Cómo decorar tu mesa de jardín

Para crear un ambiente acorde a la decoración de tu jardín o de tu casa, puedes utilizar diferentes elementos que mejor vayan con tu estilo y personalidad.

La decoración de la mesa de tu jardín puede ser clave para que el espacio adquiera el estilo que deseas conseguir. Puede ser el elemento principal de una estancia y tanto recargarlo, como dejarlo demasiado desierto, puede estropear el efecto final.

Para saber cómo debes decorar tu mesa de jardín, existen diferentes factores a tener en cuenta. Recuerda que en el término medio está la virtud y que no es recomendable pecar ni por exceso ni por defecto.

También piensa que se trata de mobiliario práctico, por lo que de nada sirve sobrecargarla de objetos que te impidan utilizarla.

En ocasiones, se pone todo el empeño en buscar los elementos decorativos para las estancias de interior, descuidando un poco los espacios exteriores.

Qué hay que tener en cuenta para decorar la mesa de tu jardín de la mejor manera:

1.Materiales para el exterior
Tanto el mobiliario como todos los elementos decorativos que elijas, tienen que ser de un material apto para estar a la intemperie. El aire, la lluvia y los rayos del sol pueden estropearlos con facilidad.
Los materiales más recomendables para los muebles y elementos de exterior son el aluminio y el mimbre. También lo son el plástico, el hierro, el acero y la madera, aunque deberías saber qué tratamientos necesitan para que no se vean afectados por la humedad y otros agentes climáticos.

2.Espacio disponible
Dependiendo del espacio que tengas, pondrás más o menos muebles. Del mismo modo, el tamaño de los mismos también variará y, por consiguiente, los elementos que elijas para decorarlo tienen que ir en función de ese tamaño. Si quieres poner un centro foral, es lógico que sea acorde al tamaño de la mesa.

Además, también puedes buscar elementos decorativos que sean compatibles con los demás utensilios. Es decir, los platos, vasos y cubiertos pueden compartir el espacio con un jarrón que, si es demasiado grande, tienes que retirar cada vez que quieras sentarte a comer.

3.Estilo
A veces, los contrastes pueden ser una buena elección, aunque no siempre casan bien. Si el estilo de tu terraza es rústico, quizás poner elementos decorativos excesivamente vanguardistas no resulta muy apropiado.

Hay quien se rige únicamente por lo que marcan las nuevas tendencias. En cualquier revista de decoración o en la Red, encontrarás las ideas y recomendaciones que apuntan los diseñadores. Aunque también puedes seguir tu instinto para crear el ambiente que más te guste.

4.Motivo
Hay que tener en cuenta el motivo por el que quieres decorar tu mesa de jardín. Como decíamos antes, si es una mesa que utilizas habitualmente, resultará bastante molesto que tengas que quitar todo lo que hay encima, cada vez que te sientes a desayunar, comer o cenar.

Si se trata de un evento especial, puedes esmerarte un poco más en la decoración. Prestas más atención al material y color del mantel, de las servilletas, de los platos, la cubertería… Puedes incluso recargar un poco más la mesa porque se trata de una celebración o acontecimiento con el que quieres impresionar a tus invitados.

Pero si lo que buscas es crear un espacio íntimo, en el que colocar algunos elementos que queden bonitos y que no molesten, pues es más de uso diario, tendrás que tener en cuenta la practicidad.

Puedes decorar tu mesa de jardín de la manera que quieras, para darle ese toque personal y único.

¿Quieres tener columpios en tu jardín?

Según el espacio que tengas en tu jardín, puedes tener un columpio más o menos grande. El presupuesto de que dispongas no siempre es un problema, ya que también puedes crear uno tú mismo.

Si tienes un jardín o un terreno en casa, y también tienes hijos, seguramente querrás también tener un columpio.

Dependiendo del espacio que dispongas, te puedes plantear crear algo parecido a un parque temático, aunque un sencillo balancín puede ser suficiente para que los niños pasen horas disfrutando al aire libre.

En algunas ocasiones, el presupuesto disponible resulta un impedimento para hacer realidad nuestros objetivos. Sin embargo, con un poco de maña, algunos elementos y prácticos consejos, tú también puedes diseñar tu propio columpio.

Queremos echarte una mano proporcionándote sugerentes ideas, acompañadas de enlaces con tutoriales donde podrás descubrir cómo crear un columpio para tu casa.

En tiendas de juguetería y jardinería también encontrarás atractivos y prácticos modelos que puedes llevarte ya montados, pero queremos poner a prueba tu habilidad.

Columpio de madera
Si quieres tener un sencillo columpio de madera, solo tienes que seguir este tutorial. Necesitas unos tablones, unas pocas cuentas de madera, una cuerda tranzada y anillos de metal.

Uno de los objetos a los que se le puede sacar un gran partido en decoración es el palet. Un elemento tan sencillo y práctico como es el palet, esconde innumerables posibilidades. Entre ellas está la de convertirse en un recurrente columpio. Es una forma de reciclar, de no gastar mucho dinero y de crear un espacio personalizado.

Con los palets también puedes confeccionar mesas de centro u otros elementos decorativos para crear un conjunto de lo más original.

Los columpios se relacionan siempre con la infancia, aunque también pueden ser elementos muy útiles para los adultos, convirtiéndose en cómodos asientos para descansar y relajarse al aire libre.

Columpios de interior
Estamos hablando de columpios para jardín, aunque también existe la opción de colocarlo en el interior de la casa. Un asiento colgante puede ser un lugar ideal para pasar las horas leyendo un libro o para hacer una reconfortante siesta.

Puedes optar por diferentes formas y tamaños, utilizando distintos materiales, para colocar en tu dormitorio, en el salón o en la habitación de los más pequeños, para instalar un práctico balancín.

Además, las nuevas tendencias de decoración señalan el columpio colgante como uno de los elementos que está más de moda.

Lo más habitual es encontrar los típicos asientos con forma de huevo, aunque también puedes ver una simple balda de madera, cosida a dos cuerdas que están ancladas al techo, al más puro estilo de “Heidi”.

También lo puedes crear con cuerdas y tela para construir una cómoda hamaca. Atada a dos árboles puede ser el mejor lugar para hacer la siesta estival a la sombra, aunque también puede ser un objeto de mucha diversión.

Columpios anclados al suelo
Si lo que quieres es tener un columpio anclado al suelo, también encontrarás tutoriales en la red que te pueden indicar los pasos a seguir. Un gran neumático, dos troncos de madera o un tramo de escalera se pueden convertir en divertidos columpios. Aunque en el caso de querer un elemento más elaborado, es recomendable contar con la ayuda de profesionales, para conseguir un anclaje seguro.

Gana espacio con los jardines verticales

Los jardines verticales son construcciones que se pueden colocar tanto en interior como en el exterior, para aprovechar al máximo el espacio y conseguir una arquitectura de lo más natural.

Decorar muros y paredes con plantas y flores no es algo nuevo, aunque sí parece que cada vez está más de moda. Posiblemente se deba a la implicación, cada vez mayor, de la gente por construir espacios verdes en su vivienda.

Tener una zona ajardinada e incluso un huerto ya no está limitado exclusivamente a quienes tienen un gran terreno o parcela. Como ya hemos hablado en otras ocasiones, tener un huerto urbano es una tendencia muy propagada.

Si no tienes mucho espacio en tu casa pero quieres disponer de un rincón verde en el que cultivar tus plantas, puedes recurrir a los jardines verticales.

Cómo construir un jardín vertical
Crear un jardín vertical no es excesivamente complicado, aunque sí es recomendable conocer ciertas técnicas para sacar el máximo partido a tu construcción, evitar problemas y conseguir un resultado óptimo.

Para empezar, es necesario conocer el tipo de plantas que queremos utilizar. No todas las plantas tienen la misma facilidad para crecer y desarrollarse de manera suspendida.

Así pues, es recomendable que prepares un diseño de tu jardín vertical: qué colores quieres que predominen, si quieres plantas que puedan formar un mosaico o que sobresalgan más de la pared, etc.
También tendrás que considerar su ubicación para saber qué tipo de plantas irán mejor, según la luz solar que reciba la zona donde quieres instalar tu jardín vertical.

Otro aspecto a tener en cuenta es el tipo de sustrato y nutriente que tienes que utilizar.
Como en cualquier otro jardín, también tendrás que controlar las posibles plagas y la mejor forma de regadío.

Los jardines verticales precisan de unas herramientas específicas, empezando por el elemento que va a soportar las plantas. Hay muros portantes que están creados especialmente para colocarlos sobre una fachada, sobre una pared de hormigón, de ladrillo, etc.

Sería interesante que pudieras contactar con alguna empresa especializada en paisajismo para que te diera los consejos más adecuados. Puedes tener alguna idea fantástica en tu cabeza que, al hacerla realidad resulta mucho menos práctica o estética de lo que habías imaginado. Del mismo modo, pueden surgir problemas con los que no contabas porque no tenías todos los datos necesarios para hacer un proyecto fiable.

Beneficios de tener un jardín vertical
Obviamente, uno de los principales beneficios de tener un jardín vertical es el aprovechamiento del espacio. Si no tienes terreno o tu espacio es demasiado pequeño para ocuparlo con plantas por el suelo, el poder colocarlo de forma vertical te aporta todos los beneficios de tener un jardín sin que por ello reduzcas tu suelo pisable.

Pero además, existen otros muchos beneficios que quizás te pueden animar a crear tu propio jardín vertical.

Tiene beneficios climáticos, ya que con la producción de oxígeno las plantas filtran hasta el 85% del aire, además de que es un refrigerador natural. Te puede ayudar a protegerte de la radiación solar y refrescará la pared sobre la que hayas construido tu jardín.

Por otro lado, los estudios realizados sobre los jardines verticales también certifican que las plantas en las paredes funcionan como aislantes naturales. Aislantes no solo térmicos, sino también sonoro.

Asimismo, los expertos también aseguran que poder disfrutar de jardines y espacios verdes en casa, influye positivamente en el estado anímico de las personas.

Si vives en un piso en la ciudad y no tienes mucho espacio, tener un jardín vertical es una excelente opción para cultivar tus propias plantas. Encontrarás profesionales que te ayudarán a resolver todas tus dudas y a aportarte interesantes ideas de construcción.

Ideas para maceteros caseros

Si te gustan las manualidades y la jardinería, puedes confeccionar auténticas obras de arte para decorar tu jardín, de una manera práctica y económica.

¿Quieres tener un jardín o terraza de lo más original? En las tiendas de jardinería encontrarás una gran variedad de maceteros. Más grandes, más pequeños, redondos o cuadrados, de plástico, madera o greda. También encontrarás de diferentes colores para que elijas el que más te guste.

Pero, si eres una persona habilidosa y creativa, quizás te apetezca confeccionar tus propios maceteros. Así tendrás unos diseños exclusivos y personalizados, sin olvidar que también puedes hacer una importante labor de reciclaje.

En el objeto más cotidiano puedes encontrar un posible macetero. Antes de deshacerte de ese utensilio al que le tienes especial cariño, pero al que no le encuentras utilidad, piensa si no te podría servir como recipiente para tus macetas.

Puedes reutilizar incluso tu ropa antigua. Con una camiseta vieja puedes confeccionar un cuelga macetas. Solo tienes que seguir estos sencillos pasos y podrás hacer un macetero colgante casero y tan original como tu imaginación te brinde.

Seguro que habrás visto los envases de plástico reutilizados como maceteros. También es una forma muy práctica de reciclar. Además, con los envases también puedes poner a trabajar tu creatividad. No tienes por qué conformarte con cortar una botella por la mitad para que te sirva de recipiente. También puedes recortar el plástico para darle la forma que quieras y pintarlo de mil colores. Aquí verás unas sugerentes ideas para tus maceteros caseros con botellas de plástico.

Manualidades con diferentes materiales
Además de las recurrentes botellas de plástico, también tienes otros muchos materiales que puedes emplear para crear tus maceteros caseros.

Algunas ideas requieren cierta habilidad con las manos, aunque siguiendo los pasos de los tutoriales que aparecen en la red, puede resultar mucho más sencillo.
No te preocupes si no te sale como el original, puede que te salga incluso mejor. O con tu toque personal que lo hace completamente diferente a los demás.

Con goma eva y alambre
Un macetero muy original y bonito es el que se hace con goma eva y alambre, para darle la forma de un triciclo.
Tiene cierta laboriosidad, pero tienes un práctico tutorial que puedes seguir para completar todos los pasos. Además de práctico, este macetero resulta muy decorativo. Puedes utilizar los colores que más te gusten o los que mejor vayan con el estilo de tu terraza o jardín.

Con baldosas
Si te han sobrado unas baldosas que llevas guardando en el trastero desde la última reforma, puedes sacarle provecho.
Con este vídeo verás la forma de utilizarlas para crear un bonito macetero. Solo necesitas los materiales adecuados para pegarlas y dejarlas secar. Luego podrás colocar la tierra y la planta que quieras dentro.

Con yeso y piedras
El resultado de estos maceteros puede ser espectacular. Con este vídeo aprenderás a cómo preparar el yeso y qué otros materiales necesitas para decorar la maceta. A partir de ahí, puedes emplear tus propios recursos para dar rienda suelta a tu imaginación.

Sobre el yeso puedes aplicar piedras naturales o piezas de cerámica para hacer bonitos mosaicos.

Oculta las tuberías cubriéndolas con plantas

Si en tu jardín o terraza hay una vieja tubería que molesta o rompe la estética del lugar, puedes utilizar las plantas como elemento para disimularlas y ocultarlas, de una manera práctica y original

Aunque las tuberías vayan normalmente por detrás de los tabiques y no suelen estar a la vista, en algunos casos puede que tengamos que vivir con un trozo de tubería saliendo de la pared, lo que rompe la estética de la estancia.

Antes de meterte en una costosa y molesta obra para esconder las tuberías, puedes optar por prácticas sugerencias que además pueden darle a tu espacio un toque de creatividad único y muy original.

Si navegas por la Red o si tienes un amigo mañoso y creativo, es posible que encuentres diferentes opciones que pueden resultar de lo más originales y personalizadas. En algunos casos, puedes encontrarte con ideas que a la originalidad tienes que sumar un elevado coste económico, que quizás no te compensa.

Pero, nuestras amigas las plantas pueden, además de darnos un aroma y colorido fantástico en nuestra estancia, también pueden tener la solución más cómoda y práctica para ocultar la tubería.

¿Cómo ocultar la tubería con plantas?
Puedes utilizar una planta trepadora que, conforme vaya creciendo, irá cubriendo la tubería. Coloca la maceta y ves tranzando las hojas alrededor de los tubos. Es una solución efectiva aunque algo más lenta, pues según las dimensiones de la tubería y de la rapidez de crecimiento de la planta, tendrás que tener más o menos dosis de paciencia, pero paciencia en todo caso.

También puedes adornar la tubería de forma que simule ser el tronco de un árbol. Hay incluso papel adhesivo que simula la textura de madera o similar, con el que puedes envolver todo el tubo. Luego colocas en la parte de arriba una maceta y creerás que tienes una palmera.

La propia tubería se puede convertir en un interesante estante para colocar tus macetas. Puedes comprar pintura especial para cubrirlas de un color llamativo y sujetar en ellas tus macetas, si está en posición horizontal, o que te sirvan de soporte para las macetas colgantes.

Otros elementos y complementos ornamentales también pueden echarte una mano para camuflar esas antiestéticas tuberías. En las tiendas de jardinería podrás encontrar numerosos objetos que te sirvan para darle un toque personalizado a tu jardín, elementos de decoración que te permiten ocultar algún elemento que puede ser molesto o peligroso, o sencillamente que quieres evitar ver diariamente.

Puedes utilizar tanto plantas naturales como artificiales, pero sin duda, son elementos que te pueden salvar de querer liarte a martillazos contra esa tubería desafiante que ha invadido tu espacio.

Los mágicos laberintos verdes

Aunque los laberintos pueden confundirte, marearte y perderte, los creados en los jardines resultan tan atractivos que parece imposible resistirse a adentrarse en ellos.

¿Te gustaría tener un jardín lo suficientemente grande como para tener un laberinto? Seguro que en algún momento de tu niñez has jugado a perderte entre los largos y enrevesados pasadizos de algún laberinto natural. Y puede que no tengas ni que remontarte a la niñez, ¿verdad? Y es que los laberintos desprenden un encanto especial que nos empuja a adentrarnos en él y recorrer sus posibles caminos.

Algunos laberintos vegetales se han hecho famosos gracias al cine, los videojuegos o la literatura, como el de Alicia en el País de las Maravillas. Otros muchos lo son por su espectacularidad y su atractivo turístico, como el de Villa Pisani, en Italia, con sus grandes paredes de boj, o el de Reignac-sur-Indre, en Francia, considerado el más grande del mundo, construido de girasoles vivos.

Origen de los laberintos
Según cuenta la leyenda, la construcción del primer laberinto está basado en la historia del rey Minos de Creta, que lo mandó crear para apresar a su hijo Minotauro, ser mitológico mitad hombre y mitad toro. Aunque no quedan restos de este Laberinto de Creta, parece que sí se han encontrado algunas monedas en las que figura tallado su símbolo.

A pesar de que esta historia legendaria parece tener unas connotaciones bastante terrenales, es decir, fue creado para tener apresado a un monstruo, y a pesar de que la construcción laberíntica puede estar relacionada con el misterio, también parece que la presencia de un laberinto en un jardín está íntimamente relacionada con la meditación.

Con el único objetivo de pasear y dejar volar la imaginación, caminar entre paredes vegetales puede convertirse en una relajante experiencia.
También puede ser una actividad muy divertida para disfrutar en familia, donde además puedes volcar tu creatividad para adentrarte en un mundo paralelo, ajeno a la cotidianidad, y protagonizar una misteriosa y entretenida aventura con tus hijos.

Curiosidades sobre los laberintos
Además de la ya conocida leyenda del Laberinto de Creta, existen otras populares, como la del Laberinto de Rosamunda. Se dice que fue un laberinto que mandó construir el rey Enrique II para mantener oculta a su amante, Rosamunda la Bella. Sin embargo, la reina consiguió llegar hasta el centro del laberinto y descubrir a la amante, a quien obligó a tomar un poderoso veneno.

Las leyendas en torno a los laberintos también encierran una interpretación más mística o profunda. Una forma de entender ese viaje que se realiza al interior de uno mismo para desprenderse de todo lo negativo y lo oscuro. Ese recorrido por caminos enrevesados que nos va a ayudar a conocer y encontrar la salida que buscábamos.

A partir del siglo XVI, parece que se pierde un poco ese sentido profundo del laberinto y se transforma en un elemento más frívolo, sobre todo relacionado con entornos palaciegos y clases sociales altas.
Tener un laberinto en el jardín era un reclamo para los amantes furtivos. Un lugar en el que adentrarte si no quieres ser encontrado para compartir confesiones o besos prohibidos.

Seguro que puedes evocar la imagen de una escena mítica de cualquier película romántica ambientada en casas señoriales de Francia o Inglaterra.

En España también podemos encontrar espectaculares laberintos, como el del Parque de Horta en Barcleona o el de “El Capricho”, en Madrid, fundado por la duquesa de Osuna.

Si no puedes tener un laberinto en tu jardín, siempre podrás visitar alguno de los más increíbles y espectaculares que tienes alrededor del mundo.

Viridalia, una exposición diferente

Del 7 al 9 de junio puedes disfrutar de una feria especial, donde se dan cita los principales protagonistas del sector ornamental, en Vilassar de Mar, Barcelona.

El próximo mes de junio, tiene lugar la séptima edición de Viridalia, una feria diferente en la que las empresas participantes exponen su producción, su profesionalidad y su experiencia en el sector.

Como ha ido demostrando en años anteriores, Viridalia se caracteriza por su alto grado de participación y su gran atractivo tanto para el público en general, como para las empresas asistentes que comparten con el resto sus productos, su idiosincrasia, su estructura empresarial y su metodología de trabajo.

Cada vez son más los profesionales que quieren unirse a esta especial iniciativa, que quieren seguir aportando su apoyo en el sector ornamental, con el objetivo de seguir creciendo y acercándose a un mayor número de personas.

Se trata de una muestra bianual en la que, durante tres días consecutivos, los profesionales del sector verde se reúnen para conocer lo más novedoso del mercado, las innovaciones y todo aquello relacionado con la planta ornamental.

Viridalia no es solo una gran exposición de plantel, sino que además es un interesante punto de encuentro con el que se puede aprender, descubrir e intercambiar ideas, actividad que resulta interesante no solo para los profesionales participantes, sino para todos los asistentes que quieran descubrir algo nuevo.

Este año se espera un aumento considerable de los visitantes, que ya el año pasado, pudieron notar la llegada de turistas de todas partes del mundo.

Viridalia es organizada por la Asociación empresarial de Agricultores Viveristas de Barcelona, ofreciendo tanto servicio técnico, como información y promoción comercial.

Un gran evento que se celebrará los próximos 7, 8 y 9 de junio en la Sala de Subastas del Mercado de Flor y Planta Ornamental de Cataluña, en Vilassar de Mar, Barcelona, donde además también se realizará la presentación del proyecto “Viles Florides”, proyecto de promoción sobre la cultura verde del que se encarga la Confederació d´Horticultura Ornamental de Catalunya.

Como una de las novedades de esta séptima edición, cabe destacar el hecho de que puedan participar tanto productores de planta terminada como empresas comercializadoras.

Esta exposición en vivo de los catálogos de las empresas expertas en centros de producción, es considerada como uno de los eventos más importantes del sector, ganándose el respeto y la atención de mayoristas, centros de jardinería, paisajistas, técnicos y cualquier tipo de público que sienta una especial atracción por el sector ornamental.

En Viridalia 2017 encontraremos una mayor participación de productores de planta terminada y empresas comercializadoras. Una cita ineludible para conocer cuál será la producción de la próxima primavera, así como otra serie de novedades del mercado.

La colorida y bella Boca de dragón

Además de “Boca de dragón”, la Antirrhinun majus es también conocida por otros muchos nombres, como flor del sapo, cabeza de león, pirigallo o cabeza de ternera, entre otros.

La Antirrhinun majus es una planta de origen mediterráneo, nativa de países bañados por este mar, desde Francia y Marruecos hasta Siria. La peculiar forma de sus flores ha provocado que sea conocida por diferentes nombres, que puede variar según la región en la que crezca.

En España también encontramos ejemplares de esta peculiar planta, cuyas flores pueden presentarse en diversas tonalidades que van desde el blanco y amarillo hasta el tono más rojizo.

Las Antirrhinum más grandes pueden alcanzar hasta los 90 cm de altura. Luego hay unas especies más pequeñas, las enanas, que no sobrepasan los 20 cm, y las medianas que se quedan en torno a los 50 cm de alto.

Es una flor de temporada, de la que se disfruta en los meses de verano. Una vez pasada esta estación, las flores se secan y hay que cortarlas. En las zonas donde el invierno no sea excesivamente duro, sino más bien cálido, podría resistir.

¿Qué cuidados necesita la Boca de dragón?
Como hemos comentado, le gusta vivir en zonas con temperaturas templadas, así como en lugares donde pueda recibir la luz del sol. Por eso mismo, no se lleva muy bien con las heladas o las zonas excesivamente sombrías. La temperatura ideal para estas plantas es los 20º aproximadamente.

Durante el verano y las épocas más calurosas, el riego tiene que ser abundante. Sin embargo, el resto del año, con que tenga un suelo que esté bien drenado y con un buen abono, es suficiente. Preferiblemente, se cultiva sobre suelo calcáreo. Procura evitar siempre que el suelo quede encharcado, aunque aumentes las dosis de riego en los días más calurosos.
Es en verano cuando florece y en zonas más cálidas, su floración puede extenderse hasta mediados del otoño. Si quieres que tus flores duren más, procura abonarla cada 2 o 3 semanas. Del mismo modo, intenta eliminar aquellas flores que se marchiten para que puedan brotar unas nuevas.

Curiosidades de la Boca de dragón
Se trata de una planta comestible, por lo que además de elemento decorativo para el jardín o la terraza, también lo puede ser para la cocina.

Una de sus principales curiosidades es su peculiar forma, que aparenta tener ojos y boca.

El variado y vivo colorido de sus flores la hacen ser una de las plantas preferidas para adornar jardines y terrazas durante el verano.

Como curiosidad también está la gran variedad de nombres comunes que ha adoptado, entre los que se encuentra, además de los ya mencionados, el de dragonaria, gallitos, conejitos o perritos.

Entre sus propiedades medicinales, la Antirrhinum se utiliza para tratar problemas en la piel, como eccemas, llagas o heridas, así como problemas de hemorroides, forúnculos o úlceras en la boca.

Por otro lado, para los más supersticiosos, tener una Boca de dragón te garantiza que nunca podrás ser engañado por otra persona.

Cómo dibujar una flor

Si tu hijo o hija te pide que dibujes una flor, posiblemente optes por la recurrente margarita pero, ¿quieres sorprenderles y enseñarles a hacer otros diseños muy creativos?

 

Quienes no hemos nacido con un don especial para el dibujo, nos vemos muchas veces limitados a la hora de poner en práctica toda nuestra creatividad.
Es posible que en alguna ocasión, tus hijos te hayan pedido que les dibujes una flor para un trabajo de la escuela o para decorar ese elaborado dibujo que le quieren regalar a alguien especial en un día señalado.

Si el arte pictórico no es lo tuyo, posiblemente hagas un círculo rodeado de cinco o seis pétalos, también circulares, con una raya que tiene una leve curvatura al final y, los más osados, añadan un par de óvalos a ambos lados del tallo para representar las hojas. El resultado, sin duda, nadie puede negar que se trata de una flor. Pero, ¿tus hijos quieren que haya una mayor variedad floral en su diseño? Con unos sencillos consejos puedes obtener resultados sorprendentes. Consejos que, además, puedes compartir con los más pequeños para que sean ellos mismos quienes se aventuren a decorar su propio jardín.

Pasos para dibujar una flor
Cuando los más pequeños se adentran en el mundo de la ilustración, es muy común que empiecen queriendo dibujarse ellos mismos, su familia, su mascota, su casa… Y que además, haya elementos decorativos como el sol, una nube y, por supuesto, una flor. Parece que no tienen ningún temor a dejar volar su imaginación para representar la imagen que tienen de ellos mismos o de sus padres, con unas sencillas líneas y círculos. Sin embargo, parece que para plasmar la flor, suelen recurrir a la ayuda de un adulto.

Al margen de la destreza con el lápiz de cada cual, lo más probable es que no quieras ayudarle dibujando Los girasoles de Van Gogh, pero sí puedes intentar seguir unos sencillos pasos que te permitan ofrecer un diseño original y elaborado.

De hecho, encontrarás en Internet prácticas guías de cómo dibujar también un girasol, una rosa, un tulipán o hasta un narciso.
Puedes encontrar modelos que se asemejen a la realidad, más o menos, en función de la habilidad de cada uno. Pero seguro que te encuentras con algunas ideas que te permitan salir de la socorrida margarita.

Las flores son bonitas y alegres incluso en el papel. Practicar con los pequeños a hacer diferentes diseños, a que desarrollen su creatividad y su habilidad manual puede ser muy divertido.
Además, puede ser una gran fuente de inspiración para confeccionar adornos decorativos con los que completar el jardín, ya que esos mismos diseños que quedan plasmados en papel, pueden ser realizados en otros materiales más resistentes para que puedan estar al aire libre.

Por supuesto, también podéis convertiros en alumnos aventajados y seguir con la larga propuesta de tutoriales que ofrece la red, para ir perfeccionando la técnica y llegar a realizar grandes obras de arte.

Es una práctica y divertida manera de combinar la plástica con la jardinería, de adentrar a los más pequeños en el mundo floral y de pasar un tiempo entretenido con ellos, aprendiendo a dibujar las flores más bonitas y originales.