultivo en lugares casi desprovistos de vida.

 

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