Cómo solucionar problemas de drenaje

El agua es un elemento básico y fundamental para la vida de las plantas, sin embargo, cuando está presente de forma prolongada en el suelo tras una lluvia, puede llegar a ser un problema si no se va con facilidad.

Canal para drenar el agua

Si el suelo de tu jardín tiene problemas de permeabilidad, deberás resolverlos de inmediato antes de plantar nada, ya que si el agua queda encharcada en el suelo, tardando días en desaparecer, tus plantas morirán por asfixia radical.

Para resolver este problema deberás aplicar alguno de los siguientes procedimientos que te vamos a indicar a continuación, a no ser que decidas crear un jardín pantanoso.

Este problema viene asociado a que la tierra del jardín es demasiado arcillosa o limosa. Existen varias opciones para mejorar el sistema de drenaje del jardín. El más barato y eficaz, consiste en excavar canales con cierta inclinación a zonas de desagüe de aguas, introduciendo en el canal gran cantidad de áridos (rocas, gravas, arena) para que permita una fácil circulación del agua y evitar el encharcamiento de la zona.

Otra forma, es introducir en los canales tuberías de plástico perforadas para que el agua penetre en ellas y discurra rápidamente evacuando toda el agua del jardín, de una forma muy rápida.

Para aquellos jardines que sean muy extensos y llanos, se debe actuar construyendo un sistema de drenaje, como anteriormente hemos citado, interconectados entre sí en forma de ‘espina de pescado’, creando un canal principal al que se le unen los brazos secundarios en un ángulo de 60º a favor de la pendiente, reuniendo toda el agua en algún pozo ciego, estanque o balsa, para su posterior extracción mediante bomba de achique a un sistema municipal de alcantarillado.

Topiaria: El arte de dar forma

Llamamos topiaria al arte de podar setos y plantas. La poda se convierte en arte, teniendo en cuenta que estamos formando figuras, bien sean rectangulares, redondeadas o incluso escultóricas.

Bolas de boj recortadas

El otoño trae consigo la pérdida foliar en árboles y arbustos de hoja caduca y a la par se presenta como la mejor época para dar forma o mantener la silueta del resto de plantas de hoja perenne. La práctica de la topiaria se reanuda cuando el calor remite en los menguantes días otoñales.

En la historia de la jardinería el arte topiario es recurrente y, si bien, ya puede ser contemplado en los jardines de la Roma imperial, su mayor apogeo es alcanzado gracias a la obra francesa de Versalles.  El mundo está bañado de jardines que cuentan con setos formados a voluntad del jardinero.

Usos

El uso de setos es apropiado para distribuir las zonas del jardín, como barrera visual o acústica. En general, podemos decir que hacemos uso de la técnica topiaria para crear barreras arquitectónicas.

Especies

El uso de especies en topiaria es abundante dependiendo de la zona, el clima, el lugar o la forma que deseamos obtener. Encontramos setos de: ciprés (Cupressus sempervirens), boj (Buxus sempervirens), Prunus laurocerasus, Cupressocyparis leylandii, Ligustrum, arizónicas (Cupressus arizonica), romero (Rosmarinus officinalis) e incluso hiedras (Hedera helix), entre otros.

Jardín barroco francés

¿Cómo dar forma a un seto?

El hábil jardinero profesional no precisa de guías para mantener las formas de los setos que no requieren demasiada precisión.

Es muy fácil podar un seto con las herramientas recortasetos eléctricas o de gasolina, también se puede hacer uso de tijeras recortasetos, pero éstas requieren más esfuerzo y dedicación.

En cuanto a las formas, existen diversas técnicas y trucos. Si por ejemplo queremos obtener una figura de un animal, lo más práctico es crear o adquirir un molde para poder realizar dicha creación. Para formas redondeadas, cuadradas o rectangulares puede servir hacer uso de cuerdas o tablas debidamente fijadas para que podamos realizar una forma lo más perfecta posible.

En el arte de la topiaria cuenta mucho la destreza, la habilidad y la imaginación del jardinero. No hay que olvidar que, una obra de jardinería topiaria bien mantenida puede permanecer viva durante décadas.

 

 

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La influencia del clima (y2)

Tras conocer los factores que afectan a nuestro jardín en el capítulo anterior, te damos a conocer los otros factores restantes que quedan para que sepas como poder combatir y mejorar tu jardín para que las plantas que plantes tengan unas condiciones óptimas y luzcan un aspecto bonito y saludable. 

Hostas, adaptadas a suelos encharcados

Si no viste el anterior artículo pincha aquí para verlo: La influencia del clima (1)

El calor y la humedad:

Las temperaturas altas y la exposición directa al sol puede llegar a ser muy perjudiciales, sobretodo, cuando la humedad del suelo es baja. El exceso de calor produce el reblandecimiento de la planta, el abrasamiento de las hojas y su posterior marchitamiento en las plantas debido a la deshidratación de sus células. En estas condiciones, hay que tratar al suelo para mejorarlo, estimulando a retención de agua, aportando materia orgánica y arcillas y elegir especies de plantas que toleren condiciones secas, cálidas y soleadas.

Otra de las medidas con la que puedes optar es poner mallas de sombreo, sobre todo en terrazas, como una pérgola o un toldo.

 

La lluvia:

La lluvia es esencial para la supervivencia de todas las plantas, ésta hace que la planta mantenga el follaje limpio de polvo y otros sedimentos, que de otra forma acabarían con ella, por falta de luz. Pero un exceso de lluvia puede ser muy problemático, porque esto conduce a un suelo encharcado, en el cual las raíces no pueden respirar y se asfixian ya que todos los poros del suelo se encuentran ocupados de agua. Además disuelve los nutrientes del suelo, dificultando el crecimiento adecuado de las plantas. Así que las raíces pueden asfixiarse y morir por un exceso de agua durante un largo periodo.

Para que esto no ocurra, un suelo con tendencia a encharcarse se puede mejorar añadiendo materia orgánica y gravas o, en casos extremos, instalando un sistema de drenaje, que consta de una zanja en pendiente a zonas de desagüe rellena de arena o gravas en las zonas de encharcamiento.

Son muy pocas las plantas que pueden arraigar bien en lugares permanentemente inundados, aunque hay algunas plantas como las plantas de riveras o de lugares pantanosos  que soportan los suelos encharcados, por lo que se puede optar por poner plantas de estas características.

 

Anterior artículo: La influencia del clima (1)

La influencia del clima (1)

La temperatura, las lluvias, la humedad y el viento son los factores más importantes que condicionan nuestro jardín y ejercen una gran influencia sobre las plantas y el terreno, actuando de manera individual o combinadas. Por eso a la hora de planificar un jardín habrá que estudiar estos factores para que nuestro jardín sea mucho más fácil cuidar y tener un aspecto mas saludable de las plantas con los mínimos cuidados.

Jardín mediterráneo, adaptado a la sequía y a los vientos salinos

Los jardines se deben componer de plantas resistentes y capaces de soportar las inclemencias meteorológicas, por eso es mejor elegir especies autóctonas o de climas parecidos, para que puedan soportar todas estos factores que harán que nuestras plantas luzcan sanas, sin apenas cuidados. Ya que si una planta no esta adaptada, tendremos que hacer mil y un milagros para que luzca bonita, suponiendo entonces un gran esfuerzo con apenas resultados.

El frío:

las heladas pueden deteriorar la parte superior de la planta o  los brotes jovenes que aun no están debidamente preparados para soportar las bajas temperaturas, lo que hace que las plantas se enegrezcan. Hay algunas plantas que en maceta son más delicadas que en tierra, ya que las raíces están más expuestas al frío. Por eso se clasifican las plantas por su capacidad de resistir las heladas en:

  • Resistentes: Plantas que soportan el frío, por lo que no requieren ninguna protección en invierno.
  • Semirresistentes: Plantas que pueden soportar algo de frío, que para que pueda sobrevivir al invierno, habrá que protegerlas en invierno, bien tapándolas o metiéndolas en una zona cubierta.
  • Delicadas: Plantas que se dañan o mueren por la simple bajada de temperaturas o por la escarcha. Por lo que necesitan estar en cubierto o en el interior de las casas, para soportar el invierno.

 

El viento:

El viento moderado ayuda a reducir la humedad, mantiene a raya a muchas enfermedades y contribuye a dispersar y polinizar muchas plantas. Sin embargo, los fuertes vientos pueden dañar a las plantas que no estén bien adapatadas a los fuertes vientos, arrasando el follaje, flores, alterar el crecimiento, quebrar ramas o incluso arrancarlas, además de desecar el suelo.

Si esto no es poco, deberemos también saber, que si nos encontramos en una zona costera los vientos están cargados de sal, con lo que sino son plantas adaptadas a la salinidad se quemarán pudiendo entonces hasta morir por exceso de sal.

En estas condiciones el cultivo de plantas se hace muy difícil, ya que las practicas culturales se hacen complicadas y las plantas producen menos flores y frutos. Por eso , es aconsejable plantar una barrera permeable viva o artificial, para que reduzca el paso del viento al menos un 50%. ( Nunca un 100%).

 Segunda parte: La influencia del clima (y2)

Un jardín en sombra

Normalmente un jardín con poca luz, es un gran problema, ya que muchas de las plantas que nos gustan son plantas de sol. Sin embargo, esto no quiere decir que no podamos tener un jardín igual de exuberante que uno con más iluminación. Por eso te dejamos algunas referencias para poder tener un jardín bello a la sombra.

Banco de piedra a la sombra

Los jardines umbríos son difíciles de tratar, pero podemos hacer un jardín atractivo. Para ello debemos evitar colocar árboles grandes que nos quiten la poca luz que recibimos. Si en el jardín ya poseemos algún ejemplar, tendremos que adaptarlo y plantar en sus pies plantas adaptadas a vivir a la sombra de los árboles.

Dado que son pocas las plantas anuales que florecen a la sombra, es mejor escoger arbustos perennes que crezcan en lugares umbríos. Plántalos en grupos atractivos para que se expandan formando una exuberante alfombra.

Pon los arbustos más altos y perennes hacia el fondo de los arriates, y use trepadoras como la madreselva o la hiedra  para cubrir las pareces y vallas que se encuentran a la sombra.

Poda y aclara los árboles grandes para que se filtre la luz del sol, y así ganar en luminosidad.

Busque la forma lo más atractiva posible de ganar sitio, ampliando los caminos o claros, para así, ganar luz, pudiendo entonces plantar plantas que crecen a la sombra como el lirio de los valles, el tártago, el perejil o la menta, que crecerán sin ningún problema en estas zonas sombreadas.

 

Aquí una lista de algunas plantas aptas para los jardines en sombra:

Árboles:

Arbustos:

Trepadoras:

Vivaces:

Plantas tapizantes:

El reino andaluz de los Geranios

El geranio se presenta como una de las opciones más sencillas para llenar de color cualquier espacio soleado.

Flor de geranio

Los Geranios (Pelargonium) son conocidos en la península Ibérica por su protagonismo en los hermosos patios andaluces, aunque también son muy usados como arriates en zonas urbanas.

Entre las muchas especies existentes, las más cultivadas y comercializadas en los viveros nacionales son las que vulgarmente llamamos geranio y gitanilla.

Desde el comienzo de la primavera y durante todo el verano se comercializan numerosas variedades cuya característica principal es la floración en umbelas redondeadas, de vivos colores, donde destacan principalmente el blanco, rojo, rosado y bicolor.

Esos geranios de los patios andaluces colgados a seis o más metros de altura nos hacen pensar en cómo son regados. La paciencia y el amor al arte alimentan el trabajo de los propietarios que hacen uso de técnicas ancestrales para mantener sanos y cuidados sus coloridos jardines domésticos, todo ello sumado a una caña larga con un vaso en la punta.

El geranio o la gitanilla

Las hojas del llamado vulgarmente geranio (Pelargonium x.Domesticum y Pelargonium Grandiflorum) son  dentadas lobuladas y posee grandes flores de diversos colores. Es apropiado para ser usado en maceta o en plantaciones como flor de temporada en arriates o parterres. Es famoso también su uso en jardineras para dar color a pequeños patios.

La especie que conocemos como gitanilla (Pelargonium Peltatum) se distingue por sus largas ramas que la hacen muy apropiada para colocar en recipientes colgados, bien sea en ventanas (macetas o jardineras) o cestas.

Entre otras muchas especies existe un geranio aromático (Pelargonium Odorantissimum) más indicado como planta de interior.

Maceta con geranio

Cuidados

El geranio es una planta muy generosa que agradece buena tierra abonada frecuentemente y que requiere un riego moderado. Para mantener la planta lozana hay que ir eliminando las hojas secas y las flores marchitas. El geranio es sensible a la mosca blanca, a prevenir con un insecticida sistémico apropiado. En zonas continentales es importante protegerlos del frío, ya que las heladas invernales son letales.

La multiplicación del geranio es muy sencilla: por esqueje, desde primavera hasta el otoño.

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Grandes ejemplares en el jardín: las coníferas y palmáceas (y 2)

En este último artículo sobre los grandes ejemplares en el jardín, os acercamos a las coníferas y a las plameras, que como muchos otros árboles, también alcanzan tamaños bastante grandes y crean bellos contrastes en el jardín.

Palmeras en un jardín

Antes que nada no olvides como  plantar los árboles del anterior artículo: Grandes ejemplares en el jardín: los árboles (1)

Su gran variedad de formas y coloridos junto a su follaje perenne, hacen de las coníferas unas de las más apreciadas plantas ornamentales para el jardín.

Dada su gran variedad, para calcular la distancia de plantación en las coníferas, deberá conocerse con exactitud los tamaños que alcanzan. Para proceder a la plantación, una vez libre de la maceta en su caso, o directamente en caso de que venga servida en cepellón, colocar la planta en el hoyo efectuado, cubrir con tierra suelta y apretarla creando una pequeña cubeta que facilite el riego a través del cepellón.

Regar a partir de marzo a menudo y copiosamente, aunque haya llovido. En períodos seco regar el follaje con agua pulverizada por las tardes.

Las palmeras clásicas, tipo Phoenix, se sitúan aisladas o bordeando una alameda o paseo. Las de menor porte, como el Chamaerops, se prestan a pequeños grupos compuestos por ejemplares de distinta altura, dando en su conjunto un aspecto muy decorativo.

Dado su lento desarrollo, los ejemplares de palmáceas aptos para colocar en el jardín son ya adultos y se suministran con un cepellón bastante formado apto para plantarse directamente sin operación previa. Conviene ayudar con un tutor o sujeciones aéreas para evitar que caiga antes de conseguir un buen asentamiento.

Dada su rusticidad no necesitan de cuidados especiales para su mantenimiento, adaptándose con facilidad a todo tipo de terrenos.

Otros enlaces anteriores:

Grandes ejemplares en el jardín: los árboles (1)

Grandes ejemplares en el jardín: los árboles (1)

Los árboles tienen una gran diversidad de formas y colores que permiten una utilización muy variada. La mayoría son de hoja caduca, aunque existen algunos de follaje persistente como algunas Acacias, Ficus, Eucalyptus,…

Grandes ejemplares en el jardín (1)

Un árbol necesita de un espacio bastante importante para adquirir su desarrollo normal, por lo que deberán ser plantados – según su desarrollo final, que varía de acuerdo con su porte (piramidal, llorón o de copa ancha)- entre 5 a10 m de distancia de la casa o de otro árbol.

Los árboles servidos a raíz desnuda deberán tener éstas ligeramente recortadas, así como sus ramas. En general se suprime un tercio o la mitad de la vegetación del año anterior.

Antes de la plantación deberemos fijar sólidamente un tutor. A continuación se coloca el árbol de forma que su cuello (nacimiento de las raíces) se encentre ligeramente por debajo del nivel del suelo, aprisionando bien la tierra. Atar el tronco al tutor sin acercarlo demasiado y regar copiosamente.

Cuando el árbol se sirve en cepellón, el tutor no puede colocarse verticalmente, siendo necesario entonces hacerlo en forma oblicua como en el caso de las coníferas.

Incorporar elementos decorativos en el jardín

A la hora de terminar un jardín, además de la elección de las plantas para el jardín que mejor se adaptan y las que mejor armonizan con la forma y estilo de la casa, sin olvidarnos del gusto personal, es importante tener en cuenta la posibilidad de incorporar elementos ornamentales.

Estatua frente a un Astibe

Los elementos ornamentales ayudan a acentuar el estilo y la atmósfera del jardín. A pesar de que cuya función sea la de adornar y embellecer nuestro jardín, estos elementos también pueden sernos funcionales: los bancos, asientos de piedra, de madera o hierro, las farolas pueden ser interesantes focos que atraen la atención, y no solo por su belleza, sino por su funcionalidad.

Los elementos se pueden colocar en una zona semioculta, entre las plantas, para dar un efecto sorpresa o por el contrario, que donde este situado el jardín gire alrededor suyo, como una fuente, una escultura o un reloj de sol.

A pesar de la complejidad que nos pueda traer a la hora de colocar un elemento decorativo, muchas veces el mejor emplazamiento es obvio, pero en otras casos es difícil de determinar, para ello es mejor hacer fotos del jardín y mediante programas informáticos o con recortables se puede uno ver las posibilidades, viendo mejor  los efectos y vistas deseados.

Evita a toda costa incorporar demasiados elementos en un mismo jardín, ya que esto puede recargarlo en exceso. En un jardín pequeño un sólo elemento es suficiente para adornar todo el jardín, y más si es grande.

Cuando coloques elementos decorativos de aspecto clásico, queda muy bien decorarlos plantando hiedra enana para acompañar estos elementos, dándole un aspecto más envejecido y consolidado.

10 soluciones para que tu jardín parezca más grande.

Cuando empezamos a crear nuestro jardín, podemos creer que no es lo suficiente grande, que apenas lucirá, pero  siguiendo estos 10 magníficos trucos, podemos demostrarte que a pesar de tener un espacio pequeño, se puede dar la sensación de amplitud, engañando a la vista y aumentando el espacio.

10 soluciones para que tu jardín parezca mas grande

Antes que nada es plantearnos un objetivo, el cual será que tu jardín aparente ser  mas grande de lo que es en realidad. Para ello habrá que realizar una correcta planificación del espacio que tenemos disponible aprovechándolo al máximo.

Para ello será necesario que trabajes sobre un plano del terreno, dibujando los posibles elementos que quieras tener y los que ya existan como la casa, la piscina, la barbacoa, etc.  De esta manera, podrás ver del espacio que realmente queda para poder actuar sobre el y cuál es la manera mejor de distribuir todos los elementos.

  1. Para que tu jardín parezca más grande es muy importante que la zona central quede libre. De este modo, habrá más espacio para disfrutar, así que olvídate de poner la piscina en medio, ni la mesa y por supuesto un árbol. Ya que todos estos elementos obstruirán las vistas hacia el jardín reduciendo el espacio considerablemente.
  2. Trata de concentrar todas las plantas a ambos lados del jardín. Trata de imitar algo natural, nada de setos altos y rectos, sino algo sinuoso con arbustos al fondo y plantas herbáceas por delante de estos. Otro punto importante es buscar especies de follaje claro que dan sensación de amplitud.
  3. No plantes bajo ninguna circunstancia arbustos o árboles grandes. Ya que estos quitarán todo el espacio disponible. Lo mejor es emplear plantas trepadoras para cerrar las vistas a los vecinos y si posees grandes vistas, sin obstáculos en medio, aprovéchalas, no las tapes, así tu jardín se potenciará mucho más.
  4. Busca árboles caducifolios de porte medio como los arces, prunus o cerezos o árboles y arbustos perennes medianos como los aligustres, laureles o fotinias. Las confieras enanas y los arbustos de crecimiento lentos son perfectos para este tipo de jardín (boj, piceas, rododendros, cotoneaster…)
  5. Planta las especies con hojas y colores calidos cerca de la casa, mientras que las plantas mas alejadas deberán ser de colores fríos para potenciar la profundidad.
  6. La mejor forma de crear sensación es dividir la superficie en ambientes de distinto tipo. Así un jardín nos parecerá mayor si no se ve entero de un solo vistazo. Para ello usa setos bajos o celosías como elementos divisorios. Recuerda que no han de superar el metro de altura bajo ningún caso.
  7. Cada zona ha de tener un elemento propio, como la zona de estar, un bonito cenador, una fuente, un patio con una mesa y unas sillas, etc.
  8. Haz caminos sinuosos y estrechos, para unir las diferentes zonas, basta con que puedan pasear dos personas ( entre 1 y 1.2 metros de anchura). Los caminos sinuosos dan sensación de profundidad, ya que no puedes ver donde acaban con lo que invitan a seguir andando para descubrir lo que hay en el punto final.
  9. Los macizos han de tener formas curvas y caprichosas, evita las formas rectas e intenta que sean al menos de 80 a 100 cm de anchura para poder cultivar un degrade de alturas de colores.
  10. Aprende a combinar los colores, ya que con los colores de las plantas se obtiene el mejor resultado para engañar a la vista. Los colores blanco, verde y gris son la combinación clásica, evita entonces meter colores llamativos como el rojo, el naranja o el amarillo, pues estos llaman la atención acercándonos aquello que esta lejos. Por ultimo recordarte que cuanto menos colores tenga, más resaltara tu jardín.