Tareas en tu huerto para el mes de abril

¿Ya sabes qué tienes que hacer en tu huerto durante el mes de abril? De lleno en la primavera, te recomendamos aquellas tareas que no debes olvidar hacer en tu huerto urbano.

La entrada de la primavera es una época muy activa en el cultivo. Ya puedes observar cómo van creciendo las hortalizas que plantaste y que, durante el largo invierno han estado cogiendo fuerzas de la tierra para empezar a asomar sus brotes.

Los beneficios de la lluvia
Abril suele ser un mes en el que abunden las lluvias, o al menos así lo advierte el refranero español, por lo que durante esta época las plantas se nutren del agua que cae y no tienes que estar tan pendiente del riego continuado. Por supuesto, siempre que el refranero se cumpla, pues si la meteorología decide llevarle la contraria, no debes descuidar el riego.
Para ahorrar el consumo de agua y realizar una práctica de riego ecológica, puedes aprovechar esta época lluviosa del año para preparar depósitos en los que recoger el agua de lluvia. Es mucho más sana que el agua potable y puedes notar un notable descenso en el consumo del hogar.

Por otro lado, el aumento de lluvia también hace que aparezcan pequeños animalitos que se sienten cómodos con la humedad, como los caracoles y las babosas. No dejes que se instalen en tu huerto porque se pueden dar grandes banquetes a costa de tus brotes.

Limpieza
La floración es uno de los momentos más espectaculares de la primavera. Algunas plantas empiezan a dar sus frutos. Si compruebas que tu cosecha es muy abundante, puedes optar por arrancar aquellos que sean más pequeños, ya que una sobrecarga podría hacer que obtuvieras unos frutos de menor calidad. Los que son muy pequeños pueden no ser aptos para el consumo, pero estarás dejando espacio suficiente para que crezcan otros de mayor calidad. Es una forma de echarles una mano para la selección natural y que crezcan las más fuertes.

Con la llegada del calor, también es habitual que proliferen las plagas y el brote de las malas hierbas, por lo que prestar atención y observar las plantas asiduamente. Procura mantener el huerto limpio de esas malas hierbas y tomar medidas de prevención de enfermedades. El pulgón o la cochinilla son plagas habituales de estas fechas.

Siembra en abril
Si has elegido este mes para iniciar tu huerto, es el momento de empezar la siembra de calabacines, pepinos, tomates, lechugas, coles, espinacas o zanahorias, por ejemplo.
Puedes consultar con los centros especializados donde te ofrecerán un calendario completo de la siembra según esta época del año y también según las condiciones ambientales de tu huerto.
Si has plantado tomates o judías, durante este mes tendrás que hacer los tutores a los que atarlos para que vayan creciendo a su alrededor y no se tumben. Para ello puedes utilizar diferentes materiales como cañas, bambú o ramas de árbol.

Recolección
Durante el mes de abril también puedes empezar las primeras recolectas de siembras hechas, como las alcachofas, lechugas, guisantes, hablas, cebollas o ajos tiernos, entre otros.

En lo referente a tu huerto urbano, podríamos hacer una pequeña modificación al refranero español y decir que en abril, tareas mil. ¡A disfrutar de tu huerto!

Enfermedades más comunes de las plantas

Hongos, virus, bacterias y plagas son los principales causantes de que las plantas enfermen, para lo que se necesitan medidas preventivas y unos cuidados esenciales  para ayudarlas a recuperarse.

 

La mayoría de las enfermedades que afectan a las plantas están provocadas por los hongos, para lo que se utilizan fungicidas que pueden acabar con ellos.
Cuando se trata de bacterias y otros virus, resulta más complicado combatirlos, y la medida más eficaz es la de la prevención.

Las plagas son más comunes en las plantas de exterior, aunque las de interior tampoco están completamente a salvo.

La llegada del buen tiempo y las altas temperaturas suele venir acompañado también de molestas plagas y enfermedades, que con ciertos cuidados se pueden prevenir.

Es conveniente observar la planta para comprobar que no ha sido infestada por los hongos. Hay que podar y eliminar aquellas hojas que se muestren más debilitadas, ya que serán las más indefensas ante los ataques.
También hay que tener cuidado con el riego. Es necesario proporcionar el agua conveniente a la planta. Si no la riegas puede secarse y debilitarse, pero también puede ser contraproducente regarla en abundancia y encharcarla de agua.

Procura mantener la tierra limpia, proporcionándole el abono necesario y eliminando cualquier desecho donde pueden instalarse los parásitos.

¿Cuáles son las enfermedades más comunes en las plantas?
Botritis: se trata de una enfermedad provocada por el hongo Botrytis, que produce un moho de color grisáceo sobre las hojas y las flores. Suele aparecer cuando hay una excesiva humedad, por lo que es recomendable vigilar las plantas del exterior si ha llovido en abundancia.

Pulgón, mosca blanca e insectos escama: otras de las enfermedades más comunes de las plantas es cuando se ven invadidas por parásitos que le chupan la savia. En el caso de la mosca blanca, además segregan una sustancia dulce que atrae otros parásitos como la fumagina o la negrilla.

Virosis y Bacteriosis: hongos, bacterias y virus pueden infestar la planta dejando manchas en las hojas que, en ocasiones pueden producir un mal olor.

Raíces podridas: en algunas ocasiones, un exceso de riego puede provocar que se pudran las raíces, sobre todo en aquellas plantas que requieren poca agua para subsistir. Aunque también existen hongos que afectan precisamente a la raíz y por eso resulta más difícil de detectar a primera vista. Los síntomas más frecuentes son el cambio de color en las hojas, que se tornan más amarillentas y se marchitan rápidamente. En caso de que las raíces de una planta se hayan podrido, resulta muy complicado salvarla y la tierra en la que ha sido plantada también resulta inservible, porque en ella pueden seguir habitando los hongos, que podrían volver a hacer enfermar una planta si se reutiliza.

Tanto si plantas tus propias semillas, como si compras la planta en un centro especializado, es fundamental observar cuidadosamente las hojas para comprobar que n tienen ningún visitante no deseado.
Los viveros y tiendas profesionales se esmeran en el cuidado de las plantas para ofrecerlas sanas al consumidor. Los profesionales te pueden orientar sobre qué medidas preventivas puedes tomar para alejar a tus plantas de posibles enfermedades, así sobre cómo actuar en caso de que haya contraído alguna. Un tratamiento apropiado, realizado a tiempo, hará que tu planta supere la enfermedad y sobreviva.

Los perros también tienen alergia al polen

Si tu perro se lame, se rasca o se restriega con ansiedad con la llegada de la primavera, es posible que esté sufriendo las consecuencias de ser alérgico al polen.

La llegada de la primavera no solo nos trae los días más largos y las temperaturas más altas, sino también la polinización de las plantas y, en consecuencia, los molestos efectos de los que son alérgicos a los granos de polen.

En España se calcula que más de ocho millones de personas tienen alergia al polén. Pero, se trata de una alergia que no solo afecta a los humanos, sino también a los animales, siendo los perros y los gatos los que más la sufren.

Según los expertos, uno de cada siete perros sufre algún tipo de alergia y en muchos de estos casos, es al polen, aunque no todos sus dueños lo saben. También hay perros que son alérgicos a algún tipo de alimento, a ciertos tejidos o al polvo.

Los perros, al igual que los humanos, sufren reacciones ante ciertas sustancias. Con la llegada de la primavera, en muchos casos se acusan picores en la piel, enrojecimiento y lagrimeo en los ojos.
Que un perro se rasque o se lama es muy habitual y, cuando vemos esa actitud continuada en el animal, es probable que pensemos que tiene algún tipo de parásito que le incomoda. Pero, si eso se produce justo en esta estación del año, es posible que sufra algún tipo de alergia.

¿Cómo saber si tu perro tiene alergia al polen?
Para saber si tu perro muestra una actitud diferente a la habitual con la llegada de la primavera, el primer requisito es la observación. Es posible que empiece a rascarse o lamerse con mayor frecuencia de la habitual, y además que lo haga con mayor ahínco, pues no consigue saciarse esa sensación de picazón.
Algunos incluso, además de las patas, utilizan los dientes para rascarse, porque pueden ejercer mayor presión sobre la zona.

También pueden presentar irritación en la zona del hocico y los ojos, teniéndolos más rojos y lagrimosos, así como en las orejas o las patas, sobre todo en las almohadillas. Puede haber pérdida de pelo y erupciones cutáneas. Dependiendo de la cantidad de pelo que tenga el can, se podrá apreciar mejor o peor algunas rojeces que le aparezcan en la piel.

Puedes comprobar si ese comportamiento compulsivo se origina cuando el animal está al aire libre, o lo repite con mayor frecuencia cuando sale de casa.

¿Qué hacer si el perro se rasca y lame con frecuencia?
En primer lugar, es recomendable visitar al veterinario para que pueda diagnosticar una posible alergia, así como para descartar cualquier otro tipo de enfermedad. Será el especialista el que pueda determinar qué tratamiento es más adecuado para el animal y recetarle los medicamentos apropiados, si es necesario.

Como medida preventiva y para evitar que el perro acuse en exceso los efectos de la alergia, es recomendable no exponer al animal a zonas con excesiva vegetación, durante mucho tiempo y evitar que se fatigue demasiado, ya que puede tener dificultad para respirar en un ambiente donde hay una alta concentración de polen.

Asimismo, después de los paseos es recomendable limpiarle bien las patas, sobre todo si el paseo se ha realizado por el campo. Del mismo modo, también ayudaremos a que haya un ambiente limpio de polen, si al entrar en casa también limpiamos nuestro calzado, para intentar eliminar los restos de granos de polen que hayan podido quedarse adheridos a la suela de los zapatos. También puedes darle un baño con agua fría para que alivie sus picores y la posible inflamación que sufra.

La caléndula, una planta indispensable en tu huerto

La caléndula, además de ser una planta con una flor muy llamativa, tiene multitud de propiedades beneficiosas para la salud, por lo que es una propuesta muy recomendable para cultivar en tu propio huerto.

La caléndula es una planta ornamental muy común ya que tiene flores prácticamente durante todo el año, de un color amarillo o anaranjado que resulta muy vistoso y alegre.
Algunas especies son comestibles, por lo que también es posible que la hayas visto como elemento ornamental y complemento en determinados platos.
Soportan bastante bien el invierno, sobre todo en las zonas donde las temperaturas no son excesivamente bajas.

Es una planta cuyo origen se concentra en el Mediterráneo, en Asia Menor y Europa meridional.

Pero la caléndula no solo es una flor ornamental, sino que también posee muchas propiedades que la hacen ser un elemento indispensable en la medicina natural.

Propiedades curativas de la caléndula
A pesar de que, según la leyenda, la caléndula nació de las tristes lágrimas vertidas por Afrodita, tras la muerte de su amado, se dice que es una planta capaz de aportar ánimo y alegría. Se dice que es una flor capaz de curar la tristeza y la melancolía.

Su flor es la parte que normalmente se utiliza como remedio natural para combatir diferentes dolencias. Aunque también se puede machacar sus hojas y mezclarlas con agua para obtener un ungüento que, vía externa, ayude a cicatrizar las heridas y evitar las infecciones.

Al igual que otras plantas tiene un alto contenido en flavonoides, los pigmentos vegetales con propiedades antioxidantes que ayudan a desacelerar los efectos degenerativos en el cuerpo. Por ello, es muy recomendable para combatir enfermedades como el cáncer o el Alzheimer. Según los estudios realizados, los flavonoides son capaces de inhibir el crecimiento de las células cancerígenas.

Otro de los usos de la caléndula es como antiinflamatorio y antiséptico natural. Resulta muy eficaz para combatir las infecciones e inflamaciones bucales.
Aunque algunas especies son comestibles, lo más habitual es utilizar los pétalos en ungüentos y cremas de uso externo, muy eficaces para combatir problemas de la piel.

Algunas de las pomadas específicas para tratamientos epidérmicos, tienen como ingrediente principal la caléndula, dada su efectividad en las quemaduras e irritaciones en la piel. También es capaz de corregir la pigmentación debido a la edad o a la exposición del sol, que puede crear unas feas manchas en la piel.

La caléndula también es utilizada como regulador del ciclo menstrual. Ayuda a combatir la amenorrea, o ausencia de la menstruación, así como a regular el flujo en las menstruaciones abundantes.
Por ello mismo, también se dice que puede ser eficaz para combatir los problemas de fertilidad, ya que regular el ciclo menstrual puede favorecer la concepción.

Al tratarse de una planta tan colorida, de sencillos cuidados y que puede aportar tantos beneficios saludables, la caléndula se convierte en un elemento indispensable en tu huerto, cuyas flores podrás lucir durante todo el año. Aunque también es siempre recomendable recurrir a expertos en medicinas alternativas para que asesoren sobre el uso apropiado de la caléndula, así como de todas aquellas plantas que presentan propiedades curativas.

Hierba para gatos

Si tienes un gato como mascota, sabrás que necesitan purgarse para no acumular bolas de pelo que obstruyen su intestino y les crean problemas y malestar. El cepillado es algo habitual para evitarlas, pero también lo es la hierba para gatos.

Hierba-para-gatos

Los gatos, como también los perros, utilizan la hierba para purgarse y limpiarse, eliminando esas molestas bolas de pelo que se instalan en el estómago y el intestino. Es posible que hayas comprobado que tu gato alguna vez, ha mordisqueado las hojas de las plantas que tienes por casa. Está buscando esa fórmula natural para purgarse, no pienses que se ha vuelto vegetariano.

Si tienes jardín y dejas que el gato deambule por él, puede proporcionarse su propia hierba purgante, aunque si lo tienes en casa, también le puedes facilitar la faena.

Solo tienes que tener hierba para gatos que puedes comprar en cualquier tienda especializada, ponerla en una maceta, regarla asiduamente y colocar la maceta en un sitio cálido que reciba mucha luz.

La hierba para gatos es normalmente de cebada, de trigo o de avena y puedes comprar su semilla y plantarla en una maceta. Crece muy deprisa y en solo tres días, cuando la hierba tenga una tamaño de unos 5 centímetros, tu gato podrá pegarse sus festines.

Es posible que, después de comer algo de hierba, tu gato vomite, es algo completamente normal, pues es lo que le va a permitir sacar esas bolas de pelo que se han ido acumulando en su estómago.

Además de servirle como purgante, la hierba para gatos también le aporta beneficios para su crecimiento, como el ácido fólico, puede ser un laxante natural y puede aportarle algunas vitaminas y fibra que necesita en su alimentación.

¿Cómo sembrar hierba para gatos?

Es muy sencillo y práctico. Solo necesitas una maceta en la que echar la tierra o el sustrato vegetal donde vayas a echar las semillas, que pueden ser de trigo, de avena, cebada o también alpiste.

Hierba-para-gatos_Le echas un poco más de tierra por encima después de haber añadido las semillas y le echas agua. Al cabo de dos o tres días, tendrás una rica hierba para gatos.

Ya que va a comer directamente de ella, no hay que utilizar pesticidas ni fertilizantes que puedan ser tóxicos.

Puedes recortar las puntas de las hojas de vez en cuando, así evitarás que se mustie y que crezca con más fuerza.

Tener una o varias macetas de este tipo de hierba será beneficioso para tu gato, y también puede ser un bonito elemento para tu casa. Además de que evitarás que te mordisquee las hojas de otras plantas ya que encontrará el alimento que necesita fácilmente.

Las begonias, bonitas plantas que huyen del sol

La begonia es una planta que se adapta perfectamente a diferentes espacios, por lo que puede resultar muy decorativa tanto en el interior como en el exterior de los hogares, siempre que haya mucha humedad en su entorno.

Begonia

Existen más de mil variedades de begonia y es muy habitual encontrar una de estas plantas en los climas más fríos y húmedos. Florecen en primavera y verano, con unas flores muy llamativas y hermosas, que pueden ser de color amarillo, blanco, rosa, naranja…

Son plantas que pueden encontrarse fácilmente durante todo el año y suelen ser de interior ya que, a pesar de necesitar mucha luz, que les dé el sol directamente no les sienta muy bien, así que es mejor evitar su exposición durante mucho tiempo. Puedes colocar la maceta en una repisa donde le llegue la luz a través de una ventana, pero no durante muchas horas seguidas. Cuanta más luz perciban, más tendrás que controla el riego. Y si reciben luz artificial, en lugar de natural, también tendrás que aumentar la frecuencia de riego.

Tampoco les gustan las corrientes de aire y, aunque les gustan los lugares húmedos, tampoco les beneficia el agua sobre sus hojas, las marchita más rápidamente y les provoca unas feas manchas. Para regarlas, hay que poner un recipiente con agua en la base de la maceta para que ellas absorban la que necesitan.

No dejes que se empachen de agua ni que pasen sed. Deja que beba un rato y luego retira el recipiente. Tan malo es que el agua quede estancada sobre su base, como que la tierra se quede demasiado seca. En las épocas más calurosas, cuando esté en plena floración procura regarla con mayor asiduidad. Conforme se vayan marchitando las flores, reduce la cantidad de riego.

Para favorecer su crecimiento y mantenimiento, en la temporada de primavera y verano puedes abonar la tierra con fertilizante mineral, diluido en agua, cada quince días aproximadamente.

Un consejo que recomiendan los expertos es evitar el agua del grifo, que puede tener demasiado contenido en cal y que esté demasiado fría. En verano puedes utilizar agua a temperatura ambiente, aunque en invierno sería recomendable calentarla ligeramente.

BegoniasComo cualquier otra planta, además de alimentarla para que crezca sana también es necesario podarla de vez en cuando. Hay que quitarle las flores muertas y sanearle las hojas para que siga creciendo con fuerza.

Las begonias son plantas bastante delicadas pues son muy susceptibles de plagas y otras enfermedades como los hongos, los pulgones o los ácaros. Algunas especies como la Elatior, requiere un cuidado algo más especial, pues son las que más quieren huir del sol.

Teniendo en cuenta las indicaciones mencionadas, un poco de atención y mimo, podrás tener unas bonitas begonias que gocen de gran salud y vitalidad, para presumir de estas plantas durante todo el año.

Como curiosidad, las begonias están consideradas como las plantas de la paciencia y la amabilidad.

¿Acuario o pecera?

Si estás pensando tener en peces en casa como mascotas, tienes que saber dónde van a vivir mejor, si en un acuario o una pecera. Por eso, vamos a ver cuál es la mejor residencia para según que tipo de peces quieres cuidar.

Acuario-o-pecera

¿Qué diferencia un acuario de una pecera?

Las peceras suelen ser recipientes de cristal de forma ovalada, donde pueden vivir los peces pequeños de agua fría. Al ser recipientes bastante pequeños, lo normal es tener como máximo un par de peces en ella pues no disponen de mucho espacio para moverse.

Los acuarios, por el contrario, suelen ser más espaciosos. A diferencia de las peceras, están cubiertos por una tapa y tienen un sistema depurador que sirve para limpiar y renovar el agua de manera continuada. También disponen de un regulador de la temperatura, para que mantengan el agua más caliente si así lo necesitan los peces que habiten en ella.

Al ser más grande, también permite incluir diferentes elementos de decoración, como rocas, corales, algas y otros accesorios que no solo sirven para hacerla más bonita, sino para acondicionar adecuadamente el lugar donde van a vivir los peces.

Un acuario es más caro que una pecera por su tamaño y los sistemas de depuración y regulación de la temperatura del agua, factor que puede determinar tu decisión a la hora de elegir entre uno u otra.

Sin embargo, ese no es el único factor a tener en cuenta a la hora de tener en casa un acuario o una pecera.

¿Comprar un acuario o una pecera?

Antes de llegar a esa pregunta, es necesario hacerse otras tantas. Hay mucha gente que decide tener peces como animales de compañía porque son más cómodos y sencillos de cuidar y mantener que otros animales, como los perros o los gatos. Pero ello no implica que no necesiten su atención y cuidado.

AcuarioPara empezar, la higiene es fundamental tanto en peceras como en acuarios. El sistema depurador de los acuarios te puede facilitar la faena, pero el agua estancada de las peceras es necesario cambiarla con regularidad, ya que no tienen otro sistema de depurado más que el que tú hagas renovando el agua con bastante frecuencia.

Otro aspecto a tener en cuenta es el espacio. La pecera ocupa mucho menos que el acuario, por lo que es una decisión lógica elegirla si tu casa es más pequeña.

Además, las peceras no están cubiertas por lo que también hay que tener un especial cuidado si habitan otros animales en la casa que puedan saltar sobre ella y volcarla. Sobra decir las consecuencias que ello puede traer, empezando por que se derramaría el agua que el pez necesita para vivir.

Por supuesto, a la hora de elegir entre una pecera o un acuario hay que saber qué tipo de pez queremos cuidar, para poder acondicionar mejor su hábitat y elegirles la vivienda más adecuada. En las tiendas especializadas podrás disponer de toda la información necesaria.

Teniendo en cuenta los factores mencionados, los profesionales te podrán orientar sobre qué tipo de recipiente te conviene y cuáles son las mejores especies para vivir en él, así como toda la información referente a su cuidado y mantenimiento, y la alimentación de los peces.

Cuidados de mi huerto en febrero

¿Sabes todo lo que puedes y debes hacer en tu huerto durante el mes de febrero? Vamos a darte algunas recomendaciones para este mes en el que el intenso frío, en algunas zonas, empieza a decirnos adiós.

Cuidados-de-mi-huerto-en-febrero

Febrero es un mes propicio para empezar a sembrar algunos vegetales en semilleros calientes, a los que puedes acompañar de estiércol ya que tiene la propiedad de aportar el calor que se necesita.

Es un buen momento para sembrar tomates, pimientos, espinacas, acelgas, puerros, lechugas y coles. Una gran variedad de alimentos muy sanos que pueden ayudarte a crear ricas ensaladas y otras muchas recetas.

Sembrar en semilleros es la mejor opción para esta época del año, pues todavía pueden producirse heladas en terrenos fríos que podrían estropear tu cosecha.

En algunas zonas, febrero es un mes que puedes notar el aumento de las temperaturas pero en el que todavía puedes confiarte demasiado y guardar el abrigo, porque puede sorprenderte alguna ola de frío polar que te deje temblando, y a tu huerto también.

Si la siembra ya la tienes hecha, puedes proceder al repicado. Es una labor que se lleva a cabo cuando el lugar donde hemos sembrado las semillas empieza a quedarse pequeño, pero todavía es pronto para hacer el trasplante final. Por eso, el es de febrero es recomendable para sacar a macetas las plantas que ya estén germinadas. Hay que hacerlo con cuidado, pues las raíces todavía pueden estar muy tiernas.

Cuando las condiciones sean las más adecuadas, tanto las climatológicas como las de crecimiento propio de la planta, se podrá hacer el trasplante al que sea su lugar definitivo.

Cuidados-de-mi-huertoComo ya hemos comentado, febrero es un buen mes para sembrar tomates, pimientos o puerros. Son plantas que necesitan mucho sol y a las que el frío no les viene muy bien, por eso, si vives en una zona en la que las temperaturas todavía son muy bajas, es mejor que lo hagas en semilleros que además, puedan estar cubiertos.

Pero febrero también puede ser un mes para la recolecta. Si plantaste ajos tiernos, espinacas, puerros, zanahorias, cebollas o coles, puedes empezar a disfrutar de tus primeras cosechas.

Las primeras recolectas, además de darte algunos de los primeros frutos del año, también te dejan libre espacios de tierra que puedes ir preparando los nuevos cultivos de cara a la primavera.

Para ello, puedes mezclar la tierra con estiércol pero también puedes ir organizando tu huerto para establecer qué plantas quieres que lo ocupen en la próxima temporada.

Es recomendable que hagas una buena planificación, no solo para tener un huerto productivo y activo, sino también para conocer qué plantas no son compatibles con otras, no sea que tengas pensado poner a cultivar varios productos juntos que no llevan muy bien eso de compartir vecindario.

Disfruta de tu huerto en el mes más corto del año y sácale el máximo partido. Seguro que febrero te brinda días espectaculares en los que agradezcas estar en compañía de la tierra bajo el calor de un sol que nos invita a olvidarnos del frío invierno.

Cómo plantar berenjenas

La berenjena es una planta ideal para tener en tu huerto urbano. Puedes plantar las semillas cuando el invierno está llegando a su fin, para poder recoger la cosecha entre verano y otoño. Es una hortaliza con muchas propiedades con las que puedes hacer muy ricas recetas.

Berenjenas-en-cesto

Plantar berenjenas es una de las opciones escogidas habitualmente por quienes tienen un huerto urbano. Su cultivo es sencillo y les permite disfrutar de un alimento ecológico que tiene muchas propiedades beneficiosas para la salud y que puede acompañar a riquísimas recetas.

La berenjena necesita un clima cálido para crecer, así que lo mejor es sembrar hacia finales del invierno, cuando las temperaturas no son muy bajas ni hay heladas. Lo mejor es que crezca en una temperatura que oscile entre los 20 y 30 grados.

Lo primero que hay que hacer es poner las semillas en una maceta con tierra y algo de sustrato. Tendrían que estar en la maceta unas 10 semanas aproximadamente para su germinación. Pasado ese tiempo, cuando ya empiecen a salir los primeros brotes, las trasplantas a otra tierra que tenga unos 30cm de profundidad y lo más adecuado es que haya una extensión de 50cm entre cada planta. Necesitan ese espacio porque sus hojas son bastante grandes.

Para su óptimo cuidado tendrás que mantener el suelo húmedo, en un lugar que tenga buen drenaje para que el agua no se acumule en las raíces. Necesita un riego abundante pero evitando siempre que llegue a encharcarse. Aunque no es lo más recomendable, si el suelo permanece húmedo esta planta puede soportar temperaturas de hasta 40 grados. Durante la época estival, sobre todo, tendrás que estar atento a las plagas, como la de pulgones.

BerenjenasCuando la planta empiece a crecer, sobre los 50cm, tendrás que colocar unas cañas para evitar que se doblen al soportar el peso de sus frutos. Solo tienes que clavarlas en el suelo para ir atando la planta conforme vaya creciendo.

También es recomendable que, conforme le vayan naciendo las hojas, elimines las de la parte inferior y las del interior, para obtener una mejor ventilación y que acceda la luz con mayor facilidad. Para su crecimiento, la planta de la berenjena necesita mucha luz. Es recomendable que tenga una exposición de entre 10 y 12 horas diarias. Para ayudarle a crecer y madurar, puedes abonar con fertilizantes.

 

Alrededor de las 20 semanas después de haber plantado las semillas, podrás ver sus frutos. Cuando veas que presentan un tamaño adecuado y un color brillante, puedes empezar a recogerlas. Para ello, tendrás que cortar la berenjena con unas tijeras por la parte del pedúnculo, protegiendo tus manos con guantes para no dañarte con las espinas que tiene en su tallo.

La berenjena es un alimento muy saludable, que puedes cocinar de diferentes formas e incluirla en sanas recetas. Entre sus beneficios naturales se encuentra su alto contenido en agua, sus vitaminas, fósforo y hierro. Además también es recomendable tomar berenjena para controlar el nivel de colesterol.

Una planta saludable que además llenará tu huerto de un bonito colorido.

Manualidades para decorar el jardín

Te damos originales ideas para que puedas decorar tu jardín en compañía de los más pequeños de la casa. Una forma muy divertida de entretenerse y estar en contacto con la naturaleza.

Manualidades-para-decorar-el-jardín

Si quieres que tus hijos participen en el cuidado del jardín y quieres despertar su interés por esta afición, puedes proponerles divertidas manualidades para hacer con ellos, pasar un buen rato y conseguir un elemento decorativo muy original.

En la época en la que tu jardín está menos florido, puedes darle vida y color acompañándolo de unas simpáticas mariposas de papel. Son muy fáciles y los peques también las pueden hacer con un poco de ayuda. Solo necesitas una pinza de la ropa y un trozo de tela rectangular. También puedes utilizar otro tipo de material, como celofán o cartulina. Arruga la parte central del papel y pon una pinza en medio para hacer el cuerpo de la mariposa. Sus alas serán los dos trozos de tela que quedan a ambos lados. Puedes poner también dos trozos de cordón de cordón de zapato, por ejemplo, para engancharlos con la pinza y que representen las antenas de la mariposa. Puedes decorar la pinza con las figuras y colores que prefieras o que la creatividad del niño sugiera. Una bonita y divertida nota de color que puedes poner en cualquier parte de tu jardín.

Mariposas de papel

¿Quieres tener unas prácticas y cómodas macetas?

Solo necesitas el recipiente de plástico de un refresco, pinturas, cartulina y un trozo de cuerda. Recorta el plástico según la profundidad que quieras para tu maceta. Dibuja la forma de unas orejas de conejo, unos grandes ojos de gato, un enorme lazo o el elemento que se te ocurra para decorar la maceta. Luego solo hay que pintarlo y pegarlo al plástico. Seguro que a los peques se les ocurren divertidos diseños. Cuando esté acabado, puedes hacer unos agujeros y pasar el cordón para que se conviertan en originales macetitas colgantes.

Otro complemento para tu jardín, muy fácil de hacer y muy atractivo, son las flores de papel. Puedes hacerlas de cartulina de diferentes colores, dibujando y recortando cuatro o cinco pétalos. Les pegas una pajita por la parte de atrás y las clavas en una maceta. Además de flores también puedes hacer otros dibujos como mariposas o mariquitas según la habilidad del dibujante. Servirá para darle mayor alegría a esos jardines que se quedan apagados durante el invierno. Si el jardín está al aire libre, puedes plastificar la cartulina para que no se estropee con facilidad. También puedes elaborar sencillos molinos de viento siguiendo un fácil tutorial.

Decorar-el-jardinPara regar tus plantas, también puedes hacer un diseño exclusivo a tu regadera. Puedes comprar una de plástico y dejar que los niños exploten toda su creatividad con las pinturas, para ponerle ojos, nariz y boca, o dibujarle un divertido disfraz de su súper héroe favorito.

Con unas cuantas pinturas, cartulina y algún que otro material de plástica, los pequeños artistas de la casa pueden crear asombrosas manualidades. Se sentirán importantes participando en la decoración del jardín y les puedes ir enseñando algunos trucos de jardinería mientras se divierten.